{"id":1413,"date":"2017-03-12T01:00:39","date_gmt":"2017-03-12T00:00:39","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=1413"},"modified":"2018-03-06T20:03:04","modified_gmt":"2018-03-06T19:03:04","slug":"toda-espana-era-una-carcel-por-rodolfo-serrano-y-daniel-serrano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/03\/12\/toda-espana-era-una-carcel-por-rodolfo-serrano-y-daniel-serrano\/","title":{"rendered":"Toda Espa\u00f1a era una c\u00e1rcel. Por Rodolfo Serrano y Daniel Serrano (I)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2017\/03\/12\/toda-espana-era-una-carcel-indice\/\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00cdNDICE<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Agradecimientos<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Siempre es una alegr\u00eda tener amigos. As\u00ed que vaya a ellos nuestro agradecimiento. A Berta Cao, que nos prest\u00f3 su agenda, sus libros y nos ayud\u00f3 con las entrevistas. Nos regal\u00f3 consejos y siempre estuvo dispuesta a echar una mano. AJos\u00e9 Mar\u00eda Orta, excelente periodista, mejor persona, que nos evit\u00f3 un viaje a Barcelona. A Amparo Fern\u00e1ndez Blanco y Lourdes Toscano del Archivo de la Direcci\u00f3n General de Prisiones, por sus atinados <em>y <\/em>prudentes consejos. A Julia, que se ley\u00f3 el libro <em>y <\/em>corrigi\u00f3 algunas cosas. A Pablo, que nos ayud\u00f3 &#8211; aunque es verdad que enfurru\u00f1ado siempre con la inform\u00e1tica. Y a Ismael, del que tuvimos presente lo que defiende en su canci\u00f3n para que \u00abno quede en la historia una mancha, un borr\u00f3n\u00bb. Gracias a todos los amigos que nos alentaron y pusieron a nuestra disposici\u00f3n libros y contactos. A unos, por su paciencia. A todos, por su generosidad. Gracias especiales a quienes se prestaron a remover sus recuerdos, algunos poco agradables, y compartieron con nosotros su dolor y su memoria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Introducci\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Esta no es una historia de h\u00e9roes. Es una historia de gente normal. De gente que conoci\u00f3 las c\u00e1rceles. Que fue detenida y torturada. Gente que un d\u00eda tom\u00f3 una decisi\u00f3n porque era lo que hab\u00eda que hacer, porque no se pod\u00eda hacer otra cosa, porque quer\u00edan que este pa\u00eds cambiara. Quer\u00edan, como dice alguno de sus testimonios, mirar al otro lado. Mirar tranquilamente el horizonte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00c9sta es una historia limitada. Es una historia de un pu\u00f1ado de personas que cuenta cada una su propia historia. Una historia que, sin embargo, es colectiva. La historia de una gente y de un pa\u00eds. Y la historia del miedo. Y de las rejas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El problema en este libro no ha sido encontrar testimonios. El problema ha sido tener que seleccionarlos. Hubo un tiempo en el que, como dice Paz Ballesteros, toda Espa\u00f1a era una c\u00e1rcel. La gente dec\u00eda en la posguerra una frase cargada de verdad: \u00abel que no est\u00e1 preso, lo andan buscando\u00bb. As\u00ed fue en este pa\u00eds. Es dif\u00edcil encontrar a alguien que no haya estado en prisi\u00f3n o no tenga alg\u00fan amigo o familiar que, en alg\u00fan momento de su vida, no haya pisado las c\u00e1rceles por motivos pol\u00edticos. Inevitablemente, cuando habl\u00e1bamos con alguien, terminaba por recomendarnos a alguna otra persona que podr\u00eda darnos datos nuevos, historias nuevas. \u00a1Queda tanto por contar!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Esta es, pues, una historia incompleta. Llena de lagunas, probablemente. El lector notar\u00e1 ausencias. Las hay. Es imposible resumir en unos cientos de p\u00e1ginas la tragedia de los millones de espa\u00f1oles que vivieron con el temor, con la amenaza de la represi\u00f3n, de la c\u00e1rcel, de la muerte. Hemos intentado dibujar en la medida de lo posible el mapa de unos a\u00f1os cercanos. Dar, aun con el riesgo del trazo grueso, una visi\u00f3n objetiva y lo m\u00e1s cercana posible a la realidad de lo que fue la represi\u00f3n pol\u00edtica en la dictadura y la de esos primeros a\u00f1os de la Transici\u00f3n que, por mucho que se empe\u00f1en algunos en olvidarlo y negarlo, se cuaj\u00f3 con la sangre, el miedo y la prisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Conscientemente hemos pasado muy por encima por algunos personajes y circunstancias de los presos del franquismo. Muchos de los que s\u00f3lo son mencionados en este libro tienen su propia historia, muy conocida y suficientemente divulgada, que puede consultarse sin