{"id":13165,"date":"2018-07-25T01:00:09","date_gmt":"2018-07-24T23:00:09","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=13165"},"modified":"2024-05-24T19:58:11","modified_gmt":"2024-05-24T17:58:11","slug":"la-megamaquina-por-lewis-mumford-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/07\/25\/la-megamaquina-por-lewis-mumford-parte-ii\/","title":{"rendered":"\u00abLA MEGAM\u00c1QUINA\u00bb, por Lewis Mumford (Parte II)"},"content":{"rendered":"<h1><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2018\/07\/24\/la-megamaquina-por-lewis-mumford-el-diseno-de-la-megamaquina-parte-i\/\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00abLa Megam\u00e1quina\u00bb, por Lewis Mumford (Parte I)<\/span><\/a><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h1 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El estancamiento de la Ciencia y su inminente colapso<\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Por Antonio Ruiz de Elvira. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #339966;\">Art\u00edculo publicado en\u00a0<a style=\"color: #339966;\" href=\"http:\/\/es.sott.net\/articles\/show\/13640-El-estancamiento-de-la-Ciencia-y-su-inminente-colapso\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Se\u00f1ales de los tiempos<\/a>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/696477.jpg\" rel=\"lightbox[13165]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-13185\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/696477.jpg\" alt=\"\" width=\"340\" height=\"255\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/696477.jpg 280w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/696477-200x150.jpg 200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/696477-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La ciencia, c\u00f3mo la sociedad en la que se imbrica, padece de anquilosamiento (Grecia, hoy, es el mejor ejemplo, Arabia Saud\u00ed, Venezuela, Cuba, Corea del Norte, los EEUU, &#8230;.). Una revisi\u00f3n de lo que se publica en\u00a0Physical Review Letters, en\u00a0Science\u00a0yNature, o en la\u00a0American Economic Review\u00a0y en el\u00a0Journal of Political Economy, nos indica que se generan un n\u00famero muy\u00a0elevado de detalles, pero que los distintos paradigmas no se cuestionan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esto ocurre en f\u00edsica, en astrof\u00edsica, en biolog\u00eda y en econom\u00eda, y en casi todas las dem\u00e1s ramas de la ciencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y sin embargo, esa ciencia, acad\u00e9mica, establecida,\u00a0de dogmas inviolables, no esta produciendo resultados. En dos campos de la f\u00edsica, en particular, no hay avances substanciales. Se busca el bos\u00f3n de Higgs, pero se lo busca dentro de un camino trillado. Si se lo encuentra, tendremos confirmaci\u00f3n de que un modelo en el cual las resonancias se consideran part\u00edculas, es correcto. Y una vez tengamos esa confirmaci\u00f3n \u00bfqu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 nos ense\u00f1ar\u00e1 eso sobre nuestro mundo, el mundo que interacciona con nosotros, el que nos afecta diariamente? El otro campo es el intento de recreaci\u00f3n de la fusi\u00f3n solar en un laboratorio de la Tierra, pero una fusi\u00f3n controlada. En este campo no hay avances desde hace a\u00f1os, aunque el n\u00famero de publicaciones (como en el caso anterior) corta el aliento por lo elevado. Pero,\u00a0\u00bfdicen algo nuevo esas publicaciones?\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la gen\u00e9tica, la idea del &#8216;gen&#8217; es entretenida, pero los genes solo se pueden entender en interacciones entre ellos en n\u00famero casi inimaginable. Se avanza. Se avanza. Se identifican genes.\u00a0\u00bfSe entienden sus interacciones?\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la ciencia econ\u00f3mica vemos cada d\u00eda que ni teor\u00eda, ni modelos, ni c\u00e1lculos num\u00e9ricos con ordenadores gigantescos son capaces, no ya de predecir, ni mucho menos de sacarnos del pozo donde estamos,\u00a0sino de al menos explicar como hemos llegado hasta aqu\u00ed. La teor\u00eda y los modelos al uso indicaban que invertir en bienes inmuebles era algo perfectamente ortodoxo, aqu\u00ed, en los EEUU y en China. Hoy, ortodoxamente, se manejan bajadas y subidas de tipos de inter\u00e9s, inflaci\u00f3n y deflaci\u00f3n, austeridad y crecimiento. Nada de eso explica el fracaso o es capaz de dar indicaciones sobre como recuperar una prosperidad que se nos esta yendo, ya, de las manos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1872 Boltzmann propuso por primera vez una distribuci\u00f3n discreta de las energ\u00edas de interacci\u00f3n entre radiaci\u00f3n y materia. Max Planck se resisti\u00f3 durante 15 a\u00f1os a aceptar esa idea, lo que pod\u00eda haber hecho sin m\u00e1s que escuchar las notas de un piano. Se resisti\u00f3 como gato panza arriba a la innovaci\u00f3n mental, y solo propuso su ley de interacci\u00f3n cu\u00e1ntica en un acto de desesperaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hoy la resistencia es feroz a aceptar cualquier innovaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sufrimos de lo que los griegos cl\u00e1sicos llamaban\u00a0hubris: es lo que hemos sufrido durante casi 8 a\u00f1os de gobierno socialista, y es lo que sufrimos desde Wall Street, y arrastramos en la ciencia: La idea de que conocemos todo, de que ya hemos llegado, de que no hace falta replantearse los postulados en los que basamos nuestras vidas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfPor qu\u00e9 las soluciones que se nos ofrecen, las teor\u00edas que se nos explican, han de ser m\u00e1s ciertas que las que hab\u00eda, por ejemplo, antes de Kepler, antes de Newton, de Darwin, de Adam Smith, de Planck y de Einstein? \u00bfSon correctas las teor\u00edas de Samuelson, de Solow, de Friedmann, de Krugman?\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La ciencia es un camino, un camino sin final, y\u00a0es preciso, constantemente, replantearse las hip\u00f3tesis en las que basamos nuestros pensamientos. La ciencia, que hoy se asimila al dogma, es lo opuesto a \u00e9l. Debemos medir la constante de la gravedad todos los d\u00edas, pues no hay garant\u00eda alguna de que su valor no haya cambiado de madrugada. Debemos medir todos los d\u00edas la extensi\u00f3n del hielo \u00e1rtico, la concentraci\u00f3n de CO2, cada a\u00f1o la media de temperatura global. La ciencia es un fluido que se mueve, con estancamientos y turbulencias, siempre cambiante, siempre hacia adelante. Es lo m\u00e1s contrario a las vigas de los edificios, a las verdades inventadas en sue\u00f1os febriles en las monta\u00f1as del desierto, en las orillas del Ganges, en los bosques de Nueva York.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es penoso leer las propuestas de los &#8216;indignados&#8217;: su falta de innovaci\u00f3n, su carencia absoluta de creatividad produce angustia vital. Son j\u00f3venes (algunos) con mentes viejas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es penoso contemplar las acciones y reacciones del &#8216;establishment&#8217;, de gur\u00fas econ\u00f3micos (vide Krugman, por ejemplo), de gobernantes e instituciones, lanzando una y otra vez propuestas tan lijadas que parecen recubiertas de jab\u00f3n: No tienen por donde agarrarlas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1861 Maxwell plante\u00f3 sus ecuaciones para el campo electromagn\u00e9tico. Estas ecuaciones exigen que cualquier movimiento en el universo se tenga que considerar como relativo. Desde 1878 hasta 1905 Hendrik Lorenz se esforz\u00f3, una y otra vez en conseguir esa relatividad. Pero era incapaz de rechazar la existencia de un in\u00fatil \u00e9ter que representaba un sistema absoluto de coordenadas. Desde 1893 hasta 1905 Henri Poincar\u00e9 se enfrent\u00f3 al mismo problema y naufrag\u00f3 en la misma roca. Decenas de publicaciones, ning\u00fan avance.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Solo mediante la innovaci\u00f3n mental del rechazo radical de la idea del \u00e9ter pudo Einstein abrir la puerta cerrada que permiti\u00f3 el progreso espectacular de la f\u00edsica en el siglo XX. El \u00e9ter fue propuesto por Huygens en 1678.\u00a0Hicieron falta 227 para rechazar una hip\u00f3tesis que era in\u00fatil.\u00a0Las inercias mentales son tremendas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De la misma manera, Aristarco de Samos propuso alrededor del 250 antes de la Era Com\u00fan la realidad de que era la Tierra la que giraba en torno al Sol. Solo se acepto esa idea en 1600, 1850 a\u00f1os despu\u00e9s.\u00a0Las inercias mentales son tremendas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La inmensa revoluci\u00f3n de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica se bas\u00f3 en la\u00a0innovaci\u00f3n\u00a0de aceptar que la interacci\u00f3n entre la radiaci\u00f3n electromagn\u00e9tica y las cargas el\u00e9ctricas en una cavidad esta cuantizada como las notas en las cuerdas de los pianos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La gigantesca revoluci\u00f3n que nos ha permitido vivir como personas, la\u00a0innovaci\u00f3n\u00a0de eliminar de las mentes el mandato divino de los reyes (com\u00fan en la sociedad humana desde la China hasta Portugal) fu\u00e9 un cambio del pensamiento que solo se produjo en 1762. Para las mentes humanas era necesaria una innovaci\u00f3n mental para aceptar que los reyes son unos trabajadores como otros cualesquiera, que trabajan de reyes, (o de presidentes de gobierno) como otros trabajan de alba\u00f1iles.