{"id":14286,"date":"2018-10-12T01:00:08","date_gmt":"2018-10-12T00:00:08","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=14286"},"modified":"2018-10-11T23:05:51","modified_gmt":"2018-10-11T22:05:51","slug":"de-la-naturaleza-y-la-eventualidad-de-la-democracia-en-la-politica-de-spinoza-por-ezequiel-ipar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/10\/12\/de-la-naturaleza-y-la-eventualidad-de-la-democracia-en-la-politica-de-spinoza-por-ezequiel-ipar\/","title":{"rendered":"DE LA NATURALEZA Y LA EVENTUALIDAD DE LA DEMOCRACIA (EN LA POL\u00cdTICA DE SPINOZA), por Ezequiel Ipar"},"content":{"rendered":"<h1>\u00a0<\/h1>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 24pt;\">DE LA NATURALEZA Y LA EVENTUALIDAD DE LA<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 24pt;\">DEMOCRACIA (EN LA POL\u00cdTICA DE SPINOZA)<\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #339966; font-family: georgia, palatino, serif;\">Por Ezequiel Ipar<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">1.- Introducci\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En distintos esfuerzos por pensar lo moderno m\u00e1s all\u00e1 de la configuraci\u00f3n hist\u00f3rica que lleg\u00f3 a ser predominante en el pensamiento y las instituciones de la modernidad capitalista, reaparece recurrentemente y con fuerza el nombre de Spinoza. Esta reaparici\u00f3n del nombre suele situar a Spinoza en los m\u00e1rgenes de la modernidad filos\u00f3fica y pol\u00edtica. Su extra\u00f1a presencia en los debates contempor\u00e1neos recuerda a aquella de los espectros de Derrida, que asedian desplaz\u00e1ndose a trav\u00e9s de los extremos de una l\u00f3gica cultural, sin llegar nunca a hacerse presentes en una configuraci\u00f3n definitiva. En el contexto de estas reapariciones, que tienden a llevar lo moderno hasta sus extremos, la filosof\u00eda de Spinoza sirve para mostrar m\u00faltiples problemas contempor\u00e1neos de los paradigmas filos\u00f3fico-pol\u00edticos dominantes, pero se abre tambi\u00e9n a dificultades interpretativas con respecto a algunos de sus conceptos centrales, que debemos tambi\u00e9n atribuir a la letra de su filosof\u00eda. No pocos conceptos de su filosof\u00eda se nos presentan como aut\u00e9nticos enigmas. Entre ellos, y a mi modo de ver por razones estrictamente vinculadas a este forzamiento del esquema de la modernidad, el concepto de democracia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">No resulta extra\u00f1o, entonces, que un fil\u00f3sofo como Spinoza haya podido encarnarse tanto en los proyectos te\u00f3ricos que procuran una modernidad intelectual e institucional alternativa (o inclusive una contra-modernidad), como que haya podido transformarse en el cuerpo filos\u00f3fico sobre el que se diseccionan y se diagnostican los violentos excesos de la racionalizaci\u00f3n del mundo individual, social y pol\u00edtico. En estas dos direcciones lo interpreta, para citar s\u00f3lo un ejemplo, Theodor Adorno. Para Adorno, la\u00a0 relaci\u00f3n de Spinoza con la modernidad tiene que ser pensada a partir de la dram\u00e1tica ambivalencia que atraviesa su obra: por un lado, el fil\u00f3sofo perseguido que con su extra\u00f1a ontolog\u00eda muestra la falsedad y des-construye la clausura de la metaf\u00edsica moderna, proponiendo, al mismo tiempo, sobre el vac\u00edo de la fundamentaci\u00f3n teol\u00f3gica de la totalidad social, una relaci\u00f3n directa y positiva entre el conocimiento que\u00a0surge de la cr\u00edtica de las ideolog\u00edas y la \u00e9tica (Adorno, 1997: 33); no obstante esto, desde el otro extremo, lo que aparece con el fantasma de Spinoza es el poderde la metaf\u00edsica racionalista, que piensa al esfuerzo ego-c\u00e9ntrico de auto-conservaci\u00f3n como el primer y \u00fanico fundamento de la virtud civil y absolutiza el m\u00e9todo de conocimiento que va a derivar en una concepci\u00f3n formalizada e instrumental de las pasiones humanas. La combinaci\u00f3n de ambos principios, que produce \u201cla m\u00e1xima de toda civilizaci\u00f3n Occidental, en la que desaparecen las diferencias religiosas y filos\u00f3ficas de la burgues\u00eda\u201d, es la que va a conducir, seg\u00fan este an\u00e1lisis de la dial\u00e9ctica de la modernidad, a la tragedia de Auschwitz (Adorno y Horkheimer, 1997: 46 y 105).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Ahora bien, al interior de esta dial\u00e9ctica, lo que Adorno rescata de Spinoza es el hecho de haber mostrado la no-identidad entre las pretensiones liberadoras de la raz\u00f3n y su cumplimiento totalitario como sistema teol\u00f3gico-metaf\u00edsico. Lo que rechaza es el estatuto que adquiere en la modernidad tard\u00eda el principio\u00a0de auto-conservaci\u00f3n, fundamentalmente all\u00ed donde es puesto como el \u00fanico criterio de racionalidad posible para un mundo cultural post-teol\u00f3gico ypost-tradicional. Frente al peligro de esta racionalizaci\u00f3n\u00a0de la vida individual y colectiva, Adorno va a\u00a0proponer en sus estudios sobre las subjetividades y\u00a0las ideolog\u00edas pol\u00edticas (incluidos aquellos que realiza\u00a0como soci\u00f3logo en los