{"id":1454028,"date":"2020-11-30T00:05:07","date_gmt":"2020-11-29T23:05:07","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=1454028"},"modified":"2025-04-26T13:12:44","modified_gmt":"2025-04-26T11:12:44","slug":"el-sable-y-el-espiritu-por-albert-camus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/11\/30\/el-sable-y-el-espiritu-por-albert-camus\/","title":{"rendered":"EL SABLE Y EL ESP\u00cdRITU, por Albert Camus"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>VENTAJAS DE UNA REP\u00daBLICA BIEN CONSTITUIDA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Ana Mart\u00ednez Aranc\u00f3n<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">\u201cEl fin del estado es el bien com\u00fan, que se plasma en la conservaci\u00f3n y aumento del propio poder. Para lograr este bien com\u00fan, es necesario cumplir ciertos requisitos: que no existan grandes desigualdades sociales, que todos los estamentos tengan una participaci\u00f3n en el gobierno, y que el estado sea libre, sin estar sometido al voluntarismo de una persona o de un grupo parcial.\u201d\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">* * * * * *\u00a0<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-5637\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Bonaparte-La-Espa\u00f1a-republicana-y-mon\u00e1rquica.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"491\" data-id=\"5637\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Bonaparte-La-Espa\u00f1a-republicana-y-mon\u00e1rquica.jpg 725w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Bonaparte-La-Espa\u00f1a-republicana-y-mon\u00e1rquica-300x245.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Para conseguir ese sue\u00f1o de un estado de duraci\u00f3n indefinida, lo fundamental es organizar las cosas de la manera m\u00e1s adecuada, buscando la forma de gobierno que ofrezca m\u00e1s garant\u00edas de estabilidad. El fin del estado es el bien com\u00fan, que se plasma en la conservaci\u00f3n y aumento del propio poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Para lograr este bien com\u00fan, es necesario cumplir ciertos requisitos: que no existan grandes desigualdades sociales, que todos los estamentos tengan una participaci\u00f3n en el gobierno, y que el estado sea libre, sin estar sometido al voluntarismo de una persona o de un grupo parcial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Para lograrlo nada mejor que un gobierno mixto, que participe de las tres formas pol\u00edticas cl\u00e1sicas: monarqu\u00eda, aristocracia y democracia. Y este gobierno mixto s\u00f3lo puede darse en el seno de una rep\u00fablica bien organizada, como lo fue la romana y como ha de serlo la que se construya para el futuro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">LA REP\u00daBLICA: BIEN COM\u00daN, LIBERTAD E IGUALDAD<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Son muchas las ventajas que Maquiavelo encuentra en la forma republicana, y que la convierten en el r\u00e9gimen ideal, el m\u00e1s estable y el m\u00e1s apto para los proyectos venideros. Veamos algunas de ellas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">En primer lugar, en las rep\u00fablicas se mira m\u00e1s por el bien com\u00fan, sin el obst\u00e1culo de los intereses particulares. Al ser el gobierno de todos, se busca de manera inmediata el bien de todos, y se ponen los medios para lograrlo sin hacer caso a prejuicios o inconvenientes particulares. Esto tambi\u00e9n facilita la elecci\u00f3n de buenos magistrados, elecci\u00f3n en la que el pueblo se equivoca mucho menos que los pr\u00edncipes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">En segundo lugar, en la rep\u00fablicas el pueblo es libre, no est\u00e1 sometido a nadie, sino a la ley que es obra com\u00fan, y participa del gobierno. As\u00ed, considera lo p\u00fablico como algo propio, que le concierne directamente, y toma parte de buena gana en la defensa del bien y de la libertad comunes, viendo sus progresos como cosa suya, y haciendo en su provecho muchos sacrificios que no har\u00eda en favor de un pr\u00edncipe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s, en las rep\u00fablicas existe mucha m\u00e1s igualdad, y el estado debe mantenerla y procurarla, tratando