problema alguno. Y en otros casos, como en el de los presos de ETA, hemos preferido no profundizar en el tema. Creemos que se trata de un fen\u00f3meno que tiene sus propias caracter\u00edsticas, sus propias razones que, en muchos casos, son ajenas a las intenciones de este libro. Cuenta Jos\u00e9 Luis Corcuera que Ram\u00f3n Rubial, hist\u00f3rico dirigen te del PSOE, preso en las c\u00e1rceles franquistas durante largos a\u00f1os, cuando le preguntaba por qu\u00e9 nunca presum\u00eda de haber estado en prisi\u00f3n &#8211; algo tan en boga en los primeros a\u00f1os de la democracia-, contestaba sonriendo: \u00abEs que, Jos\u00e9 Luis, no ha sido m\u00e9rito m\u00edo. A m\u00ed es que siempre me llevaban a la fuerza\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Las gentes que hablan en estas p\u00e1ginas tampoco fueron voluntariamente. Tampoco presumen de ello. Nos ha sorprendido adem\u00e1s el humor con que, en muchas ocasiones, se enfrentaron a situaciones tr\u00e1gicas. Y la limpieza de rencores u odios con que cuentan sus padecimientos. Todo lo que aqu\u00ed narran es real. Y tiene el valor de lo aut\u00e9ntico <em>y <\/em>la grandeza de lo cotidiano. Dicen que no son h\u00e9roes. Pero un d\u00eda decidieron que las cosas teruan que cambiar. Y se metieron en esto. Ninguno se arrepiente. Todos aseguran que volver\u00edan a hacerlo. Ojal\u00e1 no haga falta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*******<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO I<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">EL MIEDO DE LA VICTORIA<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>Ay de <\/strong><strong>lo<\/strong><strong>s <\/strong><strong>vencidos<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Ol\u00eda a zotal. Y los jers\u00e9is eran de una borra que colgaba deforme de los brazos y soltaba un hedor a mineral. A miseria. Ol\u00eda a piojo verde. No hab\u00eda llegado la paz, sino la victoria como tan bien definiera Fernando Fern\u00e1n G\u00f3mez la nueva situaci\u00f3n de aquella Espa\u00f1a de 1939. Ol\u00eda a miedo y a fr\u00edo. Las c\u00e1rceles de Espa\u00f1a se llenaban con la derrota. Era dif\u00edcil encontrar una familia que no tuviera alg\u00fan pariente encarcelado, exiliado desaparecido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero, \u00bfcu\u00e1ntos presos hab\u00eda en los primeros a\u00f1os de la victoria? Las cifras siempre son el\u00e1sticas. Y bailan seg\u00fan quien las maneje. Ni siquiera las oficiales tienen validez. En la memoria que presenta el Patronato Central para la Redenci\u00f3n de Penas por el Trabajo, se asegura que \u00abel 1 de enero de 1939 hab\u00eda en las Prisiones <em>[sic] <\/em>de Espa\u00f1a, entre hombres y mujeres, 45.999 condenados a diferentes penas\u00bb(<a href=\"#1\">1<\/a>). Pero en el mismo documento ya se hace constar que \u00abel 1 de enero de 1940 hay 83.750\u00bb. Los autores dan una raz\u00f3n para justificar que en un solo a\u00f1o casi se doblara la poblaci\u00f3n reclusa y, sobre todo, que pocos se adhirieran .11 sistema de remisi\u00f3n de penas: \u00abEn aquella fecha cre\u00edan a\u00fan much\u00edsimos reclusos, cegados por la pasi\u00f3n, que la guerra no estaba perdida para ellos, y que un conflicto internacional les dar\u00eda el triunfo o, en el caso peor, una amnist\u00eda, bajo la presi\u00f3n, principalmente, de potencias mediadoras extranjeras. Por ello la obra de la Redenci\u00f3n de las Penas produc\u00eda malestar a unos e indiferencia a otros\u00bb(<a href=\"#2\">2<\/a>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Las cifras que da Prisiones parecen a todas luces exageradamente cortas. Tal vez porque en ellas no se incluyen los presos pendientes de juicio. Ni los que permanec\u00edan en campos de concentraci\u00f3n. La memoria habla de \u00abcondenados\u00bb. Y que esos casi 46.000 reclusos del 1 de enero de 1939 pasen a los casi 84.000 tan s\u00f3lo un a\u00f1o despu\u00e9s puede deberse, precisamente, a esa circunstancia. Los tribunales empezaron a trabajar muy pronto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En cualquier caso, resulta imposible cuadrar cifras. Marta N\u00fa\u00f1ez D\u00edaz-Balart, en su magn\u00edfico libro <em>Consejo de Guerra(<a href=\"#3\">3<\/a>)<\/em><em>\u00a0<\/em>recoge diferentes c\u00e1lculos de distintos autores. Ninguno coincidente. Utiliza l<\/span><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">as cifras de Paul Preston, que da un total de 400.000 espa\u00f1oles que, en la posguerra, pasaron por prisi\u00f3n, campos de trabajo o concentraci\u00f3n. Cita tambi\u00e9n a Tu\u00f1\u00f3n de Lara y \u00c1ngel Vi\u00f1as que