EE.UU. a mediados del siglo XX) un ant\u00eddoto que nunca se ocup\u00f3 de aclarar o desarrollar, pero que llam\u00f3 sin ambig\u00fcedades: personalidad \u201cdemocr\u00e1tica\u201d. La importancia que va a adquirir dentro\u00a0 e la Teor\u00eda Cr\u00edtica de la Escuela de Frankfurt el requisito de una moral democr\u00e1tica explica de alguna manera el extra\u00f1o desinter\u00e9s de Adorno por la teor\u00eda pol\u00edtica spinoziana de la democracia, que podr\u00eda haber sido el lugar en el que pod\u00eda encontrar algunas de las respuestas a sus preocupaciones por las causas y los modos de evitar las grandes tragedias de la humanidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Una ausencia similar se puede encontrar en revisiones cr\u00edticas contempor\u00e1neas de las teor\u00edas de la democracia como las de J\u00fcrgen Habermas o David Held. Desde un punto de vista filos\u00f3fico o sociol\u00f3gico, ambos ignoran completamente el nombre de Spinoza al momento de reconstruir la genealog\u00eda del\u00a0 concepto moderno de democracia. Esta ausencia, que se\u00f1ala con mucha precisi\u00f3n la dificultad de la teor\u00eda pol\u00edtica de Spinoza, depende \u2013a mi modo de ver\u2013 de una doble falta que vuelve a su concepto de\u00a0 democracia impensable: por un lado, como hemos visto en el an\u00e1lisis de Adorno, la falta consiste en la desaparici\u00f3n del privilegio del discurso moral de la caja de herramientas te\u00f3ricas con las que se van a reconstruir las piezas de la esencia de la democracia; por otro lado, el des(re)conocimiento de la originalidad del linaje te\u00f3rico que le da forma a la verdadera democracia. El hecho de haber transformado a la democracia de algo extraordinario en algo natural y de haberla\u00a0 enunciado m\u00e1s all\u00e1 del discurso moral, explica, finalmente, la enorme paradoja de que estos dos importantes fil\u00f3sofos y soci\u00f3logos cr\u00edticos de la democracia contempor\u00e1nea puedan omitir completamente al que tal vez fue uno de los \u00fanicos fil\u00f3sofos modernos que intent\u00f3 defender abiertamente la forma de gobierno democr\u00e1tica. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">El trabajo de revisi\u00f3n de la praxis y del pensamiento democr\u00e1tico que elabora David Held nos puede servir para establecer algunas conjeturas sobre esta ausencia. En principio no existen razones para que no aparezca la posici\u00f3n te\u00f3rica de Spinoza. Como Held pretende realizar una genealog\u00eda cr\u00edtica\u00a0exhaustiva de \u201ctodos\u201d los modelos de democracia, que abarca desde el \u201cmodelo antiguo\u201d de la democracia griega hasta los distintos modelos en los que se pueden reconocer a las democracias contempor\u00e1neas, resulta evidente que en el an\u00e1lisis de la modernidad pol\u00edtica, entre el republicanismo y el liberalismo, entre los nombres de Maquiavelo y Locke, de Rousseau y John Stuart Mill, tendr\u00eda que haber surgido el nombre de Spinoza (Held, 2006). Pero el hecho de que Spinoza permanezca totalmente ausente de esta genealog\u00eda, de un modo ciertamente muy sintom\u00e1tico, se\u00f1ala algunos de los verdaderos problemas que la pol\u00edtica de Spinoza le plantea a la tradici\u00f3n de\u00a0la modernidad pol\u00edtica. Al no poder situarlo en su \u00e9poca ni en la tradici\u00f3n del republicanismo que funda la superioridad de los ideales del auto-gobierno, ni en la tradici\u00f3n liberal que defiende la existencia de derechos insuprimibles que le perteneces a cada miembro individual de la sociedad pol\u00edtica, ni en ninguna de las posibles combinaciones que pudieran surgir entre ambas tradiciones, nos permite constatar mejor la fuerza de las herej\u00edas te\u00f3ricas y la anomal\u00eda del pensamiento pol\u00edtico de Spinoza para los linajes de herencias e influencias que habr\u00edan conformado el pensamiento democr\u00e1tico contempor\u00e1neo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">La anomal\u00eda m\u00e1s general la constituye, sin dudas, como lo han notado la mayor\u00eda de los autores que se interesan en la pol\u00edtica de Spinoza, su ontolog\u00eda, sobre\u00a0 todo si se la piensa frente a la metaf\u00edsica pol\u00edtica moderna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En tanto la soberan\u00eda nunca est\u00e1 plenamente presente ni en el todo, ni en los elementos, sino en una relaci\u00f3n variable que los constituye, los diferencia y los determina, Spinoza evita e indirectamente confronta con las bases de una doble idealizaci\u00f3n que resulta fundamental para la modernidad pol\u00edtica:\u00a0la idealizaci\u00f3n de la vida p\u00fablica, de la deliberaci\u00f3n y del poder del consenso en la comunidad pol\u00edtica; y la idealizaci\u00f3n de la racionalidad, la sociabilidad y la interacci\u00f3n cooperativa de los individuos\u00a0Ambas idealizaciones, que fundan de alguna manera la reconstrucci\u00f3n que hacen las teor\u00edas contempor\u00e1neas de la democracia del republicanismo y del liberalismo moderno, son las que sostienen y demandan el privilegio del discurso moral y el evolucionismo historicista que le