\u00a0Las inercias mentales son tremendas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Necesitamos estimular, con todas nuestras fuerzas, la innovaci\u00f3n en nuestros procesos mentales. Estimular las propuestas de ideas radicalmente nuevas, que podemos probar, aceptar o rechazar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero es urgente, urgent\u00edsimo, que esas propuestas innovadoras se conozcan, se publiquen, se desarrollen.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Eso, o un colapso por simple agotamiento de ideas caducas.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<div class=\"date-posts\">\n<div class=\"post-outer\">\n<div class=\"post hentry uncustomized-post-template\">\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<span style=\"color: #339966;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #339966;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #339966;\">\u2666<\/span>\u2666<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-5.jpg\" rel=\"lightbox[13165]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-13170\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-5.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-5.jpg 273w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-5-223x150.jpg 223w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/div>\n<div class=\"post-outer\">\n<div class=\"post hentry uncustomized-post-template\">\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<h1 style=\"text-align: center;\">La megam\u00e1quina <a id=\"ref0a\"><\/a><a href=\"#ref0\">(*)<\/a><\/h1>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #339966;\">LEWIS MUMFORD<\/span><\/h1>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">EL DISE\u00d1O DE LA MEGAM\u00c1QUINA<\/span><\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #339966;\"><strong>LA CARGA DE LA \u00abCIVILIZACI\u00d3N\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #339966;\"><strong>La pir\u00e1mide social<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-4.jpg\" rel=\"lightbox[13165]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-13188 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-4.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-4.jpg 225w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-4-150x150.jpg 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-4-151x150.jpg 151w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a>La monarqu\u00eda procur\u00f3 deliberadamente, por medio de la megam\u00e1quina, poner al alcance de los hombres las facultades y glorias de los Cielos; y tuvo en ello tanto \u00e9xito, que los inmensos logros de esta unidad mec\u00e1nica arquet\u00edpica superaron en mucho, por su eficiencia t\u00e9cnica y sus resultados, las contribuciones, importantes, aunque modestas, de las otras m\u00e1quinas contempor\u00e1neas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Organizado lo mismo para el trabajo que para la guerra, este nuevo mecanismo colectivo impon\u00eda a todos la misma clase de regimentaci\u00f3n general, sobre todos ejerc\u00eda los mismos modos de coerci\u00f3n y de castigo, y limitaba estrictamente los premios tangibles, reserv\u00e1ndolos para la minor\u00eda dominante, que era quien creaba y dirig\u00eda la megam\u00e1quina. A la par de esto, dichos privilegiados reduc\u00edan el \u00e1rea de la autonom\u00eda comunal, de la iniciativa personal y de la autorregulaci\u00f3n, cada componente estandarizado que se encontraba por debajo del nivel de comando, no pasaba de ser parte de un hombre; estaba condenado al trabajo, pero s\u00f3lo a su funci\u00f3n parcializada del trabajo y, por fin, s\u00f3lo viv\u00eda una parte muy restringida de su triste vida. El tard\u00edo an\u00e1lisis que hizo Adam Smith de la divisi\u00f3n del trabajo, explicando los cambios que ocurrieron en el siglo XVIII por culpa del sistema inflexible y deshumanizado entonces imperante, aunque con mayor eficiencia en la productividad, ilumina igualmente aquella pr\u00edstina \u00abrevoluci\u00f3n industrial\u00bb suscitada por la megam\u00e1quina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Idealmente, el personal de la megam\u00e1quina deb\u00eda ser c\u00e9libe, despojado totalmente de responsabilidades familiares, de instituciones comunales y de los normales afectos humanos, tal como siguen procur\u00e1ndoselo, todav\u00eda hoy, los ej\u00e9rcitos, los monasterios y las c\u00e1rceles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El otro nombre de la divisi\u00f3n del trabajo, cuando \u00e9sta logra el punto ideal de confinamiento solitario del hombre y su absoluta dedicaci\u00f3n a una sola tarea durante toda su vida, es el desmembramiento del hombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Los modelos impuestos por esta megam\u00e1quina centralizada se trasmit\u00edan eventualmente a los oficios y ocupaciones de la localidad, precisamente en las tareas m\u00e1s serviles; es que no le queda virtud humana a ning\u00fan oficio cuando en hacer una espuela, por ejemplo, intervienen siete especialistas para realizar las siete operaciones que se requieren para completar la elaboraci\u00f3n de tan simple herramienta. La sensaci\u00f3n de que todo trabajo era degradante para el esp\u00edritu humano se extendi\u00f3 subrepticiamente desde la megam\u00e1quina a todas las ocupaciones manuales. El por qu\u00e9 este complejo t\u00e9cnico \u00abcivilizado\u00bb debi\u00f3 considerarse como un triunfo omn\u00edmodo y por qu\u00e9 la especie humana ha tenido que sufrirlo durante tantos siglos, son dos de los m\u00e1s tr\u00e1gicos acertijos de la historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En adelante, la sociedad \u00abcivilizada\u00bb qued\u00f3 dividida aproximadamente en dos clases: la mayor\u00eda, condenada para siempre al implacable trabajo -a trabajar sin replicar, no s\u00f3lo para subvenir a sus necesidades vitales, sino para producir un super\u00e1vit que cubriera mucho m\u00e1s que lo exigido por su familia o su inmediata comunidad-, y una minor\u00eda \u00abnoble\u00bb que despreciaba toda forma de trabajo manual y dedicaba su vida a elaborar \u00abrealizaciones placenteras\u00bb (para s\u00ed, por supuesto), usando la sard\u00f3nica caracterizaci\u00f3n que Thorstein Veblen hace de tales actividades de los \u00abnobles\u00bb. Parte de ese super\u00e1vit se destinaba, en justicia, a sostener las obras p\u00fablicas que beneficiaban a todos los sectores de la comunidad; pero otra parte, mucho mayor, tomaba la forma de despilfarro privado, de lujosos bienes materiales y del ostentoso mantenimiento de innumerables siervos y criados, queridas ocasionales y concubinas fijas. Y en la mayor\u00eda de las sociedades, la mayor porci\u00f3n de ese super\u00e1vit se destinaba a alimentar, armar y hacer operar a la destructora m\u00e1quina militar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">De este modo, la pir\u00e1mide social establecida durante la Era de las Pir\u00e1mides en el F\u00e9rtil Creciente continu\u00f3 sirviendo de modelo para todas las sociedades \u00abcivilizadas\u00bb mucho despu\u00e9s de haber pasado la moda de construir tales tumbas geom\u00e9tricas. A su c\u00faspide se aferraba una minor\u00eda, henchida de orgullo y poder\u00edo, encabezada por el rey y sus ministros, sus nobles, sus jefes militares y sus sacerdotes, todos ellos sostenedores de tan injustos privilegios. La principal obligaci\u00f3n social de esta minor\u00eda consist\u00eda en controlar la megam\u00e1quina, tanto en su forma de producir riquezas, como en su otra labor de producir da\u00f1os, aparte de lo cual, su restante tarea era \u00abdedicarse a consumir\u00bb. En este respecto, aquellos antiqu\u00edsimos dirigentes fueron los prototipos de los que hoy dictan el estilo y determinan los gustos usados en nuestra sociedad actual de masas, tan \u00abadelantada\u00bb y supermecanizada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Los registros hist\u00f3ricos comenzaron con esta pir\u00e1mide \u00abcivilizada\u00bb, con su divisi\u00f3n en clases y su ampl\u00edsima base de trabajadores aplastados por el peso superior, ya establecido firmemente; y como esta divisi\u00f3n ha continuado directamente hasta nuestros d\u00edas -y en pa\u00edses como la India hasta se ha intensificado, agrav\u00e1ndose en sus actuales castas hereditarias e inviolables-, a menudo se la ha tomado como si fuera el orden natural de las cosas. Pero debemos preguntarnos c\u00f3mo ocurri\u00f3 eso y sobre qu\u00e9 bases putativas de raz\u00f3n o de justicia ha persistido tan prolongadamente, ya que tal desequilibrio de posiciones, aunque en aquellas \u00e9pocas se infiltrara en la ley y la propiedad, s\u00f3lo por accidente puede haber coincidido con la natural desigualdad de capacidades, debida a las repetidas mezclas de la herencia biol\u00f3gica de cada generaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En la discusi\u00f3n entablada entre Leonard Wooley y sus comentaristas sovi\u00e9ticos, en La prehistoria y los comienzos de la civilizaci\u00f3n, el arque\u00f3logo brit\u00e1nico qued\u00f3 perplejo ante la insistencia de los rusos en corregir su falla, pues no hab\u00eda hecho m\u00e1s que dejar de subrayar una condici\u00f3n tan normal (seg\u00fan su punto de vista), que ni siquiera se hab\u00eda molestado en mencionarla. Tampoco habr\u00eda que culpar a Breasted por id\u00e9ntica falta, pues \u00e9l fechaba los comienzos de la justicia y la sensibilidad moral en el momento en que, por fin, son escuchados por un tribunal los ruegos del campesino elocuente, quien suplica se le libre de los despojos