hablan de 2 70.000 presos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Ram\u00f3n Tamames (<a href=\"#4\">4<\/a>)\u00a0da una cifra de 101.000 encarcelados en 1939 que eleva a 221.000 en 1940. De ellos, calcula que s\u00f3lo 10.000 eran presos comunes. El resto eran pol\u00edticos. Fernando Fern\u00e1ndez Sanz(<a href=\"#5\">5<\/a>) habla de 213.373 presos -\u00abmuchos de ellos condenados a muerte\u00bb, matiza- en 1941, dos a\u00f1os despu\u00e9s de finalizar la guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Melque Rodr\u00edguez Chaos,(<a href=\"#6\">6<\/a>) militante comunista que vivi\u00f3 en sus propias carnes el arresto y la c\u00e1rcel, da 200.000 detenidos s\u00f3lo en Madrid y en los primeros d\u00edas de la reci\u00e9n inaugurada paz. Pero es un n\u00famero que \u00e9l mismo atribuye a rumores. Imposible de comprobar en aquellos momentos. ~o parecen, sin embargo, datos muy exagerados. Angel Bahamonde y Jes\u00fas A. Mart\u00ednez(<a href=\"#7\">7<\/a>) ofrecen una cifra de 280.000 encarcelamientos en 1940, a\u00f1o que consideran el peor en la historia de la represi\u00f3n, y la rebajan a 40.000 aproximadamente en 1945. En los a\u00f1os siguientes el n\u00famero ele presos pol\u00edticos va bajando paulatinamente. Pero si en algo coinciden los distintos autores es en que los primeros a\u00f1os de la Victoria, con la aplicaci\u00f3n de la Ley de Responsabilidades Pol\u00edticas de 1939 y con la de depuraci\u00f3n de los funcionarios, estuvieron marcados por detenciones a saco, sin comprobaci\u00f3n alguna. Venganzas, miedos, viejos rencores fueron en muchas ocasiones las aut\u00e9nticas razones que convirtieron la naci\u00f3n en una gigantesca c\u00e1rcel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La Ley de Responsabilidades Pol\u00edticas era tan \u00abgenerosa\u00bb a la hora de establecerlas que resultaba muy dif\u00edcil no entrar dentro de ella: &lt;&lt;Se declara la responsabilidad pol\u00edtica de las personas, tanto jur\u00eddicas como f\u00edsicas, que desde el 1\u00ba de octubre de l934 y antes del 18 de julio de 1936 contribuyeron a crear o agravar la subversi\u00f3n de todo orden de la que se hizo v\u00edctima Espa\u00f1a y de aquellas otras que a partir de la segunda de dichas fechas se hayan opuesto o se opongan al Movimiento Nacional con actos concretos o pasividad grave\u00bb.(<a href=\"#8\">8<\/a>) El viejo concepto del pecado por omisi\u00f3n se inclu\u00eda en una norma que, adem\u00e1s, daba grado a la pasividad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En la ley se establec\u00eda como delito haber convocado las elecciones para diputados a Cortes en el a\u00f1o 1936, haber sido diputado y haber contribuido por \u00abacci\u00f3n o abstenci\u00f3n\u00bb a la implantaci\u00f3n del Frente Popular. No era dif\u00edcil haber incurrido en alguno de los nuevos delitos con actos que, por otra parte, eran de absoluta legalidad en el r\u00e9gimen republicano legalmente constituido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">As\u00ed pues, cualquier denuncia serv\u00eda para abrir causa contra cualquier ciudadano. El miedo a ser considerado persona no afecta al r\u00e9gimen llevaba a la delaci\u00f3n como forma de garantizarse una cierta inmunidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Lo cuenta Melque, cuando le llevan, con su hermano de apenas dieciocho a\u00f1os, a la comisar\u00eda: \u00abEl comisario y varios agentes nos esperaban en el despacho del primero. Junto al comisario, un hombre de 1.mos cuarenta y tantos a\u00f1os. Iba mal vestido. Llevaba una camisa azul y sobre ella las flechas de Falange bien visibles. Supuse que se trataba de otro detenido el cual habr\u00eda procurado camuflarse con la camisa y las flechas y sent\u00ed cierta pena por \u00e9l\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero era su denunciante. Aquel hombre que tanta pena le causaba era su denunciante. Le acusaba de dirigente comunista y de haber participado en el piquete de ejecuci\u00f3n del general L\u00f3pez Ochoa. Melque ten\u00eda diecisiete a\u00f1os al comenzar la guerra y dif\u00edcilmente hubiera podido ser dirigente comunista. Su hermano ten\u00eda quince a\u00f1os cuando fusilaron al general L\u00f3pez Ochoa. Parec\u00eda dif\u00edcil tambi\u00e9n que hubiera participado en los hechos. Pero es que, adem\u00e1s, ninguno de los dos se encontraba en Madrid en aquella \u00e9poca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">No importaba nada de eso. La respuesta que dio el juez a sus alegatos ilustra perfectamente el modo en que el nuevo r\u00e9gimen entend\u00eda la justicia: \u00abQuien le ha denunciado es un falangista y para