da forma a las teor\u00edas de la democracia dominantes. La ausencia del nombre de Spinoza en esas genealog\u00edas y en esas teor\u00edas sit\u00faa, de alguna manera, uno de los lugares esenciales que la problem\u00e1tica de la modernidad no puede pensar sobre la cuesti\u00f3n de la democracia. Esta problem\u00e1tica, que se abre m\u00e1s all\u00e1 de las ilusiones morales e historicistas, que se insin\u00faa en los m\u00e1rgenes de las idealizaciones de la vida p\u00fablica y la racionalidad individual, plantea de un modo completamente novedoso la relaci\u00f3n que existe entre la lectura de la historia social, la escritura pol\u00edtica y las tesis que se formulan sobre las potencialidades de la democracia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/naturaleza-democracia-spinoza.jpg\" rel=\"lightbox[14286]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-14331 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/naturaleza-democracia-spinoza-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/naturaleza-democracia-spinoza-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/naturaleza-democracia-spinoza-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/naturaleza-democracia-spinoza-266x150.jpg 266w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">2.- El car\u00e1cter enigm\u00e1tico de la democracia.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Decimos, entonces, que en torno a la palabra democracia Spinoza comienza creando un espacio extra\u00f1o para todos sus lectores, un espacio en el que nunca se est\u00e1 porque desde siempre se cree haber estado all\u00ed, en abstracto, habitando un lugar seguro, conocido y pr\u00f3ximo <a id=\"ref1a\"><\/a><a href=\"#ref1\">[1]<\/a>. Contra esta familiaridad, quisiera defender la interpretaci\u00f3n que sostiene que Spinoza nos sit\u00faa, en torno a la palabra democracia, frente a un horizonte filos\u00f3fico que esencialmente no nos pertenece. Desde el comienzo del concepto se le asigna a la palabra democracia el car\u00e1cter de un extra\u00f1o enigma. Spinoza: \u201che tratado del Estado democr\u00e1tico, porque me parec\u00eda el m\u00e1s natural y el que m\u00e1s se aproxima a la libertad que la naturaleza concede a cada individuo\u201d (Spinoza, 2008: 195). \u00bfQu\u00e9 puede significar el \u201cm\u00e1s natural\u201d de los Estados en estos ejemplos del Tratado Teol\u00f3gico Pol\u00edtico que intentan exponer el derecho natural y el proceso de asociaci\u00f3n pol\u00edtica entre los hombres? Si seguimos la letra del texto, en ese mismo pasaje Spinoza sugiere algo todav\u00eda m\u00e1s pol\u00e9mico para nuestra concepci\u00f3n de la democracia, ligada al origen\u00a0 m\u00edtico de Atenas <a id=\"ref2a\"><\/a><a href=\"#ref2\">[2]<\/a>. En ese otro pasaje, que complementa al anterior, Spinoza sugiere que todos los hombres tuvieron que hacer, t\u00e1cita o expl\u00edcitamente el pacto democr\u00e1tico (Spinoza, 2008: 193). Todos significa, en primer lugar, cada uno de los miembros de la asociaci\u00f3n pol\u00edtica que le da forma a la m\u00e1s elemental vida en com\u00fan, pero este pasaje no excluye, sino que sugiere con fuerza la hip\u00f3tesis que expande ese todos hasta abarcar a todas\u00a0las formas de sociedad. En este segundo significado, descubrimos que en todas las culturas, en todos los tiempos hist\u00f3ricos, los hombres tuvieron que asociarse a partir de una relaci\u00f3n entre sus miembros que Spinoza llama democr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Con este extra\u00f1amiento de la palabra, el significado de la democracia pierde toda su excepcionalidad, su trascendencia con respecto al orden natural de las formas de sociedad y su ubicuidad absolutamente limitada a un \u00fanico origen espacial y temporal. A partir de este desplazamiento, de este aut\u00e9ntico desajuste de la palabra democracia, \u00e9sta ya no podr\u00e1 erigirse en el telos de las doctrinas pol\u00edticas, porque no tendr\u00eda sentido hablar de una orientaci\u00f3n posible o de una causa final que surge de algo que ya se ha realizado o, mejor a\u00fan, que forma parte de la naturaleza de toda sociedad. Al mismo tiempo, con esta extra\u00f1a elaboraci\u00f3n de su concepto, la libertad necesaria para instituir el pacto democr\u00e1tico ya no va a depender ni del desarrollo de la t\u00e9kne, o de la fuerza militar, ni del aprendizaje moral, o de la consciencia libre, ni del desarrollo del esp\u00edritu, o del raciocinio de la filosof\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Se entiende mejor ahora lo que diferencia a Spinoza del historicismo idealista de las formas pol\u00edticas, que llega veladamente con todo su poder hasta las teor\u00edas contempor\u00e1neas de la democracia. Sin origen y sin telos, la democracia se transforma en el terreno en el que siempre ya estamos cuando reflexionamos sin prejuicios sobre las formas de sociedad, sobre la relaci\u00f3n entre la vida humana y la normatividad cultural, en el entramado siempre complejo de sus conflictos, sus tragedias y los modos de interrogarnos por los caminos de la liberaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Pero