y malos tratos con que lo acosa un avaro terrateniente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Lamentablemente, <strong>Breasted<\/strong> sobreestim\u00f3 tal mejor\u00eda en el ejercicio del derecho y la moral -todo lo cual consider\u00f3 como \u00ab<em>el despertar de la conciencia<\/em>\u00ab-, pues en realidad estaba partiendo de la salvaje explotaci\u00f3n del poder tal como la iniciaron aquellos primeros reyes: \u00ab<em>Narmer<\/em>\u00ab, \u00ab<em>Escorpi\u00f3n<\/em>\u00bb y sus sucesores. Al opinar as\u00ed, estaba olvidando las pr\u00e1cticas amistosas y generosas de los aldeanos neol\u00edticos, entre los que prevalec\u00eda la indulgencia y la ayuda mutua, virtudes que se generalizaron entre casi todas las comunidades \u00ab<em>precivilizadas<\/em>\u00ab. Breasted vio en ese papiro el aumento de sensibilidad \u00e9tica de las clases dirigentes, que se dispon\u00edan, por fin, a liberar a los pobres campesinos de las groseras intimidaciones y desmedidas explotaciones que sobre ellos descargaban muy a menudo los que se dec\u00edan sus superiores; pero nunca se pregunt\u00f3 c\u00f3mo esas minor\u00edas dominantes hab\u00edan escalado esas posiciones que les permit\u00edan ejercer tan arbitrarios poderes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La crisis de conciencia a que se refiere Breasted habr\u00eda sido m\u00e1s meritoria si no hubiese sido tan tard\u00eda, pues era una reparaci\u00f3n demasiado postergada&#8230; como la entrega que hizo de sus privilegios la nobleza francesa en v\u00edsperas de la Revoluci\u00f3n de 1789. Si el \u00abelocuente campesino\u00bb obtuvo, finalmente, justicia (como parece indicarse cuando el documento, incompleto, se interrumpe), s\u00f3lo fue -debemos recordarlo- despu\u00e9s que hab\u00eda sido ultrajado, expoliado y aun vapuleado por sus \u00absuperiores\u00bb, para seguir acumulando ellos m\u00e1s placeres y privilegios. En los sistemas \u00abverticales\u00bb, caracter\u00edsticos de todas las tiran\u00edas y las megam\u00e1quina, ese hablar elocuente constitu\u00eda una afrenta inaudita para los dirigentes, y as\u00ed contin\u00faa consider\u00e1ndose dentro de las actuales disciplinas militares. Con su \u00abinsolencia oficial\u00bb, los Estados modernos han conservado para s\u00ed las peores ma\u00f1as ego\u00edstas de los primitivos soberanos, as\u00ed como sus facultades desp\u00f3ticas y abrumadoras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La suposici\u00f3n en que se basan tales sistemas es que la riqueza, el ocio, las comodidades, la salud y la vida prolongada pertenecen por derecho s\u00f3lo a la minor\u00eda dominante, mientras que a la gran multitud que constituyen todos los dem\u00e1s humanos s\u00f3lo le corresponde el duro trabajo permanente, la constante privaci\u00f3n y negaci\u00f3n de beneficios, comida de esclavos y muerte temprana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En cuanto tal divisi\u00f3n qued\u00f3 establecida, \u00bfhay que maravillarse de que los sue\u00f1os de las clases trabajadoras fueran, durante todo el curso de la historia (o al menos en aquellos per\u00edodos relativamente felices en que los pobres se arriesgaban a contarse cuentos de hadas) tener algunos d\u00edas de descanso y disfrutar de algunos bienes materiales? Quiz\u00e1 para que tales deseos no estallaran en las l\u00f3gicas erupciones de la disconformidad, dichos dirigentes establecieron ocasionales fiestas y carnavales; pero se han mantenido vivos, siglo tras siglo, los anhelos populares de lograr una existencia similar a la de las clases dirigentes, aunque s\u00f3lo fuera como las alhajas de fantas\u00eda usadas por los pobres en la Inglaterra de la \u00e9poca victoriana, en las que se copiaban de bronce las joyas de oro que luc\u00edan las clases privilegiadas; y esos anhelos siguen siendo un activo ingrediente en la fantas\u00eda de tantos desheredados, que los contemplan como si vieran nubes rosadas sobre las modernas megal\u00f3polis.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Desde el comienzo, sin duda, el peso de la megam\u00e1quina fue la m\u00e1s grave carga de la \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb, pues no s\u00f3lo convert\u00eda al diario trabajo de los humildes en agraviante castigo, sino que menoscababa las recompensas ps\u00edquicas que suelen compensar a los cazadores, granjeros y pastores de sus afanes y tareas. Nunca fue esta carga tan pesada como al principio, cuando la gran actividad p\u00fablica de Egipto estaba dirigida principalmente a sostener las pretensiones fara\u00f3nicas de divinidad e inmortalidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Para dar a todo este tejido de ilusiones cierta apariencia de credibilidad, en el siglo XXIX antes de Cristo, \u00abla tumba del pr\u00edncipe Nekura, hijo del rey Kefren de la Cuarta Dinast\u00eda, recibi\u00f3 como dote la fortuna particular de dicho pr\u00edncipe, m\u00e1s los impuestos permanentes que abonaban no menos de doce ciudades y que se destinaban exclusivamente al sostenimiento de tal tumba\u00bb. An\u00e1logos impuestos y para tan vac\u00edas ostentaciones, siguieron caracterizando la moral de los dirigentes, que obraban como el antiguo Dios Sol, o como el moderno Roi Soleil que construy\u00f3 el palacio de Versailles. Y no se detuvo aqu\u00ed, pues este rasgo de las clases \u00absuperiores\u00bb sigue corroyendo todas las p\u00e1ginas de la historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El costo de tales esfuerzos ha sido subrayado por Frankfort: \u00abEgipto qued\u00f3 exhausto de talentos, porque todos fueron absorbidos por la residencia real. Las tumbas de Qua-el-Kebir -un cementerio del Egipto Medio, usado durante el tercer milenio- son muestra del m\u00e1s raqu\u00edtico equipo y de la m\u00e1s pobre artesan\u00eda, que all\u00ed se emple\u00f3 precisamente durante el floreciente per\u00edodo del Reino Antiguo, que fue cuando se construyeron las Pir\u00e1mides\u00bb. Esto lo aclara todo. Los futuros historiadores de esos \u00abgrandes\u00bb Estados que ahora gastan sumas asombrosas en hacer cohetes interplanetarios, har\u00e1n sin duda aclaraciones muy similares&#8230; si es que nuestra \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb dura lo necesario como para poder contarlo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-11.jpg\" rel=\"lightbox[13165]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-13174\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-11.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"248\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-11.jpg 267w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-11-212x150.jpg 212w\" sizes=\"auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #339966;\"><strong>Los traumas de la \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Si bien la \u00abm\u00e1quina de trabajo\u00bb puede ser vista y seguida adecuadamente, a trav\u00e9s de la historia, m\u00e1s por sus obras p\u00fablicas (como carreteras, fortificaciones, etc.), que por las descripciones que hayan quedado de ella, en cambio, poseemos el m\u00e1s exhaustivo conocimiento documental de la megam\u00e1quina, por sus masivas y frecuentes aplicaciones negativas en la guerra. Es que todos los modelos de organizaci\u00f3n del trabajo, antes descritos, repetidos en pelotones, escuadrones, compa\u00f1\u00edas y unidades mayores, se trasmitieron de una cultura a otra sin alteraci\u00f3n sustancial, excepto en el endurecimiento de su disciplina y en la introducci\u00f3n de sus m\u00e1quinas de asalto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Esto nos enfrenta con dos preguntas: 1\u00aa, \u00bfpor qu\u00e9 la megam\u00e1quina persisti\u00f3 durante tantos siglos en su forma negativa?, y 2\u00aa (a\u00fan m\u00e1s significativa), \u00bfqu\u00e9 motivos y prop\u00f3sitos se escond\u00edan detr\u00e1s de las ostensibles actividades de la m\u00e1quina militar? En otras palabras: \u00bfc\u00f3mo fue posible que la guerra se convirtiera en parte integral de la \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb y fuera exaltada como la suprema manifestaci\u00f3n de todo \u00abpoder soberano\u00bb?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En su original ambiente geogr\u00e1fico, la \u00abm\u00e1quina de trabajo\u00bb casi se explica y justifica por s\u00ed misma, pues \u00bfqu\u00e9 otros medios pod\u00edan haber empleado las llamadas civilizaciones hidr\u00e1ulicas para regular y aprovechar las inundaciones que les eran tan necesarias para aumentar sus cosechas? Los peque\u00f1os esfuerzos que se podr\u00edan lograr juntando cooperaciones de diminutas localidades, no habr\u00edan podido resolver tan enorme problema. En cambio, la guerra no ofrece justificaci\u00f3n alguna, sino que, como instituci\u00f3n, no hac\u00eda m\u00e1s que trastornar la paciente laboriosidad de la cultura neol\u00edtica. Quienes intentan imputar la guerra a la naturaleza biol\u00f3gica del hombre, considerando a ese fen\u00f3meno destructivo como una manifestaci\u00f3n de la fam\u00e9lica \u00ablucha por la existencia\u00bb o como un desahogo de sus instintos animales de agresi\u00f3n, muestran poca perspicacia respecto de las diferencias que hay entre las fant\u00e1sticas matanzas ocasionadas por la guerra y otras variedades menos organizadas de hostilidad, conflicto y antagonismo potencialmente sanguinarios. La pelea, la rapacidad, y aun el asesinato, para conseguir alimento, son rasgos biol\u00f3gicos, al menos entre los carn\u00edvoros; pero la guerra es considerada por algunos como una instituci\u00f3n \u00abcultural\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Las principales especies no-humanas que practican la guerra, con ej\u00e9rcitos organizados, que se baten en combates mortales, son ciertas variedades de hormigas. Estos insectos tan sociales inventaron, hace unos sesenta millones de a\u00f1os, todas las instituciones mayores de nuestra \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb, incluso la del \u00abrey\u00bb (que, en su caso, es \u00abreina\u00bb), las conquistas militares, la divisi\u00f3n del trabajo, la separaci\u00f3n en castas, la domesticaci\u00f3n de otras especies, y hasta los comienzos de la agricultura. Y la principal contribuci\u00f3n del hombre \u00abcivilizado\u00bb a este complejo funcional de las hormigas s\u00f3lo ha consistido en agregarle el poder estimulante de mil fantas\u00edas irracionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En las primeras etapas de la cultura neol\u00edtica no hay ni insinuaciones de combates armados entre los aldeanos; posiblemente, hasta las macizas murallas que rodeaban a ciudades como Jeric\u00f3 (seg\u00fan sospecha Bachofen y confirma Eliade) cumpl\u00edan una funci\u00f3n m\u00e1gico-religiosa antes que proporcionar ventajas decididamente militares, pues lo que es conspicuo en las excavaciones neol\u00edticas es la completa ausencia de armas, all\u00ed donde no faltan abundantes herramientas y alfarer\u00eda. Tal evidencia, aunque negativa, es bastante aclaratoria y est\u00e1 muy generalizada. Entre pueblos tan cazadores como los bosquimanos, las m\u00e1s antiguas pinturas rupestres no muestran representaciones de luchas mortales entre hombres, mientras que sus pinturas posteriores s\u00ed que lo hacen. Asimismo, aunque la antigua Creta fue colonizada por grupos muy distintos y potencialmente hostiles, Childe subraya que \u00abtodos parec\u00edan vivir pac\u00edficamente, ya que no se han hallado fortificaciones\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">No deben sorprendernos tales datos. La guerra -seg\u00fan observa muy bien Grahame Clark en su Arqueolog\u00eda y sociedad- est\u00e1 \u00abdirectamente limitada por las bases de subsistencia, ya que la conducci\u00f3n de cualquier conflicto prolongado presupone un excedente de bienes de consumo y de energ\u00edas\u00bb. Y hasta que la sociedad neol\u00edtica no produjo tales excedentes, los cazadores \u00abpaleol\u00edticos\u00bb se mantuvieron bastante atareados con conseguir su caza de cada d\u00eda. Tal ejercicio no sostiene a m\u00e1s de cinco o seis personas por kil\u00f3metro cuadrado; y entre tan poca gente, la agresi\u00f3n asesina ser\u00eda dif\u00edcil, por no decir suicida. Hasta el establecimiento de \u00abexclusividad territorial\u00bb entre los diversos grupos de cazadores, aunque probable, no sugiere conflictos sanguinarios, como seguimos vi\u00e9ndolo entre las aves que la practican.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Los exuberantes rendimientos de las cosechas neol\u00edticas en los grandes valles del F\u00e9rtil Creciente cambiaron este cuadro y alteraron las posibilidades de vida tanto para el granjero como para el cazador, pues multitud de animales peligrosos -como tigres, rinocerontes, caimanes, hipop\u00f3tamos, etc.-, que infestaban al \u00c1frica y el Asia Menor, llevaron su terror a los campos de cultivo. Estos agresores y otros, como los vacunos salvajes (los uros), antes de que fueran domesticados, atacar\u00edan a las personas y los animales dom\u00e9sticos, y a menudo pisotear\u00edan y se comer\u00edan los sembrados. El valor de enfrentar a tales bichos y la destreza para matarlos correspondieron a los cazadores, no a los atareados hortelanos y granjeros, que, cuando m\u00e1s, pod\u00edan pescar con redes o atrapar p\u00e1jaros. El granjero, pegado a su terrenito, tan dif\u00edcil de mantener en buen estado, y acostumbrado siempre a las mismas tareas, era la ant\u00edtesis del cazador, aventurero y errante, y estaba incapacitado para la agresi\u00f3n, si no paralizado, por sus apacibles virtudes. De aqu\u00ed el esc\u00e1ndalo que provoc\u00f3 la indignaci\u00f3n de un exponente del antiguo orden social, cuando la Era de las Pir\u00e1mides termin\u00f3 violentamente, ante el espect\u00e1culo de encontrarse con \u00ablos matap\u00e1jaros\u00bb -meros campesinos, \u00a1no cazadores!- que se hab\u00edan convertido en capitanes de tropas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Estos sedentarios habitantes deben haber prevalecido en Egipto y en Mesopotamia antes que los cazadores aprendieran a explotarlos; el hecho de que las ciudades originales de Sumeria distaran normalmente entre s\u00ed menos de doce millas, parece arg\u00fcir en pro de que se establecieron en un periodo en que todav\u00eda tal proximidad no provocaba la invasi\u00f3n de las propiedades ajenas, con los consiguientes conflictos. Es m\u00e1s: esta pasividad, esta mansedumbre y la ya citada falta de armas, facilitaron el que las bandas de cazadores se atrevieran a exigir tributos -lo que hoy se llama \u00abpagar por ser protegido\u00bb- a comunidades mucho m\u00e1s numerosas de hortelanos y granjeros. De este modo, parad\u00f3jicamente, la surgencia de los guerreros precedi\u00f3 a la guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Casi inevitable ser\u00eda que esta transformaci\u00f3n ocurriese simult\u00e1neamente en m\u00e1s de un lugar; resulta as\u00ed indiscutible la evidencia de que surgieran conflictos armados entre dos grupos, independiente y pol\u00edticamente organizados, que es el criterio de guerra expuesto por Malinowski, para distinguirlo de las meras amenazas y prohibiciones territoriales, como las de los p\u00e1jaros, o de las expediciones depredadoras, o de las canibalescas cazas de cabezas humanas. Es que la guerra implica no s\u00f3lo agresi\u00f3n, sino resistencia colectiva armada frente a la agresi\u00f3n; y cuando falta tal resistencia, se puede hablar de conquista, de esclavizaci\u00f3n y aun de exterminio, pero no de guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Ahora bien, el equipo, la organizaci\u00f3n y las t\u00e1cticas de un ej\u00e9rcito no se completan de la noche a la ma\u00f1ana, pues debe transcurrir un per\u00edodo de transici\u00f3n antes que una gran masa de hombres est\u00e9 entrenada para operar bajo un mando unificado. Hasta que las ciudades no se soliviantaron y su poblaci\u00f3n no se concentr\u00f3 suficientemente, el preludio b\u00e9lico consisti\u00f3 en despliegues de fuerza y belicosidad que culminaban en expediciones depredadoras de maderas, malaquita, oro y esclavos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Creo que tan radical cambio institucional para terminar en la guerra, no puede ser explicado completamente ni por razones biol\u00f3gicas ni econ\u00f3micas; por debajo de ello late un componente irracional, mucho m\u00e1s significativo, que hay que explorar debidamente. La guerra \u00abcivilizada\u00bb comienza no por la conversi\u00f3n directa del jefe de los cazadores en el rey que hace la guerra, sino que hay antes el necesario pasaje del cazador de animales al cazador de hombres; y el prop\u00f3sito especial de esta caza -recordemos cautamente las evidencias del remoto pasado- era capturar v\u00edctimas para los sacrificios humanos. Son muchos los datos sueltos, ya citados al tratar de la domesticaci\u00f3n, que sugieren que los sacrificios humanos precedieron a la guerra entre las tribus o las ciudades. Seg\u00fan esta hip\u00f3tesis, desde el principio, la guerra fue, probablemente, el subproducto de un ritual religioso cuya vital importancia para la comunidad trascend\u00eda en mucho a las ganancias mundanas de territorio, de bot\u00edn o de esclavos, que es lo que las comunidades posteriores buscar\u00edan para explicar sus paranoicas obsesiones y sus espantosos holocaustos colectivos.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-3.jpg\" rel=\"lightbox[13165]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-13168\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-3.jpg\" alt=\"\" width=\"370\" height=\"277\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-3.jpg 259w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-3-200x150.jpg 200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-3-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 370px) 100vw, 370px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #339966;\"><strong>Patolog\u00eda de la fuerza<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">A los psic\u00f3logos les resulta sospechosa toda concentraci\u00f3n personal de poder como fin en s\u00ed, pues declara involuntariamente su intento de ocultar la inferioridad, la impotencia y la preocupaci\u00f3n que afligen a quien as\u00ed acumula poder. Cuando tal tendencia se combina con ambiciones desorbitadas, hostilidad y suspicacias incontroladas y cierta p\u00e9rdida del sentido de las propias limitaciones subjetivas, todo lo cual produce \u00abilusiones de grandeza\u00bb, nos encontramos ante los s\u00edntomas de la paranoia: uno de los estados psicol\u00f3gicos m\u00e1s dif\u00edciles de exorcizar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Ahora bien, los primeros hombres \u00abcivilizados\u00bb ten\u00edan raz\u00f3n en espantarse de las fuerzas que ellos mismos, por su serie de \u00e9xitos tecnol\u00f3gicos, estaban desatando. En el Cercano Oriente, muchas comunidades se hab\u00edan librado ya de las restricciones que antes les impon\u00eda su \u00abeconom\u00eda de subsistencia\u00bb dentro de su ambiente ya circunscrito y domesticado, y se estaban enfrentando con un mundo que crec\u00eda en todas direcciones, ya porque se