nosotros merece toda confianza\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Nadie estaba libre de sospechas. Nadie estaba libre de peligros. F\u00e9lix Colomo, matador de toros, lo experiment\u00f3 en propia carne. Hab\u00eda estado preso con los rojos, en la checa de la calle Montera. No sabe muy bien por qu\u00e9. Envidias, probablemente. El torero de fama, joven y triunfador, despertaba los rencores en su pueblo, en Navalcarnero, a treinta kil\u00f3metros de Madrid. Y pudo ser eso, supone. Qui\u00e9n lo sabe. Consigui\u00f3 que le pusieran en libertad y puso su arte al servicio de la causa republicana. Se enfrentaba a los toros con las siglas de UGT en el lomo, por nada, cobrando apenas los gastos. Y cuando acab\u00f3 la guerra&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Al d\u00eda siguiente, como quien dice, me detienen. Mi error, una vez m\u00e1s, consiste en regresar a toda prisa a Navalcarnero, mi pueblo. All\u00ed me atrapan, y de all\u00ed salgo para la c\u00e1rcel. De. la .c\u00e1rcel no quiero ni acordarme. Tantos padec1m1entos como pas\u00e9 en las checas al principio de la guerra los vuelvo a sufrir al t\u00e9rmino de \u00e9sta, pero multiplicados por diez. Lo \u00fanico bueno de mi estancia en la c\u00e1rcel fue conocer al hermano de Enrique Guardiola, una bella persona que me ayud\u00f3 luego mucho. Gracias a Enrique pude yo subsistir en los a\u00f1os del hambre, reci\u00e9n acabada la guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Colomo nunca milit\u00f3 en partido pol\u00edtico alguno. Y, como \u00e9l dice, \u00abmi \u00fanica ideolog\u00eda era no arrodillarme ante el cacique\u00bb. Eso, tal vez, le aproximaba a Miguel N\u00fa\u00f1ez, hist\u00f3rico militante del PSUC, comisario pol\u00edtico durante la Guerra Civil. Y como Colomo, detenido tambi\u00e9n nada m\u00e1s acabar la guerra. Fue condenado a muerte y, posteriormente, indultado y condenado a treinta a\u00f1os de c\u00e1rcel. Infatigable luchador por la libertad su vida ha sido un largo rosario de detenciones, torturas y c\u00e1rceles. Fue, ya en la democracia, diputado por el PSUC. Naci\u00f3 en el madrile\u00f1o barrio de Lavapi\u00e9s. Un 12 de agosto de 1920. Ahora vive por el barrio de la Concepci\u00f3n. Y no es que le quede mal recuerdo de aquella guerra, de aquellos a\u00f1os pasados en prisi\u00f3n. De aquellas torturas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-\u00bfQue si mereci\u00f3 la pena? Le voy a decir una cosa: yo creo que s\u00ed. Creo que hicimos lo que hab\u00eda que hacer&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y lo que hab\u00eda que hacer en aquellos a\u00f1os era re\u00edr con la Rep\u00fablica -&lt;&lt;yo la recuerdo con alegr\u00eda, la gente por la calle, gritando, el rey se march\u00f3 y dej\u00f3 tirada a su familia. Y no ocurri\u00f3 nada\u00bb- , y, luego, cuando estall\u00f3 la guerra, hacerse miliciano. Miliciano de la Cultura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Por cierto, recuerdo que en un juicio alguien dijo: \u00abCuando estall\u00f3 el foll\u00f3n\u00bb. Y el fiscal cort\u00f3: \u00abQue conste en acta que ha llamado foll\u00f3n al Glorioso Alzamiento Nacional\u00bb. Qu\u00e9 cosas &#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Se r\u00ede Miguel N\u00fa\u00f1ez. R\u00ede mucho. Tiene un sentido del humor contagioso. Saca recuerdos que endulza con una risa limpia, como quien ya a nada teme porque todo lo sufri\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Aquello era muy bonito. Ya digo. Las Milicias de la Cultura era una cosa en la que andaba Miguel Hern\u00e1ndez: Era un hombre fant\u00e1stico. Tambi\u00e9n conoc\u00ed a Jos\u00e9 Luis Gallego, el poeta. Una persona extraordinaria. De \u00e9l se dijeron cosas, pero yo he de decir que fue una persona estupenda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Jos\u00e9 Luis Gallego naci\u00f3 en Valladolid en 1913. Periodista y poeta, pas\u00f3 largos a\u00f1os de prisi\u00f3n en Burgos. Autor de varios libros de poemas, en <em>P<\/em><em>rometeo<\/em> <em>XX <\/em>narra su detenci\u00f3n en dos poemas en forma de soneto:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La detenci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>(R<\/em><em>ecuerda como&#8230;) <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>As\u00ed llam\u00f3 <\/em><em>el<\/em><em>&#8230; D<\/em><em>e<\/em><em>st<\/em><em>i<\/em><em>no<\/em><em>: <\/em><em>torvamente.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>C<\/em><em>on un golpe <\/em><em>fero<\/em><em>z<\/em><em>. <\/em><em>Un picotazo<\/em><em>.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>Un hirsuto <\/em><em>y nocturno <\/em><em>navajazo.