lo anterior no implica, desde luego, que el significado de esta palabra que se ha vuelto ahora ordinaria y natural, se vuelva por esto auto-evidente y transparente en relaci\u00f3n a todas sus determinaciones. Habr\u00eda que seguir en sus textos el largo camino \u2013que no podemos reproducir, obviamente, aqu\u00ed\u2013 a trav\u00e9s del cual Spinoza muestra de qu\u00e9 modo cuando la democracia deja de ser un misterio escondido en la historia de occidente, se transforma en un verdadero enigma para el pensamiento pol\u00edtico, esto es, en un significante disputado que exige ser interpretado por una escritura pol\u00edtica. Que la democracia deja de ser un misterio significa que deja ser algo comprensible s\u00f3lo por pocos y para pocos, un sentido que siempre se aleja, por su irrealidad constitutiva o su car\u00e1cter ut\u00f3pico. Al mismo tiempo, que la democracia se transforma en un enigma significa que desde esta nueva composici\u00f3n de sus elementos s\u00f3lo se proyecta sobre sus lectores como una interrogaci\u00f3n que modifica esencialmente su modo habitual de pensar la pol\u00edtica. En este pasaje del misterio del sentido al car\u00e1cter\u00a0enigm\u00e1tico de la palabra democracia, pasaje que se realiza mediante la inscripci\u00f3n de la democracia en la naturaleza de lo social, Spinoza instituye el nombre de una \u201ccierta eternidad\u201d de la democracia. Contra el historicismo evolucionista, entonces, el enigma del car\u00e1cter natural y ordinario de la democracia, accesible para todos y presente en todas las culturas, en todos los tiempos. Pero dijimos que este planteo combat\u00eda tambi\u00e9n la interpretaci\u00f3n moralista, que\u00a0<\/span><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">quiere establecer la superioridad universal de una misma forma de Estado, de un \u00fanico r\u00e9gimen pol\u00edtico y de un modo de gobernar ideal. Contra esta interpretaci\u00f3n moralista, Spinoza realiza un nuevo desajuste, al asignarle a la palabra democracia un primer estrato de significaci\u00f3n absolutamente restringido, haciendo un uso minimalista de esta expresi\u00f3n. De esta manera, al reducir al m\u00e1ximo la determinaci\u00f3n de su significado, reduce al m\u00e1ximo la presencia de la democracia que puede decirse eterna, esto es, aquella que puede establecerse como una \u201cley firmemente grabada en la naturaleza humana, que hay que situarla en las verdades eternas que nadie puede ignorar\u201d (Spinoza, 2008: 192). Lo \u00fanico que Spinoza inscribe en esta eternidad de la democracia es el car\u00e1cter absolutamente insuprimible del derecho natural de todos y algunas consecuencias Generales que se siguen de \u00e9ste p<\/span><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">ara la constituci\u00f3n de cualquier sociedad. Nada dice en este primer estrato de significaciones \u201ceternas y naturales\u201d sobre la necesidad o el privilegio del Estado Constitucional, ni sobre la duraci\u00f3n del deseo de los hombres por ejercer el auto-gobierno de su vida en com\u00fan, ni sobre la existencia de una potencia de auto-organizaci\u00f3n de la multitud que podr\u00eda permanecer siempre latente, inclusive bajo el dominio de fuerzas e instituciones no-democr\u00e1ticos. El derecho natural a lo que se desea y se puede, que es lo \u00fanico que aqu\u00ed se afirma bajo la especie de una cierta eternidad en todos los miembros de todas las sociedades, permanece en este respecto completamente l\u00e1bil, maleable, expandible, dominable y expropiable. La naturaleza democr\u00e1tica de la distribuci\u00f3n de esta potencia va de la mano de su necesaria variabilidad y de la indeterminaci\u00f3n de su significado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En el plano de esta Generalidad en la que se afirma la democracia, el \u00fanico significado verdadero que descubre la filosof\u00eda es el de una capacidad individual de juicio sobre lo \u00fatil que no puede desaparecer por completo con la\u00a0 instituci\u00f3n de ninguna forma de sociedad. Esa instancia del deseo permanece insuprimible en todos los hombres, por lo cual todas las formas de Estado y todos los diferentes modos de gobernar que pudieran existir tendr\u00e1n que surgir necesariamente como modificaciones esenciales de esas potencias resistentes a los imperativos externos. Pero lo que muestra Spinoza con esto es tan s\u00f3lo la falsedad de las legitimaciones teol\u00f3gicas del poder pol\u00edtico\u00a0<\/span><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">coercitivo, que bajo distintos reg\u00edmenes imaginarios pretenden que es el poder del Soberano el que crea a los s\u00fabditos y no, como realmente sucede, que es siempre el poder de los s\u00fabditos el que crea al\u00a0Soberano (Spinoza, 2010: 170). Como el deseo y la potencia democr\u00e1ticamente distribuidos son esencialmente l\u00e1biles y modificables, nada en la naturaleza impide que ambos sean instrumentalizados, verticalizados y unilateralizados, generando as\u00ed en su infinito devenir la multiplicidad de historias humanas en y para las cuales el auto-gobierno democr\u00e1tico de