ensanchaban las \u00e1reas de cultivo, ya porque se intensificaba el trueque, mediante barcos de remos y velas (hacia el a\u00f1o 3500), de materias primas procedentes de distintas regiones, lo cual les pon\u00eda en frecuente contacto con otros pueblos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Nuestra propia \u00e9poca sabe cu\u00e1n dif\u00edcil es lograr el equilibrio en una \u00abeconom\u00eda de abundancia\u00bb; y nuestra tendencia a concentrar responsabilidades por la acci\u00f3n colectiva en un presidente o un dictador es, como Woodrow Wilson lo se\u00f1al\u00f3 mucho antes de que los dictadores se pusieran por en\u00e9sima vez de moda, una de las condiciones -la m\u00e1s f\u00e1cil, aunque tambi\u00e9n la m\u00e1s peligrosa- para mantener dicho equilibrio y controlarlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Ya he intentado rastrear los efectos de esta situaci\u00f3n general en el desarrollo de la monarqu\u00eda, pero ahora deseo afirmar m\u00e1s espec\u00edficamente su relaci\u00f3n con los crueles rituales de la guerra. A medida que la comunidad se extiende m\u00e1s y se hace m\u00e1s relacionada, su equilibrio interno resulta menos estable y es mucho m\u00e1s amenazadora la posibilidad de da\u00f1os y penalidades de hombres y p\u00e9rdidas de vidas. En tales circunstancias, que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 el control local, es probable que aparezca la ansiedad neur\u00f3tica. La identificaci\u00f3n m\u00e1gica del rey \u00abdivino\u00bb con toda la comunidad no disminu\u00eda tales ocasiones de ansiedad, pues a pesar de esas pretensiones regias de divinidad e inmortalidad, los reyes estaban sujetos, como los dem\u00e1s, a los accidentes, las desgracias y la muerte; y si el rey se elevaba por encima de los hombres comunes, su ca\u00edda pod\u00eda resultar mucho m\u00e1s aplastante para toda la comunidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En \u00e9pocas muy remotas, antes que se pudiera disponer de documentos escritos, formaban una mezcla indistinguible los sue\u00f1os y los hechos, los mitos y las alucinaciones, el conocimiento emp\u00edrico y las adivinaciones supersticiosas, la religi\u00f3n y la ciencia. Si despu\u00e9s de un ritual en el que se hab\u00edan hecho sacrificios humanos, ocurr\u00eda un afortunado cambio de tiempo, tal casualidad pod\u00eda dar sanci\u00f3n a ulteriores matanzas propiciatorias en escala aun mayor. Esta es la raz\u00f3n para sospechar -seg\u00fan evidencias muy posteriores recogidas en \u00c1frica y en Am\u00e9rica por Frazer- por qu\u00e9 el rey mismo, precisamente porque encarnaba a toda la comunidad, fue en algunas ocasiones ofrecido en sacrificio ritual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Para salvar de tan indigno hado al adorado rector, pudo inducirse temporalmente a un plebeyo a ejercer tal cargo, para convertirse, en el momento oportuno, en la v\u00edctima propiciatoria del sacrificio; y cuando tal sacrificio vicario result\u00f3 localmente impopular -como se indica claramente en el cl\u00e1sico maya, el Popul Vuh-, se hab\u00edan de hallar sustitutos en los cautivos de otras comunidades. La transformaci\u00f3n de estas expediciones rapaces en guerras en gran escala entre reyes que eran poderes igualmente soberanos y estaban respaldados por los dioses igualmente sedientos de sangre humana, aunque no ha podido ser documentada, es la \u00fanica conjetura que une a todos los componentes de la guerra y explica en cierto modo la firmeza con que tan feroz instituci\u00f3n se ha mantenido durante siglos. Las condiciones que favorecen a la guerra organizada, conducida por una \u00abm\u00e1quina militar\u00bb de gran potencia, capaz de destruir completamente murallas bien macizas, de romper diques y arrasar templos y ciudades, resultaban ampliadas en gran parte por los genuinos triunfos de la \u00abm\u00e1quina de trabajo\u00bb. Pero es muy dudoso que tales heroicas obras p\u00fablicas, que exig\u00edan esfuerzos casi sobrehumanos, hayan sido emprendidas con fines meramente mundanos, pues las comunidades nunca se exigen a s\u00ed mismas al m\u00e1ximo, y mucho menos cercenan vidas individuales, excepto por lo que consideran ser un gran fin religioso. S\u00f3lo la postraci\u00f3n ante el mysterium tremendum, ante alguna manifestaci\u00f3n de la divinidad en su temible poder o luminosa gloria, reclamar\u00e1 tan excesivos esfuerzos colectivos. Esta fuerza m\u00e1gica prepondera sobre la ficci\u00f3n de las ganancias econ\u00f3micas; y en aquellos casos posteriores en que tales esfuerzos y sacrificios se hacen, al parecer, s\u00f3lo para conseguir ventajas econ\u00f3micas, hay que observar que este secular prop\u00f3sito se ha convertido por s\u00ed mismo en un dios, en un objeto sagrado de codicia, identificado con Mammon, o no.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Como la organizaci\u00f3n militar necesitaba capturar prisioneros, enseguida tuvo otro deber sagrado que cumplir: el de proteger activamente al rey y a los dioses locales contra las represalias, anticip\u00e1ndose al ataque del enemigo. En este proceso, la extensi\u00f3n del poder militar y pol\u00edtico se convirti\u00f3 muy pronto en fin en s\u00ed, como el testimonio \u00faltimo del poder de las divinidades que reg\u00edan a la comunidad, y para mantener la suprema posici\u00f3n del rey.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Ese ciclo de conquista, venganza y exterminio es la condici\u00f3n cr\u00f3nica de todos los Estados \u00abcivilizados\u00bb y, como observaba Plat\u00f3n, la guerra es su ser \u00abnatural\u00bb. Aqu\u00ed, como hab\u00eda de ocurrir a menudo m\u00e1s tarde, la invenci\u00f3n de la megam\u00e1quina, como el instrumento perfeccionado del poder real, produjo los nuevos prop\u00f3sitos a los que m\u00e1s tarde hab\u00eda de servir; y en este sentido, la invenci\u00f3n de la m\u00e1quina militar hizo a la guerra \u00abnecesaria\u00bb, y aun deseable, as\u00ed como la invenci\u00f3n del avi\u00f3n de chorro ha hecho \u00abnecesarias\u00bb, y aun provechosas, las masas de turistas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Lo que resulta m\u00e1s notable, en cuanto hay documentos que lo acrediten, es que la extensi\u00f3n de la guerra como brazo permanente de la \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb no hizo m\u00e1s que ampliar la ansiedad colectiva que el ritual de los sacrificios humanos hab\u00eda intentado aplacar. Y como la ansiedad comunal aument\u00f3, ya no pudo ser superada por los simb\u00f3licos sacrificios de entra\u00f1as ante el altar, sino que ese pago como muestra o ejemplo hab\u00eda que reemplazarlo por la entrega colectiva de vidas a escala mucho mayor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">De este modo, la ansiedad invitaba al apaciguamiento de los dioses mediante los sacrificios m\u00e1gicos, \u00e9stos induc\u00edan a hacer m\u00e1s expediciones para cazar v\u00edctimas humanas, y tales expediciones se convert\u00edan en combates armados y en contiendas mutuas entre potencias rivales. As\u00ed, fueron arrastrados a estas tremendas ceremonias cada vez m\u00e1s hombres y con armas ya m\u00e1s efectivas, y lo que al principio fue un preludio incidental para un mero sacrificio simb\u00f3lico, se convirti\u00f3 ahora en el \u00absacrificio supremo\u00bb, cumplido masivamente. Tal aberraci\u00f3n ideol\u00f3gica fue la contribuci\u00f3n final a la perfecci\u00f3n de la megam\u00e1quina militar, con lo que la capacidad de hacer guerras y de imponer sacrificios humanos colectivos se ha mantenido como la marca identificadora de todo poder soberano a trav\u00e9s de las m\u00e1s l\u00fagubres p\u00e1ginas de la historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Cuando los registros escritos hablaron de guerra, aquellos primeros hechos de Egipto y de Mesopotamia ya estaban enterrados y olvidados, si bien no deben haber sido diferentes de los que despu\u00e9s hemos conocido entre los mayas y los aztecas. Todav\u00eda en tiempos tan tard\u00edos como los de Abraham, la voz de Dios pudo mandar a un padre amoroso que ofreciera a su propio y querid\u00edsimo hijo en cruento sacrificio ante el altar; y los sacrificios p\u00fablicos de prisioneros capturados en la guerra siguieron siendo una de las ceremonias normales en Estados tan \u00abcivilizados\u00bb como la Roma imperial. Los historiadores modernos, al glosar estas evidencias, muestran cu\u00e1n necesario ha sido para los hombres \u00abcivilizados\u00bb reprimir estos malos recuerdos, para poder seguir respet\u00e1ndose a s\u00ed mismos como seres racionales: ilusi\u00f3n que salvar\u00e1 sus vidas.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-12.jpg\" rel=\"lightbox[13165]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-13175\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-12.