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>L<\/em><em>a <\/em><em>puerta <\/em><em>y el <\/em><em>D<\/em><em>estino, frente a frente.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y la prisi\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>No <\/em><em>se siente <\/em><em>l<\/em><em>a <\/em><em>lun<\/em><em>a<\/em><em>. Ni s<\/em><em>e <\/em><em>siente <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>e<\/em><em>l <\/em><em>sol a mediod\u00eda ni <\/em><em>la <\/em><em>aurora. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>Ni el crep\u00fasculo tibio<\/em><em>. <\/em><em>Todo <\/em><em>es <\/em><em>hora <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>de <\/em><em>noche sin estrellas. Ni s<\/em><em>e <\/em><em>siente <\/em><em>.<\/em>.. (<a href=\"#9\">9<\/a>)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Miguel N\u00fa\u00f1ez, como Melque, fue detenido por un falangista. Un muchacho que hab\u00eda estado con \u00e9l durante la guerra y que, harto, cansado, o vaya usted a saber qu\u00e9, decidi\u00f3 marcharse a casa. Desert\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Yo era comisario pol\u00edtico y le proteg\u00ed. Porque le detuvieron y le condenaron. Procur\u00e9 que no le pasara nada. Era un pobre muchacho asustado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero cuando acab\u00f3 la guerra, un d\u00eda que iba Miguel por Lavapi\u00e9s, con su madre, se encontr\u00f3 con ese mismo muchacho vestido de falangista. El mismo al que \u00e9l hab\u00eda protegido. Y aquel mismo muchacho le detuvo. El ej\u00e9rcito nacional hab\u00eda encontrado a aquel desertor en la prisi\u00f3n donde estaba recluido. Se hizo pasar por falangista y fue puesto en libertad con todos los honores. Tal vez para ganarse la confianza de sus superiores busc\u00f3 y apres\u00f3 a quien no hac\u00eda tanto le hab\u00eda protegido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Tambi\u00e9n Miguel N\u00fa\u00f1ez fue llevado a una comisar\u00eda. A la de la calle de El Cord\u00f3n. Cuenta que all\u00ed \u00abmataban a palos a la gente\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-El comisario era un profesional. Hac\u00eda lo que pod\u00eda para impedirlo. Pero pod\u00eda muy poco. Yo creo que aquel hombre no era feliz con aquello.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Un d\u00eda mandaron a su casa su ropa, ensangrentada a consecuencia de una de las terribles palizas que le hab\u00edan propinado. A sus padres no les hab\u00edan dicho todav\u00eda d\u00f3nde estaba. A\u00f1os despu\u00e9s, cuando Miguel habl\u00f3 tranquilamente con su padre de aquellos a\u00f1os, el hombre le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Yo s\u00e9 que t\u00fa eres de izquierdas y que has hecho por los dos lo que yo, por tener que atender a la familia, no pude hacer. Y si te pasa algo, tampoco te preocupes demasiado. S\u00e9 la cara que voy a poner cuando me entere. Es la misma que puse c\u00b7rH onces, cuando recib\u00ed tu ropa llena de sangre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Dice Miguel que su padre \u00abten\u00eda un sentido del humor bastante negro\u00bb. <em>R\u00ed<\/em><em>e <\/em>Miguel al recordarlo. Cuenta que, cuando estall\u00f3 la guerra, una vecina, empleada de Tabacalera, le dijo un d\u00eda que se encontr\u00f3 con su padre en la escalera: \u00abYo ya ve\u00eda que esto estaba tomando excremento, (<a href=\"#10\">10<\/a>) excremento, excremento&#8230; \u00bb. Y que su padre, muy serio, contestaba: \u00abYa me lo ol\u00eda yo, ya me lo ol\u00eda yo, ya ore lo ol\u00eda yo\u00bb. \u00c9l conserva todo su buen humor. En demasiadas ocasiones te\u00f1ido de la negrura del recuerdo. De la comisar\u00eda de El Cord\u00f3n, Miguel N\u00fa\u00f1ez fue trasladado a Yeser\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; El comisario, al despedirnos, me dijo: \u00abme alegro de que salgas de aqu\u00ed\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">A Miguel N\u00fa\u00f1ez le juzgaron y le pidieron pena de muerte. Lo dice as\u00ed. Toda la atrocidad del juicio, toda la desesperaci\u00f3n de una condena resumida en media docena de palabras:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Me juzgaron y me pidieron pena de muerte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Hab\u00eda sido comisario pol\u00edtico con apenas dieciocho a\u00f1os. Y \u00e9sa era raz\u00f3n suficiente. No era la primera vez que pisaba la c\u00e1rcel. A \u00e9l le hab\u00edan detenido los socialistas y anarquistas casi ya terminando la guerra. Fue una consecuencia m\u00e1s de la \u00abentrega de Casado\u00bb. Lo