sus protagonistas no puede establecerse nunca ni como origen, ni como telos, ni como sujeto de las mismas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/naturaleza-democracia-spinoza-2.jpg\" rel=\"lightbox[14286]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-14332 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/naturaleza-democracia-spinoza-2.jpg\" alt=\"\" width=\"570\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/naturaleza-democracia-spinoza-2.jpg 570w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/naturaleza-democracia-spinoza-2-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/naturaleza-democracia-spinoza-2-200x150.jpg 200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/naturaleza-democracia-spinoza-2-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/naturaleza-democracia-spinoza-2-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\"><strong>3- De la duraci\u00f3n y la eventualidad de la democracia<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Para pensar a la democracia en la forma de la soberan\u00eda popular o para reflexionar sobre los modos a trav\u00e9s de los cuales el pueblo puede resistirse a las tentativas de verticalizaci\u00f3n y confiscaci\u00f3n del poder com\u00fan, Spinoza nos obliga a cambiar la perspectiva. Tenemos que pasar de la Generalidad eterna del de\u00a0recho natural al an\u00e1lisis de la duraci\u00f3n de las formas particulares de gobierno. Pero con este pasaje lo que cambia no es s\u00f3lo el concepto de democracia, sino tambi\u00e9n la posici\u00f3n de enunciaci\u00f3n de su escritura y la relaci\u00f3n con la temporalidad, que devienen radical y estrat\u00e9gicamente pol\u00edticas. Esto significa que la interpretaci\u00f3n democr\u00e1tica de la naturaleza democr\u00e1tica de lo social no es algo que este escrito en la esencia objetiva eterna de las cosas pol\u00edticas, como era el caso del derecho natural, sino que es el producto de\u00a0<\/span><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">una intervenci\u00f3n estrat\u00e9gica en el campo de las teor\u00edas pol\u00edticas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Esta estrategia democr\u00e1tica del texto de Spinoza se vuelve particularmente intensa, a mi modo de ver, en el Tratado Pol\u00edtico. Este texto vuelve a poner a sus lectores frente a una nueva serie de enigmas te\u00f3ricos, pero ya no por las extra\u00f1as Generalidades que propone, sino por los peque\u00f1os detalles que utiliza para particularizar las formas de Estado, los reg\u00edmenes pol\u00edticos y los modos de gobernar. Si restringimos este an\u00e1lisis a la relaci\u00f3n entre la temporalidad y los significados de la democracia se pueden identificar dos operaciones que resultan especialmente interesantes: en primer lugar, la sutil re-escritura de las tres formas tradicionales de gobierno, en las que Spinoza hace aparecer una extra\u00f1a tonalidad democr\u00e1ticonormativa, que las vuelve equivalentes en m\u00e1s de un aspecto (Spinoza, 2010: 131 y ss.). Spinoza dice Monarqu\u00eda, Aristocracia y Democracia, pero no establece diferencias absolutas, por lo cual parece estar definiendo en todos los casos una forma de Estado muy similar. Se trata en realidad de una monarqu\u00eda completamente atravesada por el poder del pueblo, de una aristocracia no-meritocr\u00e1tica y, lo que va a resultar esencial para nuestro argumento, de una democracia no-idealizada. La segunda operaci\u00f3n, que aparece en los breves pasajes que ha dejado sobre la democracia, consiste en explicitar la m\u00ednima diferencia que separa a la forma estatal democr\u00e1tica de las otras dos, para hacer aparecer una serie de problemas que ser\u00e1n fundamentales para pensar no ya la democracia bajo la especie de una cierta eternidad, ni la l\u00f3gica de su duraci\u00f3n particular como esencia pol\u00edtica formal, sino la eventualidad de una radicalizaci\u00f3n de la democracia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En la primera operaci\u00f3n, lo que Spinoza presenta son las potenciales variaciones democr\u00e1ticas de los Estados que est\u00e1n ya configurados formalmente como Monarqu\u00edas, Rep\u00fablicas Aristocr\u00e1ticas o Rep\u00fablicas Democr\u00e1ticas. Se podr\u00eda decir que en este nivel la estrategia pol\u00edtico-democr\u00e1tica trabaja transformando desde dentro la teor\u00eda de las formas pol\u00edticas, volvi\u00e9ndolas tenuemente irreconocibles, fundamentalmente por la desaparici\u00f3n de la frontera que deber\u00eda separar a la aristocracia de la democracia. Como resultado de esta estrategia aparecen Reyes elegidospor el pueblo, sometidos a las deliberaciones de los Consejos y esencialmente preocupados por el bien com\u00fan <a id=\"ref3a\"><\/a><a href=\"#ref3\">[3]<\/a>.Lo mismo sucede con las Rep\u00fablicas aristocr\u00e1ticas y las Rep\u00fablicas democr\u00e1ticas. Se enuncian reglas institucionales y procedimentales que tienden a garantizar la participaci\u00f3n del pueblo en los asuntos p\u00fablicos y en las transformaciones del derecho com\u00fan.Con este objetivo, Spinoza propone reglas que tienden a ordenar las