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"249\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-12.jpg 284w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-12-241x150.jpg 241w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Por tanto, los dos polos opuestos de la \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb son el trabajo mec\u00e1nicamente organizado y la destrucci\u00f3n y el exterminio, tambi\u00e9n organizados mec\u00e1nica y sistem\u00e1ticamente. Casi las mismas fuerzas y los mismos m\u00e9todos de operar son aplicables a esas dos \u00e1reas. Hasta cierto punto, el sistem\u00e1tico trabajo diario ha servido para mantener entrenadas las sobrantes energ\u00edas que ahora quedaban disponibles para convertir en realidades a los sue\u00f1os y las locas fantas\u00edas; pero ni aun este saludable cambio se ha operado entre las clases dirigentes. Por estar ah\u00edtas de ocio, s\u00f3lo la guerra les da \u00abalgo que hacer\u00bb, ya que, con sus incidentales opresiones, responsabilidades y riesgos mortales, proporciona el equivalente del trabajo honorable. La guerra se ha convertido as\u00ed, no s\u00f3lo en \u00abla salud del Estado\u00bb (como dijo Nietzsche), sino que tambi\u00e9n es la forma m\u00e1s barata de creatividad ficticia, pues en pocos d\u00edas produce resultados bien visibles, que destruyen los esfuerzos de muchas vidas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Esta inmensa \u00abcreatividad negativa\u00bb anula constantemente las aut\u00e9nticas ganancias de la m\u00e1quina. El bot\u00edn que se recoge en una expedici\u00f3n militar que tenga \u00e9xito es, econ\u00f3micamente hablando, una \u00abexpropiaci\u00f3n total\u00bb; pero demuestra ser, como los romanos tardaron es descubrir, un pobre sustituto de los impuestos permanentes que se recaudan anualmente mediante una organizaci\u00f3n econ\u00f3mica bien establecida. Como ocurri\u00f3 con la rebati\u00f1a de oro que los conquistadores espa\u00f1oles hicieron en Per\u00fa y en M\u00e9xico, tal \u00abdinero f\u00e1cil\u00bb suele minar la econom\u00eda del vencedor. Cuando tales econom\u00edas ladronas se generalizan, rob\u00e1ndose unas a otras, cierran toda posibilidad a las ganancias correctas, y el resultado econ\u00f3mico de todo ello es tan irracional como los propios medios militares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Como compensaci\u00f3n (involuntaria, por cierto) de estas insensatas explosiones de hostilidad y de estos desv\u00edos de los modelos de conducta que sostienen el necesario orden vital, la megam\u00e1quina introdujo un modo m\u00e1s severo de orden interno que cualquiera de los que hab\u00eda logrado antes la comunidad tribal m\u00e1s adicta a las buenas costumbres. Este orden mec\u00e1nico suplement\u00f3 a los rituales de los sacrificios, pues el orden, de cualquier clase que sea y por mucha que sea su severidad, reduce la necesidad de elegir, y con ello disminuye la ansiedad. Tal como ha se\u00f1alado el psiquiatra Kurt Goldstein, \u00ablos modelos compulsivos del orden\u00bb resultan esenciales, aun cuando la ansiedad haya sido causada por un da\u00f1o puramente f\u00edsico del cerebro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Los rituales de los sacrificios y los rituales de la compulsi\u00f3n se unificaron concordemente en las operaciones de la m\u00e1quina militar. Si la ansiedad era el motivo original que ocasionaba las respuestas subjetivas de los sacrificios, la guerra, por el solo hecho de ampliar el \u00e1rea de sacrificios, restring\u00eda el \u00e1rea en que las elecciones humanas normales, basadas en el respeto de todas las potencias creadoras del organismo, deb\u00edan actuar; es decir: que el logro central de la megam\u00e1quina negativa fue un modelo compulsivo y colectivo de orden. Al propio tiempo, la ganancia en poder, conseguida por la organizaci\u00f3n de la megam\u00e1quina, result\u00f3 ampliamente contrarrestada por los marcados s\u00edntomas de deterioro que hab\u00eda en las mentes de quienes habitualmente ejerc\u00edan tal poder, pues no s\u00f3lo resultaron deshumanizados, sino que, cr\u00f3nicamente, perd\u00edan todo sentido de la realidad&#8230; como aquel rey sumerio que extendi\u00f3 sus conquistas hasta tan lejos, que cuando retorn\u00f3 a su capital, la encontr\u00f3 en manos de otro enemigo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Las estelas y monumentos de muchos grandes reyes abundan en insensatos alardes de poder y en vanas amenazas contra quienes se atreven a registrar sus tumbas o borrar sus inscripciones. .. hechos que, sin embargo, ocurrieron repetidas veces. Como Marduk en la versi\u00f3n acadia de la epopeya de la Creaci\u00f3n, los reyes de la Edad del Bronce, montados en sus carros b\u00e9licos, \u00abirresistibles y terror\u00edficos\u00bb, eran \u00abperitos en pillajes y diestros en toda clase de destrucciones&#8230; siempre recubiertos por la armadura del terror\u00bb. Tambi\u00e9n ahora estamos bastante familiarizados con similares sentimientos agresivos y da\u00f1inos, pues nos los infiltra nuestro Pent\u00e1gono mediante sus comunicados de prensa en que habla de la guerra nuclear.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Tales repetidas afirmaciones de poder eran, sin duda, esfuerzos para conquistar f\u00e1cilmente al enemigo por el terror y anticipadamente; pero testimonian asimismo un aumento de irracionalidad, casi proporcional a los instrumentos de destrucci\u00f3n de que se dispon\u00eda: algo que tambi\u00e9n estamos viendo en nuestra \u00e9poca. Esta paranoia era tan met\u00f3dica, que el conquistador, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, arras\u00f3 una ciudad, s\u00f3lo para reconstruirla de nuevo en el mismo sitio, demostrando as\u00ed su ambivalente funci\u00f3n como destructor y creador, es decir: como demonio y dios alternativamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Hace medio siglo, podr\u00edan parecer discutibles los datos de tales hechos hist\u00f3ricos; pero el gobierno de los Estados Unidos ha seguido precisamente esa misma t\u00e9cnica en la total destrucci\u00f3n de Alemania y su subsiguiente reconstrucci\u00f3n postb\u00e9lica. . . coronando as\u00ed una atroz estrategia militar, impuesta a fuerza de miles de bombas de exterminio, con un criterio econ\u00f3mico y pol\u00edtico, igualmente desmoralizador, que ha devuelto la victoria a los impenitentes partidarios de Hitler.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Esta dualidad y ambivalencia de la megam\u00e1quina qued\u00f3 bien expresada en la afable y escalofriante amenaza con que termina un poema sumerio citado por S. N. Kramer:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El zapapico y el canasto construyen ciudades Firmes casas construye el zapapico; pero La casa que se rebela contra el rey, La casa que no se somete a su rey, El zapapico la hace sumisa al gran rey.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-1.jpg\" rel=\"lightbox[13165]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-13176 alignleft\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-1.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"241\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-1.jpg 270w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-1-218x150.jpg 218w\" sizes=\"auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Una vez que se estableci\u00f3 firmemente el culto de la monarqu\u00eda, las demandas de poder, en vez de disminuir, crecieron, porque las ciudades que hasta entonces hab\u00edan coexistido pac\u00edficamente, casi toc\u00e1ndose, como ocurr\u00eda con el original racimo de ciudades de Sumeria, se convirtieron en enemigos potenciales, pues cada una ten\u00eda su propio dios belicoso, cada cual su propio rey, y todas, la posibilidad de levantar fuerza armada e inflingir destrucci\u00f3n a su vecina. En estas condiciones, lo que comenz\u00f3 como una ansiedad neur\u00f3tica, con exigencias de sacrificios colectivos ceremoniales, se convirti\u00f3 f\u00e1cilmente en una ansiedad racional, llena de temores bien fundados, que necesit\u00f3 tomar medidas del mismo orden&#8230;o someterse abyectamente, como propuso el Consejo de Ancianos de Erech cuando su ciudad fue amenazada<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">N\u00f3tese lo que se dice como encomio de uno de los primeros exponentes de tales sistemas de fuerza, Sarg\u00f3n de Acadia, en la Cr\u00f3nica de Sarg\u00f3n: \u00abNo tuvo rival ni oponente, pues desparram\u00f3 su aureola de terror por todas las comarcas\u00bb. Para mantener este peculiar halo de poder, el que -seg\u00fan Oppenheim- proced\u00eda s\u00f3lo de los reyes, \u00ab5.400 soldados com\u00edan diariamente en su presencia\u00bb, es decir, dentro de la ciudadela, donde proteg\u00edan el tesoro y el granero del templo, que eran los instrumentos monopolizadores del control pol\u00edtico y econ\u00f3mico. El grueso muro que rodeaba a la ciudadela no s\u00f3lo era una seguridad m\u00e1s para el caso de que se abriera una brecha en las murallas exteriores de la ciudad, sino que era asimismo la salvaguarda contra cualquier rebeli\u00f3n de la poblaci\u00f3n local. La propia existencia de semejante ej\u00e9rcito en pie de guerra y su diaria disposici\u00f3n indica dos cosas: la necesidad de tener medios de coerci\u00f3n siempre listos para conservar el orden, y la capacidad de implantar y mantener la m\u00e1s estricta disciplina militar, ya que, de otro modo, el propio ej\u00e9rcito habr\u00eda degenerado en peligrosos motines&#8230; como tan a menudo sucedi\u00f3 despu\u00e9s en Roma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #339966;\"><strong>El curso del imperio<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La solemne asociaci\u00f3n de la monarqu\u00eda con el poder sagrado, los sacrificios humanos y la organizaci\u00f3n militar, ya hemos dicho que fue consustancial con todo el desarrollo de la \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb que se dio entre el a\u00f1o 4000 y el 600 antes de Cristo. Y, bajo diversos disfraces, sigue si\u00e9ndolo hoy. El \u00abEstado soberano\u00bb de nuestro tiempo no es m\u00e1s que la contrapartida abstracta y magnificada de aquellos reyes \u00abdivinos\u00bb, y las instituciones de los sacrificios humanos y la esclavitud las tenemos a\u00fan presentes, igualmente ampliadas y quiz\u00e1 m\u00e1s imperiosas en sus