encerraron en la c\u00e1rcel de Toreno. Recuerda que el director de la prisi\u00f3n era un alba\u00f1il, socialista, teniente del Ej\u00e9rcito. En aquella ocasi\u00f3n le hab\u00eda advertido de que cuando entraran las tropas de Franco, no respetar\u00edan nada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Se lo dije. Le dije: \u00abOye, van a entrar los fascistas y nos van a fusilar a todos. Y vas a tener sobre ti esa responsabilidad\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Eso es lo que t\u00fa crees. Pero est\u00e1s equivocado -contest\u00f3 el director de Toreno-. La verdad es que de los dos ej\u00e9rcitos van a hacer uno solo y a cada uno de nosotros nos integrar\u00e1n en \u00e9l, d\u00e1ndonos un grado inferior al que tenemos ahora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Tiempo despu\u00e9s Miguel N\u00fa\u00f1ez se encontr\u00f3 a aquel hombre. Le hab\u00edan condenado a muerte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-En Yeser\u00edas a los condenados nos pon\u00edan unas chapas seg\u00fan la pena que nos hab\u00eda ca\u00eddo. Las rojas eran para los que ten\u00edan peticiones de muerte o treinta a\u00f1os. Lo m\u00e1s importante es que la chapa te la pon\u00edan cuando ten\u00edas la petici\u00f3n, antes de la condena. La chapa verde significaba veinte a\u00f1os. La amarilla, doce. Y la blanca, seis a\u00f1os. As\u00ed, a golpe de ojo, sab\u00edan a qu\u00e9 te enfrentabas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Dice Miguel N\u00fa\u00f1ez que una ma\u00f1ana pas\u00f3 revista el director de Yeser\u00edas, don Arnancio Tom\u00e9. Se detuvo ante \u00e9l, mir\u00f3 su chapa y le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Pena de muerte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Petici\u00f3n fiscal de pena de muerte -contest\u00f3 Miguel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 edad tienes? -Diecinueve a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Y t\u00fa, \u00bfqu\u00e9 has hecho?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Fui comisario pol\u00edtico del Ej\u00e9rcito republicano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Bonita carrera llevabas, si no te la llegamos a tronchar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">A Miguel no se le olvidar\u00e1 nunca aquello. Porque \u00e9l, entonces, como muchos otros, pensaba que la cosa iba a durar muy poco. Cosa de cuatro o cinco a\u00f1os. Ten\u00eda una novia por entonces y le dec\u00eda: \u00abOye, t\u00fa no me esperes que esto todav\u00eda puede durar cuatro o cinco a\u00f1os\u00bb. Pero aquello, claro, dur\u00f3 bastante m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En Yeser\u00edas estuvo tambi\u00e9n Melque Rodr\u00edguez Chaos. As\u00ed cuenta c\u00f3mo era entonces aquella prisi\u00f3n en la que calcula que hab\u00eda cinco mil presos: \u00abYeser\u00edas es un gran edificio de dos plantas. Tiene veinte salas -brigadas- de unos veinticinco metros\u00b7 de largo por seis u ocho de ancho. Cada una de ellas cuenta con un cuarto de aseo. La construcci\u00f3n est\u00e1 circundada por un muro de unos cuatro o cinco metros de altura\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Las c\u00e1rceles estaban abarrotadas. Lo dice Melque en sus memorias y lo cuenta el propio Miguel N\u00fa\u00f1ez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Aquello era un mundo. Hab\u00eda de todo. Y todo con una gran discrecionalidad. A unos, sin saber por qu\u00e9, les dejaban meter comida; a otros, no. Era un mundo ca\u00f3tico. Terrible. Hab\u00eda muchos que manten\u00edan la moral. Yo creo que eran los m\u00e1s numerosos. Pero otros&#8230; C\u00f3mo reproch\u00e1rselo. Recuerdo, por ejemplo, que Antonio Buero Vallejo pas\u00f3 por una etapa muy delicada. Entr\u00f3 en una crisis m\u00edstica tremenda. Pero se recuper\u00f3 enseguida&#8230; Aquello era una vida terrible. Muy dura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">De la dureza de aquellos a\u00f1os da buena idea lo que cuenta Melque Rodr\u00edguez en sus memorias:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00abEn cada galer\u00eda viv\u00edamos unos 240. Dorm\u00edamos en el suelo a raz\u00f3n de 45 cent\u00edmetros y cruzando los pies, de forma que los de unos llegaban a los sobacos de los otros. En los lavabos dorm\u00edan hasta 20\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Fernanda Romeu Alfaro (<a href=\"#11\">11<\/a>) recoge el testimonio estremecedor de la c\u00e1rcel de mujeres de Ventas, en Madrid: \u00abA principios de 1940, la c\u00e1rcel de Ventas, construida para 500 mujeres, albergaba m\u00e1s de 6.000 detenidas que