de que los ciudadanos permanezcan en una relativa pobreza y, en cambio, el erario se enriquezca. Con esta igualdad, cualquiera, provenga de la familia m\u00e1s humilde o de la m\u00e1s acomodada, puede servir a la patria, si est\u00e1 capacitado para ello, y ser \u00fatil a la comunidad. Y tambi\u00e9n se evita la corrupci\u00f3n, pues nadie es tan poderoso como para ser capaz de comprarse partidarios, alterando con su inter\u00e9s privado los ordenamientos p\u00fablicos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">DEFENSA DE LA PATRIA,\u00a0 EQUILIBRIO DE PODERES Y AUSTERIDAD GENERAL<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Otra ventaja es que, en las rep\u00fablicas, como todos tienen derechos, tienen tambi\u00e9n deberes, entre ellos el de la defensa de la patria. De este modo, se puede formar un ej\u00e9rcito con los propios ciudadanos, lo que Maquiavelo juzga una conveniencia fundamental: primero, porque un estado as\u00ed armado no depender\u00e1 de nadie para su defensa, ser\u00e1 respetado y temido y podr\u00e1 conservar sus adquisiciones; y segundo, porque es m\u00e1s f\u00e1cil obtener la victoria si los soldados luchan por su patria, por sus bienes y por su libertad, que si son unos mercenarios alquilados que s\u00f3lo pelean por dinero y que son gentes sin honor, sin principios ni ideales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">La quinta ventaja es que el reparto de poderes entre todos los estamentos sociales, o sea, el gobierno mixto, como lo llama Maquiavelo, es una f\u00f3rmula pol\u00edtica mucho m\u00e1s equilibrada, y por tanto m\u00e1s fuerte, y mucho m\u00e1s apta para resultar estable y duradera. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n es una forma pol\u00edtica m\u00e1s d\u00factil. Las circunstancias cambian constantemente y requieren que cambien, asimismo, los modos de actuar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Ahora bien: cada hombre tiene un car\u00e1cter y tiende a actuar siempre de la misma manera; as\u00ed que un reino, regido por un solo individuo, se adaptar\u00e1 mucho peor a los cambios que una rep\u00fablica, que siempre puede colocar en el puesto adecuado a la persona id\u00f3nea, por sus cualidades, su car\u00e1cter y su conducta, para cada circunstancia concreta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Una ventaja m\u00e1s es el hecho de que las rep\u00fablicas eliminan el problema de la sucesi\u00f3n que se presenta inevitablemente en las monarqu\u00edas, pues a menudo los reyes no tienen hijos, o los que tienen no sirven para reinar. En cambio, las rep\u00fablicas siempre pueden encontrar un sucesor conveniente, y con las aptitudes justas para el momento, pues pueden elegir entre gran n\u00famero de ciudadanos capaces.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s, en las rep\u00fablicas no hay sitio para que crezca una nobleza muy poderosa y ociosa, que corrompa las costumbres con sus lujos y su molicie y que acabe con la libertad imponiendo su capricho a base de regalos. Una rep\u00fablica exige un cierto grado de igualdad y de austeridad, y si permite que se desarrolle en su seno una nobleza arrogante y dispendiosa, se suicidar\u00e1 como estado y arruinar\u00e1 la vida civil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">RESPETO A LA LEY Y PREVENCI\u00d3N DE LA CORRUPCI\u00d3N<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Por \u00faltimo, en las rep\u00fablicas se respeta la ley, expresi\u00f3n objetivada de la voluntad colectiva, por encima de cualquier voluntad personal. Esto pone al estado por encima de veleidades y ambiciones, en una situaci\u00f3n muy ventajosa para enfrentarse con la fortuna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">La acci\u00f3n pol\u00edtica individual tiene en ella un papel relevante, pero s\u00f3lo como servicio al inter\u00e9s p\u00fablico, que le otorga sentido y justificaci\u00f3n. Incluso la fuerza, los recursos extraordinarios que han de entrar en juego cuando la ley no basta para solucionar un grave problema, deben estar, de alg\u00fan modo, previstos como tales recursos en toda rep\u00fablica bien organizada, y as\u00ed la fuerza se convierte en expresi\u00f3n del poder p\u00fablico, se racionaliza, y, aunque