pasiones y los intereses de los individuos y los grupos, reglas que establecen el contenido, la duraci\u00f3n y la sustituci\u00f3n de las magistraturas y reglas que resguardan la deliberaci\u00f3n, la divisi\u00f3n y la cooperaci\u00f3n de los poderes p\u00fablicos. Estas formas de Estado determinan, entonces, una normatividad moral, institucional y procedimental, que justifica su validez al garantizar la realizaci\u00f3n de distintos\u00a0 objetivos fundamentales para el mantenimiento de la sociedad: la seguridad, la paz y la racionalidad de las decisiones del Estado.Ahora bien, lo \u00fanico que estas reglas formales garantizan es, en todos los casos, distintos modos de subordinaci\u00f3n al poder com\u00fan que suprimen la relaci\u00f3n de esclavitud dentro del Estado y permiten que esa forma de Estado pueda proyectarse en la duraci\u00f3n gracias al consenso activo de sus miembros. Es decir, se trata de reglas que llevan al l\u00edmite el potencial democr\u00e1tico de cada una de las formas estatales, pero no del potencial democr\u00e1tico mismo, o de una\u00a0expresi\u00f3n aut\u00e9ntica o absoluta de \u00e9ste. En este nivel de las formas de Estado particulares el potencial de un auto-gobierno absoluto permanece, en tanto tal, ausente de las tres formas, incluida la de la propia normatividad democr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Lo que Spinoza muestra en esta otra parte de la constelaci\u00f3n del significado de la palabra democracia, lo que \u00e9l pone estrat\u00e9gicamente como condiciones de la duraci\u00f3n de la esencia formal de los distintos tipos de Estado, son estructuras normativas que tienden a facilitar la mejor expresi\u00f3n del deseo del\u00a0 pueblo en un Estado suficientemente ordenado, sea \u00e9ste gobernado formalmente por uno, por algunos o por muchos. A su vez, esta normatividad resguarda a los hombres que viven en sociedad de una doble ca\u00edda, de la ca\u00edda en la esclavitud y\/o de la ca\u00edda en la disoluci\u00f3n de las relaciones sociales, sin que se vuelvan por esto hombres aut\u00f3nomos. La normatividad democr\u00e1tico-estatal es, entonces, esa mediaci\u00f3n que hace posible la existencia de hombres libres, capaces de reflexi\u00f3n moral y de juicio sobre el sentido de los asuntos p\u00fablicos, pero que no crea ni depende de la existencia concreta de hombres aut\u00f3nomos. En torno a esta distinci\u00f3n entre esclavitud y libertad, que deja afuera la cuesti\u00f3n de la autonom\u00eda, Spinoza va a exponer, a contra-mano de las teor\u00edas de la democracia que se basan en el privilegio del discurso moral, el lugar necesario, limitado y fr\u00e1gil de toda constituci\u00f3n normativa, incluida la democr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Pero Spinoza dice democracia todav\u00eda con otro significado, que aqu\u00ed s\u00f3lo voy a intentar sugerir. No se trata del significado que permanece asociado ni a la especie de eternidad del derecho natural, ni a la duraci\u00f3n abstracta de la democracia; refiere a lo que podr\u00edamos llamar la eventualidad de la democracia. La diferencia entre este tercer nivel del significado y los anteriores la podemos interpretar acompa\u00f1ando dos pasajes claves del Tratado Pol\u00edtico. En los dos la cuesti\u00f3n clave es el l\u00edmite de las formas abstractas del Estado y de los modos de su conocimiento. En el primero pasaje, se establece claramente la m\u00ednima diferencia que existe entre la forma de la aristocracia y la forma de la democracia: en \u00e9sta \u00faltima, afirma Spinoza, \u201clos ciudadanos destinados a gobernar el Estado no son elegidos como los mejores por el Consejo Supremo, sino que se destinan a esa funci\u00f3n\u00a0por Ley\u201d (Spinoza, 2010: 358). Esa m\u00ednima diferencia consiste, entonces, en que en la forma democr\u00e1tica del Estado la divisi\u00f3n del cuerpo social entre los hombres potencialmente aut\u00f3nomos y los hombres potencialmente libres o esclavos, esto es, la exclusi\u00f3n constitutiva del Estado de una parte de la sociedad, queda expuesta abiertamente a trav\u00e9s de la publicidad y de la fuerza de una Ley. La particularidad que a Spinoza le interesa destacar de la normatividad democr\u00e1tica, su diferencia m\u00ednima, no es un objetivo o una justificaci\u00f3n de la necesidad de esta normatividad, como era el caso de la seguridad para la monarqu\u00eda o de la racionalidad de las decisiones del Estado para la Aristocracia. Seg\u00fan la estrategia que prosigue Spinoza, no habr\u00eda que mirar a las reglas de la democracia formal ni como el mejor instrumento para lograr la paz social, ni como la mediaci\u00f3n que le da validez al gobierno racional de los hombres racionales. Para eso est\u00e1n la Monarqu\u00eda y la Aristocracia. Su particularidad reside exclusivamente en que inscriben en la existencia social el l\u00edmite constitutivo del Estado, es decir, se trata de una normatividad que no trascendentaliza ni esconde en una justificaci\u00f3n su diferencia con la facticidad. Por eso se permite agregar, con la iron\u00eda del realismo pol\u00edtico, que esta \u201cpublicidad\u201d de la