dorm\u00edan en las escaleras e incluso en v\u00e1teres. Cada 30 o 40 horas se daba de comer a las detenidas un cazo de caldo de berzas y mondas de patatas. Muchas de las detenidas estaban all\u00ed con sus hijos [ &#8230; ] Durante el verano de 1941 murieron seis o siete ni\u00f1os diariamente. Sus cad\u00e1veres eran amontonados en un v\u00e1ter al que acud\u00edan las ratas. Isabel Parrilla, detenida comunista, permaneci\u00f3 toda una noche velando el cad\u00e1ver de su peque\u00f1a hija con el fin de impedir que los roedores la devoraran\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Las mujeres, por serlo, sufr\u00edan doblemente en prisi\u00f3n. Hay otros testimonios igualmente desgarradores que reflejan el sufrimiento de las reclusas. &lt;&lt;A mediados de 1940 abrieron una prisi\u00f3n de madres lactantes en las proximidades del Puente de Segovia, en Madrid. Muchas de las madres que llegaron all\u00ed hubieron de volver a sus c\u00e1rceles de origen por haberse muerto sus hijos. La directora quer\u00eda hacer de esa prisi\u00f3n una c\u00e1rcel modelo con vistas al exterior, por lo que quit\u00f3 los harapos a los ni\u00f1os y les uniform\u00f3 a todos iguales. Si un ni\u00f1o de menos de dos a\u00f1os se ensuciaba el uniforme, le met\u00edan en una jaula en un cuarto oscuro y no importaba que el ni\u00f1o, muerto de miedo, llorase o diese gritos de terror: se le ten\u00eda encerrado hasta que callase por agotamiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bbLos ni\u00f1os ten\u00edan que comerse hasta la \u00faltima cucharada del condumio que les pon\u00edan. As\u00ed, muchos de ellos vomitaban en las mismas mesas, <em>y <\/em>se les obligaba a comerse o vomitado\u00bb(<a href=\"#12\">12<\/a>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Menci\u00f3n especial de la represi\u00f3n femenina se merecen las conocidas como las Trece Rosas. Un grupo de sesenta chicos y catorce chicas, muy j\u00f3venes todos, hab\u00edan intentado organizar dentro de la misma c\u00e1rcel las Juventudes Socialistas Unificadas. Fueron condenadas a muerte en un juicio sumar\u00edsimo que apenas dur\u00f3 lo suficiente para dictar sentencia. Una de ellas, que no contaba ni quince a\u00f1os, Julia Velliso, fue indultada y condenada a treinta a\u00f1os de c\u00e1rcel. Las j\u00f3venes dieron un ejemplo de fortaleza: se arreglaron y se pusieron sus mejores galas y esperaron la muerte con serenidad<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Fueron ejecutadas en las tapias del cementerio del Este, muy cerca de la propia prisi\u00f3n, desde donde se o\u00edan los disparos de las ejecuciones, el 5 de agosto de 1939. Media hora antes hab\u00edan sido ejecutados los sesenta muchachos. El juicio se hab\u00eda celebrado tan s\u00f3lo dos d\u00edas antes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Julia Manzanal, la comisario Chico, estuvo con las Trece Rosas. Fue ingresada en la prisi\u00f3n de Ventas, con su ni\u00f1a, reci\u00e9n nacida. \u00abMe desped\u00ed de ellas con un beso\u00bb, contar\u00eda a\u00f1os m\u00e1s tarde. Julia Manzana! recuerda el hacinamiento en que se encontraban en aquellos primeros a\u00f1os de posguerra: \u00abA pesar de estar pensada para quinientas mujeres lleg\u00f3 a albergar a siete mil durante los primeros d\u00edas, alcanzando m\u00e1s tarde la cifra de trece mil o catorce mil. Los pasillos, los descansillos de las escaleras, los patios de las galer\u00edas y hasta los servicios serv\u00edan como dormitorios. Entre sarampi\u00f3n, tosferina, viruela y tifus los ni\u00f1os comenzaron a morirse\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Julia Manzanal, con su hija, fue trasladada de Ventas al Instituto Escuela de Madrid. El edificio ten\u00eda varias habitaciones con cunas para los ni\u00f1os. Durante la media hora que le daban para cuidar a su hija, sub\u00eda a una terraza desde la que se ve\u00eda el exterior. Su marido se sentaba all\u00ed. Ojeando el peri\u00f3dico. \u00abYo alzaba a la ni\u00f1a para que pudiera verla mejor\u00bb(<a href=\"#13\">13<\/a>).