sea uno solo el que la ejerza, ya no es el fruto del voluntarismo privado o de las pasiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">El estado republicano queda, pues, a salvo de la arbitrariedad. En este estado ideal, todo lo que se haga buscar\u00e1 el bien p\u00fablico, y, por tanto, estar\u00e1 bien hecho, pues el criterio para juzgar la bondad o maldad de las cosas es el resultado obtenido, y en consecuencia todo acto pol\u00edtico que produzca un aumento del bien com\u00fan ser\u00e1 bueno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Desde luego, esto s\u00f3lo vale para rep\u00fablicas bien organizadas y que se mantengan libres de la corrupci\u00f3n. Para Maquiavelo, las rep\u00fablicas representaban la forma ideal de la actuaci\u00f3n pol\u00edtica, la plasmaci\u00f3n de la libertad, el \u201cvivir civil\u201d por antonomasia. Pero si estaban mal ordenadas o corruptas, casi no pod\u00edan considerarse verdaderas rep\u00fablicas, pues, en realidad, eran oligarqu\u00edas o tiran\u00edas disfrazadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0* * *<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 12pt;\">ANA MART\u00cdNEZ ARANC\u00d3N, Introducci\u00f3n a \u201cDiscursos a la primera d\u00e9cada de Tito Livio\u201d, de Maquiavelo, Alianza Editorial. Madrid, diciembre de 1986. Filosof\u00eda Digital 2006<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><b>EL SABLE Y EL ESP\u00cdRITU<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Albert Camus<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1454212\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-2.jpg\" alt=\"Forja tradicional japonesa de Katana\" width=\"440\" height=\"518\" data-id=\"1454212\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-2.jpg 272w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-2-255x300.jpg 255w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><b><i>\u201cBasta\u00a0con saber lo que queremos. Y lo que queremos precisamente es no inclinarnos jam\u00e1s ante el sable, no dar\u00a0jam\u00e1s raz\u00f3n a la fuerza que no se pone al servicio del esp\u00edritu.\u00a0Cierto que es una tarea que no tiene fin. Pero aqu\u00ed estamos nosotros para continuarla.\u00a0Creo que los hombres jam\u00e1s han dejado de avanzar en el conocimiento reflexivo de su propio destino. No hemos superado nuestra condici\u00f3n, y, sin embargo, la conocemos mejor.\u00a0Nuestra tarea de hombres es encontrar las escasas f\u00f3rmulas que apacig\u00fcen la angustia infinita de las almas libres. Tenemos que remediar lo que est\u00e1 desgarrado, tenemos que hacer la justicia imaginable en un mundo tan evidentemente injusto, hacer la felicidad significativa para pueblos envenenados con la desgracia del siglo. Permanezcamos firmes en el esp\u00edritu, incluso si la fuerza toma para seducirnos el rostro de una idea o de la comodidad.\u00a0Ante la enormidad de la partida trabada, no debe olvidarse en todo caso la fuerza de car\u00e1cter.\u00a0Es ella la que, en el invierno del mundo, preparar\u00e1 el fruto\u201d<\/i><\/b><b>.<\/b><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">* * * * * *<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bf<\/span><\/i><b><i>S<\/i><\/b><i><span style=\"font-weight: 400;\">ab\u00e9is\u00a0<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">-dec\u00eda\u00a0<\/span><b>Napole\u00f3n<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0a\u00a0<\/span><b>Fontanes<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0lo que m\u00e1s admiro en el mundo? Es la impotencia de la fuerza para fundar algo. No hay m\u00e1s que dos poderes en el mundo: el sable y el esp\u00edritu. A la larga el sable es vencido siempre por el esp\u00edritu\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>L<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">os conquistadores, seg\u00fan vemos, son a veces melanc\u00f3licos. Es preciso pagar un poco el precio de tanta vanagloria. Pero lo que hace cien a\u00f1os era cierto para el sable, no lo es ya hoy tanto para el tanque. Los conquistadores han marcado puntos y el triste silencio de los lugares sin esp\u00edritu se ha establecido durante a\u00f1os en una Europa desgarrada. En los tiempos de las horrorosas