normatividad democr\u00e1tica puede generar estructuras y modos de participaci\u00f3n pol\u00edtica que f\u00e1cticamente pueden resultar a\u00fan m\u00e1s restringidas y prohibitivas que las de la aristocr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En el segundo pasaje, Spinoza comenta una diferencia que habr\u00eda existido entre el modo de elegir a los jueces, es decir, a los int\u00e9rpretes de la Ley, en una rep\u00fablica aristocr\u00e1tica considerada en abstracto, que es el nivel al que confiesa llegar con su an\u00e1lisis en el Tratado Pol\u00edtico, y el modo singular que siguieron los genoveses a partir de conocer m\u00e1s \u201cla idiosincrasia de su pueblo que la naturaleza del Estado\u201d (Spinoza, 2010: 341). Como era sabido en su \u00e9poca, los genoveses decidieron contrariar las prescripciones republicanas b\u00e1sicas y no eligieron a sus jueces entre los patricios, sino entre los \u201cperegrinos\u201d, la excluidos formal y pr\u00e1cticamente del Estado. En un extra\u00f1o movimiento, le dieron el poder de interpretar la Ley a los que no ten\u00eda el poder real sobre la Ley. Quisiera finalizar esquem\u00e1ticamente entrelazando las significaciones anteriores con el comentario de estos dos pasajes:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En primer lugar, podemos decir que para Spinoza existe entonces, junto con la eternidad del derecho natural y el significado que dura junto a la forma democr\u00e1tica, un tiempo pol\u00edtico concreto de la democracia que promueve una radicalizaci\u00f3n de su forma. En este otro tiempo, que es el tiempo de la eventualidad de la democracia, aparecen modos de democratizaci\u00f3n de las sociedades que contradicen las reglas institucionales y procedimentales de la propia forma de ese Estado. Por ejemplo, eligiendo a sus jueces entre los \u201cperegrinos\u201d de esos Estados. Lo importante es ques\u00f3lo en este tiempo pol\u00edtico singular de la democracia ya no son las reglas formales las que determinan las posibilidades de expresi\u00f3n y ejercicio de la voluntad popular, sino que es el deseo de un pueblo el que intenta expresarse aut\u00f3nomamente en sus reglas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En segundo lugar, debemos notar que esta eventualidad de la democracia no produce ni pretende producir una identidad plena entre el deseo del pueblo y las instituciones que gobiernan la vida en com\u00fan.Una radicalizaci\u00f3n de a democracia no debe ver en la normatividad democr\u00e1tica nada m\u00e1s que la exposici\u00f3n y la problematizaci\u00f3n de la fisura que divide necesariamente a lo social a partir de su propia inscripci\u00f3n. De hecho, vimos que para el Spinoza del an\u00e1lisis pol\u00edtico lo que define a la teolog\u00eda pol\u00edtica es esa pretensi\u00f3n de realizar plenamente el deseo de la multitud a trav\u00e9s de las formas de su organizaci\u00f3n institucional. S\u00f3lo los monarcas o los especialistas en\u00a0el arte de gobernar pretenden representar plenamente a la totalidad del cuerpo social. Por el contrario, la singularidad del tiempo democr\u00e1tico es aquella en la que se abren y se intensifican las fisuras del cuerpo social, que impiden que \u00e9ste coincida consigo mismo. El pol\u00edtico democr\u00e1tico, en la perspectiva de este significado que propone Spinoza, no trabaja bajo el anuncio de un imposible gobierno de todos y para todos,\u00a0ni deviene en un predicador de un bien que ser\u00eda susceptible de ser com\u00fan a todos. La intensificaci\u00f3n pol\u00edtica de la democracia es aquella en la cual se hace algo con la existencia concreta de los l\u00edmites del Estado (ahora expuestos a publicidad, cr\u00edtica y oposici\u00f3n), se transforma o se revoluciona la exclusi\u00f3n constitutiva de la sociedad (la que separa a los gobernantes de los gobernados), sin auspiciar la ilusi\u00f3n de su superaci\u00f3n en una supuesta racionalidad, imaginaci\u00f3n o deseo com\u00fan a todos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Pero si la democracia no es m\u00e1s que una nueva exclusi\u00f3n o como le\u00edmos en el Tratado Pol\u00edtico, una exclusi\u00f3n consciente de s\u00ed, resulta esencial el modo en que se ejerce esa exclusi\u00f3n. No tanto los objetivos o los fines ideales que la justifican. Vimos que Spinoza pr\u00e1cticamente no le asigna ninguna justificaci\u00f3n a la exclusi\u00f3n democr\u00e1tica. Pero esto tal vez s\u00f3lo nos sirva para reinterpretar el car\u00e1cter absoluto de la forma democr\u00e1tica como la eventualidad de la explicitaci\u00f3n de algo paradojal, que yace en la pretensi\u00f3n de totalidad que nunca estar\u00e1 completamente ausente en la palabra democracia: el gobierno de todos, por todos, para todos. El tiempo pol\u00edtico singular de la democracia se lo puede pensar como existiendo m\u00e1s all\u00e1 de cualquier mistificaci\u00f3n consensualista del orden pol\u00edtico, pero no se lo puede pensar m\u00e1s all\u00e1 de los esfuerzos por instituir el deseo de igualdad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En su breve definici\u00f3n Spinoza parece haber comprendido esto: la democracia no es aquello que garantiza una superaci\u00f3n definitiva de las tragedias hist\u00f3ricas de los hombres, como pretenden su interpretaci\u00f3n moralista o racionalista, sino la forma y la pr\u00e1ctica social que, eventualmente, puede inscribir un potente deseo de igualdad asumiendo el car\u00e1cter paradojal de esa instituci\u00f3n. En esta extra\u00f1a conjunci\u00f3n con la que Spinoza piensa a la democracia a partir de una interpretaci\u00f3n no-sacrificial del deseo de los hombres y de una econom\u00eda de la violencia que se esfuerza por que la tragedia no se repita siempre de la misma manera, Adorno podr\u00eda haber encontrado\u00a0<\/span><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">otra respuesta a su pregunta: \u00bfc\u00f3mo es posible una filosof\u00eda (pol\u00edtica) despu\u00e9s de Auschwitz?<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<strong><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Bibliograf\u00eda<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Adorno, Theodor, 1997. Negative Dialektik, GS Band 6.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Frankfurt: Suhrkamp.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Adorno, Theodor y Max, Horheimer, 1997. Dialektik<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">der Aufkl\u00e4rung, GS Band 3. Frankfurt: Suhrkamp.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">David, Held, 2006. Models of Democracy, Cambridge:<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Polity Press.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Baruch, Spinoza, 2008. Tratado Teol\u00f3gico-Pol\u00edtico.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Madrid: Alianza.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Baruch, Spinoza, 2010. Tratado Pol\u00edtico. Madrid:<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Alianza.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"background-color: #ffff99;\"><strong>NOTAS:<\/strong><\/span>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref1\"><\/a><a href=\"#ref1a\">[1]<\/a> La famosa tesis de Spinoza que considera a la democracia como \u201cel m\u00e1s natural de los reg\u00edmenes\u201d depende de la aclaraci\u00f3n clave que agrega: \u201cseg\u00fan me parece\u201d. Spinoza (des)naturaliza el orden pol\u00edtico en el mismo movimiento en el que escribe\/inscribe una interpretaci\u00f3n del derecho natural. Esta inscripci\u00f3n muestra, al mismo tiempo, la labilidad del deseo natural y la necesidad del orden pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref2\"><\/a><a href=\"#ref2a\">[2]<\/a> Este origen tiene que ser puesto en relaci\u00f3n, y esto no deber\u00edamos olvidarlo en ning\u00fan programa de relectura pol\u00edtica de la cuesti\u00f3n democr\u00e1tica, al linaje de los Estados imperiales que se imaginan a s\u00ed mismos (desde la Atenas de la antig\u00fcedad) dignos y \u00fanicos herederos de la lucha de la libertad contra la tiran\u00eda a trav\u00e9s del procedimiento ideol\u00f3gico que proyecta esencialmente siempre fuera, en las otras culturas, en los otros estadios, en los otros Estados del mundo, el principio del despotismo y de la sujeci\u00f3n de los hombres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref3\"><\/a><a href=\"#ref3a\">[3]<\/a> El Rey puede ser un auxiliar del derecho com\u00fan, que decide en \u00faltima instancia las controversias irresolubles y coordina el<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">tiempo de la decisi\u00f3n con la dimensi\u00f3n externa de las cuestiones, pero siempre es evaluado por el pueblo, que lo obliga a permanecer<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">atento al bien com\u00fan. Lo mismo sucede con la asamblea de Patricios y con sus instituciones.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>PORTADA:\u00a0 \u00abNativos del Mar Pac\u00edfico\u00bb, Jean-Gabriel Charvet<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00a0 DE LA NATURALEZA Y LA EVENTUALIDAD DE LA DEMOCRACIA (EN LA POL\u00cdTICA DE SPINOZA) Por Ezequiel Ipar \u00a0 1.- Introducci\u00f3n En distintos esfuerzos por pensar lo moderno m\u00e1s all\u00e1 de la configuraci\u00f3n hist\u00f3rica que <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/10\/12\/de-la-naturaleza-y-la-eventualidad-de-la-democracia-en-la-politica-de-spinoza-por-ezequiel-ipar\/\" title=\"DE LA NATURALEZA Y LA EVENTUALIDAD DE LA DEMOCRACIA (EN LA POL\u00cdTICA DE SPINOZA), por Ezequiel Ipar\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":14330,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-14286","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-filosofia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14286","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14286"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14286\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14330"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14286"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14286"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14286"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}