\u00a0Fue condenada a muerte. Posteriormente la pena le ser\u00eda conmutada por treinta a\u00f1os de reclusi\u00f3n. Volvi\u00f3 a Ventas y de all\u00ed a Amorebieta (Vizcaya). Su hija morir\u00eda en prisi\u00f3n, por una infecci\u00f3n provocada por una vacuna mal puesta. La ni\u00f1a ten\u00eda diez meses y medio. Recorri\u00f3 Julia numerosas c\u00e1rceles. Estuvo cinco a\u00f1os en prisi\u00f3n. La misma <em>Memoria de <\/em><em>Prisiones <\/em>registra en sus p\u00e1ginas el aprecio que el nuevo r\u00e9gimen sent\u00eda por las mujeres. Hasta muy entrados los setenta, se recoge como ep\u00edgrafe en la clasificaci\u00f3n de los presos: \u00abMujeres de vida extraviada\u00bb. Y al hacer el fichero psicot\u00e9cnico, en la estad\u00edstica de reclusos disponibles para redenci\u00f3n de pena por el trabajo, las mujeres no ten\u00edan oficio. Ni eran alba\u00f1iles, ni agricultores, ni mucho menos ingenieras o maestras. Eran \u00abmujeres\u00bb. Y as\u00ed aparec\u00edan clasificadas junto a sus compa\u00f1eros varones, alba\u00f1iles, panaderos o maestros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*******<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"1\"><\/a><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">1 El primer A\u00f1o de la Obra de Redenci\u00f3n de Penas. Memoria del Patronato Central para la Redenci\u00f3n de Penas por el trabajo, 1 de enero de 1939 &#8211; 1 de enero de 1940<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"2\"><\/a>2 Patronato para la Redenci\u00f3n de Penas. Obra citada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"3\"><\/a>3 Marta N\u00fa\u00f1ez D\u00edaz-Balart: <em>Consejo de Guerra. <\/em><em>Los <\/em><em>fusilamientos <\/em><em>en e<\/em><em>lM<\/em><em>ad1&#8243;id <\/em><em>d<\/em><em>e <\/em><em>la posgu<\/em><em>erra <\/em><em>(1939<\/em><em>&#8211;<\/em><em>1945). <\/em>Compa\u00f1\u00eda Literaria. Madrid, 1997.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"4\"><\/a>4 Ram\u00f3n Tamames: <em>La <\/em><em>Rep\u00fablica. <\/em><em>L<\/em><em>a <\/em><em>Era de Fran<\/em><em>co<\/em><em>. <\/em>Alianza Editorial. Madrid, 1974.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"5\"><\/a>5 Fernando F ern\u00e1ndez Sanz: \u00abAquel Primer A\u00f1o 1941 \u00bb. <em>L\u00edn<\/em><em>e<\/em><em>as del tren. <\/em>N\u00famero 25 1, 3 septiembre 2001.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"6\"><\/a>6 Melque Rodr\u00edguez Chaos: <em>24 a\u00f1os en <\/em><em>la <\/em><em>c\u00e1rcel. <\/em>Forma Ediciones. Madrid, 1977.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"7\"><\/a>7 \u00c1ngel Bahamonde y Jes\u00fas A. Mart\u00ednez en <em>Hi<\/em><em>s<\/em><em>t<\/em><em>or<\/em><em>ia <\/em><em>de Espa\u00f1a. <\/em><em>Siglo <\/em><em>XX<\/em><em>. 1939-1976. <\/em>VV AA. C\u00e1tedra. Madrid, 1999.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"8\"><\/a>8 Ley de Responsabilidades Pol\u00edticas de 1939. Art\u00edculo 1\u00b0.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"9\"><\/a>9 Jos\u00e9 Luis Gallego: <em>P<\/em><em>rome<\/em><em>t<\/em><em>e<\/em><em>o XX<\/em><em>. <\/em>Ediciones Saturno. Madrid, 1969.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"10\"><\/a>10 Por \u00abincremento\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"11\"><\/a>11 Fernanda Romeu Alfaro: <em>El <\/em><em>s<\/em><em>il<\/em><em>encio <\/em><em>ro<\/em><em>t<\/em><em>o<\/em><em>. M<\/em><em>ujeres con<\/em><em>tra el franquismo. <\/em>Edici\u00f3n personal de In autora. Madrid, \u00a01994.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"12\"><\/a>12 Citado en <em>Lib<\/em><em>ro <\/em><em>Blan<\/em><em>co d<\/em><em>e l<\/em><em>as <\/em><em>C\u00e1r<\/em><em>ce<\/em><em>l<\/em><em>es <\/em><em>Fran<\/em><em>qui<\/em><em>st<\/em><em>as. <\/em>Ruedo ib\u00e9rico. Par\u00eds, 1976.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"13\"><\/a>13 Justo Calcerrada <em>y <\/em>Antonio Ortiz Mateos: <em>J<\/em><em>uli<\/em><em>a <\/em><em>Manzanal, <\/em><em>\u00abcomisar<\/em><em>io <\/em><em>Chico\u00bb<\/em><em>. <\/em>Fundaci\u00f3n Domingo Malag\u00f3n. Madrid, 2001.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00cdNDICE Agradecimientos Siempre es una alegr\u00eda tener amigos. As\u00ed que vaya a ellos nuestro agradecimiento. A Berta Cao, que nos prest\u00f3 su agenda, sus libros y nos ayud\u00f3 con las entrevistas. Nos regal\u00f3 consejos y <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/03\/12\/toda-espana-era-una-carcel-por-rodolfo-serrano-y-daniel-serrano\/\" title=\"Toda Espa\u00f1a era una c\u00e1rcel. Por Rodolfo Serrano y Daniel Serrano (I)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":1418,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-1413","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-miscelanea"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1413","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1413"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1413\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1418"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1413"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1413"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1413"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}