guerras de Flandes, los pintores holandeses pod\u00edan pintar quiz\u00e1 los gallos de sus corrales. De igual forma se ha olvidado la guerra de los Cien A\u00f1os, y, sin embargo, las oraciones de los m\u00edsticos silesianos moran todav\u00eda en algunos corazones. Pero hoy han cambiado las cosas, el pintor y el monje est\u00e1n movilizados: somos solidarios de este mundo. El esp\u00edritu ha perdido esa seguridad real que le sab\u00eda reconocer un conquistador; ahora se agota maldiciendo la fuerza, a falta de saberla dominar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>A<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">lmas piadosas andan diciendo que eso es un mal. No sabemos si eso es un mal, pero sabemos que existe. La conclusi\u00f3n es que es preciso arregl\u00e1rselas con ello. Basta entonces con saber lo que queremos. Y lo que queremos precisamente es no inclinarnos jam\u00e1s ante el sable, no dar\u00a0jam\u00e1s raz\u00f3n a la fuerza que no se pone al servicio del esp\u00edritu.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>C<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">ierto que es una tarea que no tiene fin. Pero aqu\u00ed estamos nosotros para continuarla. No creo lo bastante en la raz\u00f3n para suscribir el progreso, ni en ninguna filosof\u00eda de la Historia. Creo al menos que los hombres jam\u00e1s han dejado de avanzar en el conocimiento reflexivo de su propio destino. No hemos superado nuestra condici\u00f3n, y, sin embargo, la conocemos mejor. Sabemos que estamos en la contradicci\u00f3n, pero que debemos rechazar la contradicci\u00f3n y hacer lo que sea necesario para reducirla. Nuestra tarea de hombres es encontrar las escasas f\u00f3rmulas que apacig\u00fcen la angustia infinita de las almas libres. Tenemos que remediar lo que est\u00e1 desgarrado, tenemos que hacer la justicia imaginable en un mundo tan evidentemente injusto, hacer la felicidad significativa para pueblos envenenados con la desgracia del siglo. Naturalmente, esto es una tarea sobrehumana. Pero se llaman sobrehumanas aquellas tareas que los hombres emplean mucho tiempo para desarrollar; eso es todo.<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1454213 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-1-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"1454213\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-1-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-1-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-1-768x432.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-1-610x343.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-1.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>S<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">epamos, pues, lo que queremos, permanezcamos firmes en el esp\u00edritu, incluso si la fuerza toma para seducirnos el rostro de una idea o de la comodidad. La primera cosa es no desesperar. No escuchemos demasiado a los que gritan el fin del mundo. Las civilizaciones no mueren tan f\u00e1cilmente; e incluso si este mundo debiera venirse abajo, ser\u00eda despu\u00e9s de otros. Es cierto que estamos en una \u00e9poca tr\u00e1gica. Pero muchas gentes confunde lo tr\u00e1gico y la desesperaci\u00f3n.\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLo tr\u00e1gico\u00a0<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">-dec\u00eda\u00a0<\/span><b>Lawrence<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0deber\u00eda ser como una gran patada a la desgracia.\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0He ah\u00ed un pensamiento sano e inmediatamente aplicable. Hay muchas cosas hoy que merecen esta patada.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>C<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">uando viv\u00eda en Argel, ten\u00eda paciencia siempre durante el invierno, porque sab\u00eda que en una noche, una sola noche fr\u00eda y pura de febrero, los almendros del valle de los C\u00f3nsules se cubrir\u00edan de flores blancas. Me maravillaba despu\u00e9s ver c\u00f3mo esta nieve fr\u00e1gil resist\u00eda a todas las lluvias y al viento del mar. Cada a\u00f1o, sin embargo, persist\u00eda, justo lo que era necesario para preparar el fruto.