demandas. El servicio militar universal (conscripci\u00f3n de tipo fara\u00f3nico) ha multiplicado enormemente el n\u00famero de v\u00edctimas sacrificiales, mientras que el gobierno constitucional por \u00abconsenso popular\u00bb ha llegado a hacer m\u00e1s absolutos los poderes del gobernante, ya que no son reconocidas las cr\u00edticas ni las disensiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Con el tiempo, los antiguos incentivos m\u00e1gicos para la guerra se escondieron bajo disfraces utilitarios, que parec\u00edan menos indecorosos. En vez de aumentar el n\u00famero de v\u00edctimas sacrificiales, matando tambi\u00e9n a las mujeres y los mitos de los pueblos conquistados, se pens\u00f3 que conven\u00eda m\u00e1s a los intereses utilitarios perdonarles la vida y mantenerlos como esclavos, aumentando as\u00ed los efectivos que cumplir\u00edan trabajos forzados y acrecer\u00edan la eficiencia econ\u00f3mica del conquistador. De este modo, tales productos secundarios del esfuerzo b\u00e9lico -el bot\u00edn, los esclavos, la tierra y los impuestos- sustituyeron y ocultaron insidiosamente los motivos irracionales que antes obraban descaradamente. Puesto que la expansi\u00f3n general de la productividad econ\u00f3mica y de la riqueza cultural hab\u00eda acompa\u00f1ado a la monarqu\u00eda y hab\u00eda contrarrestado, aparentemente, sus tendencias destructivas, las gentes se ve\u00edan condicionadas a aceptar el mal como el \u00fanico modo de asegurarse lo bueno, pues no hab\u00eda otra alternativa, a menos que la megam\u00e1quina se desmoronase.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En vista de las muchas civilizaciones que han ido sucumbiendo, o por desintegraci\u00f3n interna, o por asalto del exterior -seg\u00fan lo ha documentado ampliamente Arnold Toynbee-, tenemos que subrayar el hecho de que los elementos malos de esta amalgama cancelan sobradamente sus beneficios y alegr\u00edas. Una de las m\u00e1s duraderas contribuciones de la megam\u00e1quina fue el mito de la m\u00e1quina misma: la noci\u00f3n de que tal m\u00e1quina es, por su propia naturaleza, absolutamente irresistible&#8230; con lo que, si nadie se le opone, resultar\u00e1 \u00faltimamente beneficiosa para todos. Tal apelaci\u00f3n m\u00e1gica sigue sojuzgando hoy tanto a los dirigentes como a las v\u00edctimas de las megam\u00e1quinas de nuestro tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">A medida que la m\u00e1quina militar se hizo m\u00e1s fuerte, result\u00f3 menos necesaria la autoridad del templo, y la organizaci\u00f3n palaciega (que fue haci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s rica y autosuficiente, por tener mayores territorios para expoliar) a menudo dej\u00f3 en segundo lugar las antiguas prerrogativas de la religi\u00f3n. Oppenheim lo observ\u00f3 as\u00ed al estudiar el per\u00edodo subsiguiente a la ca\u00edda de Sumeria; pero tales cambios de poder y de autoridad ocurrieron repetidas veces, pues los sacerdotes se convirtieron frecuentemente en sumisos servidores de la megam\u00e1quina, a la que, en su origen, santificaron y ayudaron a establecer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El propio \u00e9xito de la megam\u00e1quina reforz\u00f3 las peligrosas potencialidades que hasta entonces la hab\u00edan tenido en jaque, por culpa de la debilidad humana. La enfermedad inherente a todo sistema basado en la fuerza se manifiesta en el hecho de que los reyes, exaltados as\u00ed sobre todos los dem\u00e1s hombres, resultaban constantemente enga\u00f1ados, adulados y envueltos en informes err\u00f3neos. Celosamente protegidos por tales precauciones, nunca aprendieron por s\u00ed mismos ni por el estudio de la historia el hecho de que el poder absoluto es enemigo de la vida, que sus m\u00e9todos son autoderrotistas, que sus victorias militares son ef\u00edmeras y que sus exaltadas pretensiones son fraudulentas y absurdas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En Egipto, desde finales de la gran Era de los Constructores, hay evidencias que corroboran esa taladrante irracionalidad, mucho m\u00e1s significativas por proceder de los egipcios, gente ordenada y exorcizada: \u00abEl ej\u00e9rcito volvi\u00f3 a salvo, tras haber arrasado el pa\u00eds de los Moradores de las Arenas, tras haber destruido todas sus fortificaciones, tras haber cortado sus higueras y sus vi\u00f1as, tras haber puesto fuego a sus viviendas y haber matado m\u00e1s de diez mil de sus hombres&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Tal es el resumen del curso de los imperios por doquier: siempre las mismas palabras soberbias, los mismos actos viciosos, los mismos resultados s\u00f3rdidos y macabros&#8230; desde lo que nos cuentan los primeros jerogl\u00edficos egipcios hasta las \u00faltimas noticias de los peri\u00f3dicos norteamericanos -llegadas cuando escribo esto- relatando las atrocidades en masa, cometidas a sangre fr\u00eda, mediante bombas incendiarias llenas de gasolina y diversos venenos exfoliadores, por las fuerzas militares de los Estados Unidos, contra los indefensos campesinos del lejano Vietnam: gente inocente, desarraigada de sus hogares, aterrorizada, envenenada y quemada viva en el m\u00e1s f\u00fatil intento de hacer \u00abcre\u00edbles\u00bb las fantas\u00edas de poder que est\u00e1n enloqueciendo a las clases dirigentes norteamericanas, c\u00f3mplices de la misma confabulaci\u00f3n militar, industrial y cient\u00edfica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Por su propia incitaci\u00f3n a destruir y matar, la guerra, con su desastrosa espontaneidad, supera temporalmente las estructuradas limitaciones de la megam\u00e1quina; de aqu\u00ed la sensaci\u00f3n de alivio que a veces acompa\u00f1a al estallido de la guerra, cuando al pueblo se le suprimen las diarias cadenas, para empezar a contar los que pronto han de ser mutilados o muertos. Es que, en la conquista de un pa\u00eds o en la toma de una ciudad, las ordenadas virtudes de la civilizaci\u00f3n se trastornan y ponen del rev\u00e9s: el respeto por la propiedad privada deja su lugar a la destrucci\u00f3n desenfrenada y al robo; la anterior represi\u00f3n sexual se ve sustituida por el est\u00edmulo oficial de raptos y violaciones; y el cr\u00f3nico odio que el pueblo siente hacia las clases dirigentes, tiene propicia ocasi\u00f3n para desahogarse mutilando o matando enemigos extranjeros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En resumen: que en vez de luchar entre si los opresores y los oprimidos, todos transfieren su agresi\u00f3n a otra meta com\u00fan: contra otra ciudad rival. As\u00ed, cuanto m\u00e1s graves sean las tensiones y m\u00e1s onerosas las represiones diarias de la civilizaci\u00f3n, m\u00e1s \u00fatil ser\u00e1 la guerra como v\u00e1lvula de escape. Finalmente, la guerra cumple otra funci\u00f3n que es aun m\u00e1s indispensable (si mi hipot\u00e9tica conexi\u00f3n entre la ansiedad, los sacrificios humanos y la guerra resulta defendible): la de proporcionar su propia justificaci\u00f3n, al sustituir la ansiedad neur\u00f3tica por el temor racional que se siente frente al peligro real. En cuanto estalla la guerra, hay s\u00f3lidas razones para sentir aprensi\u00f3n, dejarse llevar por el terror y entregarse a compensatorios despliegues de valent\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Evidentemente, el estado cr\u00f3nico de guerra era el alt\u00edsimo precio que hab\u00eda que pagar por tan cacareados beneficios de la \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb, pues la mejor\u00eda aut\u00e9ntica y permanente s\u00f3lo pod\u00eda llegar exorcizando ese mito de la monarqu\u00eda \u00abdivina\u00bb, desmontando su poderos\u00edsima megam\u00e1quina y eliminando su despiadada explotaci\u00f3n de la fuerza bruta del hombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Los pueblos psicol\u00f3gicamente saludables no necesitan entregarse a tales fantas\u00edas del \u00abpoder absoluto\u00bb, ni tienen que hacer componendas con la realidad inflingi\u00e9ndose automutilaciones ni cortejando prematuramente a la muerte; pero la debilidad cr\u00edtica de las estructuras institucionales superreglamentadas -y casi por definici\u00f3n las \u00abcivilizaciones\u00bb eran, desde sus comienzos, superreglamentadas- se manifiesta en que no producen pueblos psicol\u00f3gicamente saludables. Su r\u00edgida divisi\u00f3n del trabajo y su separaci\u00f3n en castas produce caracteres desequilibrados, mientras que la rutina mec\u00e1nica normaliza, y premia, a esas compulsivas personalidades que tienen miedo de enfrentarse con las embarazosas riquezas de la vida. En una palabra: el obstinado desprecio de los l\u00edmites org\u00e1nicos y de las facultades humanas socav\u00f3 esas contribuciones que eran v\u00e1lidas tanto para ordenar los asuntos humanos, como para comprender el lugar del hombre en el cosmos, que hab\u00edan predicado esas nuevas religiones orientales hacia el Cielo. El dinamismo y expansionismo de las t\u00e9cnicas \u00abcivilizadas\u00bb pudieron haber servido como contrapesos vitales a las fijaciones y aislamientos de la cultura aldeana, si su propio r\u00e9gimen no hubiera resultado mucho m\u00e1s restrictivo de la vida misma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Ahora bien, todo sistema basado en la suposici\u00f3n del poder absoluto es muy vulnerable. El hermoso cuento de Hans Christian Andersen acerca de aquel emperador que se instal\u00f3 en su aeronave para conquistar la Tierra y fue derrotado por un min\u00fasculo mosquito que se le meti\u00f3 en un o\u00eddo y lo atorment\u00f3 sin cesar, ejemplariza multitud de otros