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>N<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">o es ese un s\u00edmbolo. No ganaremos nuestra felicidad con s\u00edmbolos. Para ello se necesita m\u00e1s seriedad. Quiero decir \u00fanicamente que, a veces, cuando el peso de la vida se hace demasiado agobiante en esta Europa todav\u00eda plenamente hundida en su desgracia, me vuelvo hacia los pa\u00edses esplendentes donde tantas fuerzas\u00a0est\u00e1n todav\u00eda intactas. Los conozco demasiado para no saber que son la tierra de elecci\u00f3n donde la contemplaci\u00f3n y el valor pueden equilibrarse. La meditaci\u00f3n de su ejemplo nos ense\u00f1a entonces que, si se quiere salvar el esp\u00edritu es preciso ignorar sus virtudes que gimen y exaltar su fuerza y sus prestigios. Este mundo est\u00e1 envenenado de desgracias y parece complacerse en ello. Est\u00e1 enteramente entregado a ese mal que\u00a0<\/span><b>Nietzsche<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0llamaba el esp\u00edritu de opacidad. No ayudemos en ello. Es en balde llorar sobre el esp\u00edritu; basta con trabajar para \u00e9l.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bf<\/span><b>P<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">ero d\u00f3nde est\u00e1n las virtudes conquistadoras del esp\u00edritu? El mismo\u00a0<\/span><b>Nietzsche<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0las enumer\u00f3 como los enemigos mortales del esp\u00edritu de opacidad. Para \u00e9l son la fuerza de car\u00e1cter, el gusto, el \u201cmundo\u201d, la felicidad cl\u00e1sica, la dura arrogancia, la fr\u00eda frugalidad del sabio. Estas virtudes son necesarias m\u00e1s que nunca, y cada uno puede elegir la que le convenga. Ante la enormidad de la partida trabada, no debe olvidarse en todo caso la fuerza de car\u00e1cter. Yo no hablo de la que se acompa\u00f1a en los estrados electorales con fruncimientos de cejas y amenazas. Sino de la que resiste a todos los vientos del mar por virtud de la blancura y de la savia. Es ella la que, en el invierno del mundo, preparar\u00e1 el fruto.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1454211\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-3-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"248\" data-id=\"1454211\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-3-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-3-768x432.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-3-610x343.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-3-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Sable-y-espiritu-3.jpg 880w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">* * *<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>ALBERT CAMUS,<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Premio Nobel 1957.\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los almendros, 1940.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Obras Completas, Tomo II: Ensayos.\u00a0Aguilar, 1968, Edici\u00f3n mexicana. Traducci\u00f3n del catedr\u00e1tico Julio Lago Alonso. Filosof\u00eda Digital, 2009.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>VENTAJAS DE UNA REP\u00daBLICA BIEN CONSTITUIDA Por Ana Mart\u00ednez Aranc\u00f3n &nbsp; \u201cEl fin del estado es el bien com\u00fan, que se plasma en la conservaci\u00f3n y aumento del propio poder. Para lograr este bien com\u00fan, <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/11\/30\/el-sable-y-el-espiritu-por-albert-camus\/\" title=\"EL SABLE Y EL ESP\u00cdRITU, por Albert Camus\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":1454291,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[49],"class_list":{"0":"post-1454028","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-politica","8":"tag-camus"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1454028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1454028"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1454028\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1454291"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1454028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1454028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1454028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}