infortunios. Hasta la puerta m\u00e1s fuerte de la ciudad puede ser abierta por la astucia o la traici\u00f3n, como ocurri\u00f3 en Troya y en Babilonia; y la mera leyenda de que Quetzalcoatl estaba a punto de regresar, le impidi\u00f3 a Moctezuma tomar medidas efectivas para aplastar al min\u00fasculo ej\u00e9rcito de Cort\u00e9s. Hasta las \u00f3rdenes regias m\u00e1s severas pueden ser desobedecidas por hombres que se atengan a sus propios sentimientos o que conf\u00eden en su propio juicio&#8230; como hizo el delicado le\u00f1ador que desafi\u00f3 secretamente a su rey y conserv\u00f3 la vida de Edipo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Despu\u00e9s del segundo milenio, se hizo cada vez m\u00e1s intermitente el uso de la colosal \u00abm\u00e1quina de trabajo\u00bb, la que jam\u00e1s volvi\u00f3 a alcanzar eficiencia an\u00e1loga a la mostrada en la construcci\u00f3n de las Grandes Pir\u00e1mides. La propiedad privada y el empleo privado de mano de obra fue asimilando lentamente las funciones que antes hab\u00edan sido p\u00fablicas y oficiales, pues ahora las perspectivas de provecho particular resultaban m\u00e1s efectivas que el miedo a los castigos. Por otra parte, la \u00abm\u00e1quina militar\u00bb, aunque alcanz\u00f3 su c\u00faspide reglamentaria en las famosas \u00abfalanges\u00bb de Sumeria, logr\u00f3 adelantos tecnol\u00f3gicos mucho m\u00e1s importantes en otros aspectos profesionales; y no es exagerado decir que, hasta el siglo XIII de nuestra era, los inventos mec\u00e1nicos deben m\u00e1s a la guerra que a las artes de la paz. Esto abarca grandes lapsos de la historia: El carro militar precedi\u00f3 al uso general de carros y carretas para transporte de personas y mercader\u00edas; el petr\u00f3leo ardiendo se us\u00f3 para repeler a los enemigos que asediaban las ciudades, mucho antes de ser empleado para calentar calderas o mover m\u00e1quinas; una especie de chalecos salvavidas, bien inflados, fueron usados por las tropas asirias, para cruzar los r\u00edos, miles de a\u00f1os antes que para hacer salvamentos o ejercicios de nataci\u00f3n; tambi\u00e9n las industrias metal\u00fargicas se desarrollaron m\u00e1s r\u00e1pidamente en las aplicaciones militares que en las civiles: la guada\u00f1a fue anexada a los carros de combate, para cortar hombres, mucho antes de que existieran las m\u00e1quinas segadoras; y los conocimientos que Arqu\u00edmedes ten\u00eda de mec\u00e1nica y de \u00f3ptica se aplicaron para destruir la flota romana que asediaba a Siracusa, mucho antes de que nadie los empleara en industrias constructivas. Desde el fuego griego a las bombas at\u00f3micas y desde las ballestas a los cohetes teledirigidos, la guerra ha sido la fuente primordial de los inventos mec\u00e1nicos que han requerido aportes metal\u00fargicos o qu\u00edmicos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-7.jpg\" rel=\"lightbox[13165]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-13172 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-7.jpg\" alt=\"\" width=\"310\" height=\"163\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-7.jpg 310w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-7-300x158.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-7-280x147.jpg 280w\" sizes=\"auto, (max-width: 310px) 100vw, 310px\" \/><\/a>Pero despu\u00e9s de evaluar debidamente todos esos inventos y apreciarlos en lo mucho que valen, se ve que ninguno de ellos, ni todos juntos, llegaron a ser una contribuci\u00f3n tan grande a la eficiencia t\u00e9cnica y a las operaciones colectivas en gran escala como lo fue la propia megam\u00e1quina, pues \u00e9sta estableci\u00f3, tanto en sus formas constructivas como en las destructoras, nuevos modelos de trabajo y un nov\u00edsimo estilo de realizaciones. Algo de esa disciplina y autosacrificio del ej\u00e9rcito se ha mostrado ingrediente necesario para toda gran sociedad que eleve sus miras por encima del horizonte aldeano&#8230; como algo de la estricta contabilidad, introducida por los sacerdotes y los funcionarios palaciegos en los asuntos econ\u00f3micos, es esencial para cualquier gran sistema de cooperaci\u00f3n pr\u00e1ctica y de comercio. Finalmente, hasta estaban impl\u00edcitas en el modelo abstracto de la megam\u00e1quina las modernas m\u00e1quinas que act\u00faan por s\u00ed solas, sin necesitar la supervisi\u00f3n humana permanente, ya que no el control \u00faltimo. Lo que al principio se hac\u00eda burdamente y con sustitutos humanos imperfectos, siempre necesariamente en gran escala, prepar\u00f3 el camino para las operaciones mec\u00e1nicas, que ahora podemos hacer con precisi\u00f3n, directamente y en peque\u00f1a escala: una estaci\u00f3n autom\u00e1tica hidroel\u00e9ctrica puede trasmitir la energ\u00eda de cien mil caballos. Evidentemente, muchos de los triunfos mec\u00e1nicos de nuestra \u00e9poca ya estaban latentes en las primeras megam\u00e1quinas, y lo que es m\u00e1s: aquellas fantas\u00edas ya anticipaban plenamente estos logros actuales. Pero antes que nos enorgullezcamos demasiado por nuestro progreso t\u00e9cnico, recordemos que una sola bomba termonuclear puede matar f\u00e1cilmente a diez millones de personas, y que las mentes que ahora est\u00e1n a cargo de tales bombas ya se han mostrado tan abiertas a errores pr\u00e1cticos, a juicios humanamente distorsionados, a fantas\u00edas corrompidas y a trastornos psic\u00f3ticos, como aquellos horribles reyes de la Edad del Bronce.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #339966;\"><strong>Reacciones contra la megam\u00e1quina<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Desde el principio, la balanza del poder mecanizado parece haberse inclinado hacia el lado de la destrucci\u00f3n; lo que m\u00e1s pas\u00f3 de la megam\u00e1quina a las civilizaciones posteriores fue su forma negativa, su m\u00e1quina militar, ya bien dispuesta en filas y columnas, estandarizada y dividida en partes especializadas. Esto se aplica aun a los detalles de disciplina y organizaci\u00f3n, como la primera divisi\u00f3n de sus tareas entre armas de choque y armas de larga distancia: arqueros, tiradores de fuego, lanceros, espadachines, caballer\u00eda y carros de combate.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00abNo seas soldado\u00bb, advierte un escriba egipcio del Nuevo Reinado, pues desde que entres como recluta \u00abrecibir\u00e1s en tu cuerpo quemaduras, golpes brutales sobre los ojos y alguna herida te partir\u00e1 la cabeza; ser\u00e1s arrojado al suelo y pisoteado; all\u00ed te golpear\u00e1n y te magullar\u00e1n con mil azotes\u00bb. Tal era la formaci\u00f3n de la soldadesca, y sobre ella se constru\u00eda aquel \u00abencantador poder\u00edo\u00bb; como se ve, el proceso destructor comenzaba desde la instrucci\u00f3n de las unidades m\u00e1s elementales. Evidentemente, el \u00abprusianismo\u00bb del sargento instructor tiene antiqu\u00edsima historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Nos consolar\u00eda creer que el lado constructivo y el destructor de la megam\u00e1quina se compensaron mutuamente, y que dejaron alg\u00fan lugar para que se desarrollaran prop\u00f3sitos humanos m\u00e1s centrales, basados en los progresos que antes se hab\u00edan hecho en las tareas de domesticaci\u00f3n y humanizaci\u00f3n. En cierto grado, as\u00ed sucedi\u00f3 realmente, pues grandes territorios de Asia, Europa y Am\u00e9rica s\u00f3lo fueron conquistados nominalmente, y algunos ni aun eso. Varios de los pueblos conquistados, aparte de pagar impuestos o tributos, consiguieron aislarse y encerrarse en su vida comunal, exagerando a veces sus provincialismos en tal manera, que volvieron a caer en retrocesos y trivialidades ruinosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Pero la gran amenaza a la eficiencia de la megam\u00e1quina procedi\u00f3 de adentro: de su propia rigidez, de su brutal represi\u00f3n de toda capacidad individual y de su aguda falta de prop\u00f3sitos racionales. Adem\u00e1s del \u00e1nimo destructor que caracterizaba a todos los actos de la m\u00e1quina militar, ten\u00eda \u00e9sta en s\u00ed muchas limitaciones; el solo crecimiento de su poder provocaba en las clases dirigentes el desborde de las m\u00e1s estrepitosas fantas\u00edas de sus subconscientes, dejando sueltos los impulsos s\u00e1dicos que hasta entonces no hab\u00edan hallado otra salida colectiva; en cambio, la m\u00e1quina misma depend\u00eda, para sus operaciones, de miembros humanos, que eran, en su mayor\u00eda, d\u00e9biles, falibles, est\u00fapidos o testarudos. Por todo ello, tan gran aparato estaba muy expuesto a desintegrarse bajo sus propias tensiones. A tales partes humanas mecanizadas no era posible mantenerlas juntas sin que las sostuviera una profunda fe m\u00e1gicoreligiosa en el sistema mismo, tal como la expresada en el culto de los dioses. As\u00ed, bajo la imponente superficie uniforme de la megam\u00e1quina, y aunque siempre la sostuvieron pavorosas figuras simb\u00f3licas, debe haber habido, desde el principio, numerosas grietas y fallas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Felizmente, se confirm\u00f3 as\u00ed el hecho de que la sociedad humana no pod\u00eda concordar con la r\u00edgida estructura te\u00f3rica que hab\u00eda erigido el culto de los reyes, pues hay mucho en nuestra vida diaria que escapa a todo control y a toda supervisi\u00f3n efectiva, y, con m\u00e1s raz\u00f3n, a las disciplinas coercitivas. Desde los primeros tiempos de la megam\u00e1quina, hay indicaciones de resentimientos, desconfianzas, retiradas y escapes: todo ello bien patente en la cl\u00e1sica historia de la fuga de los jud\u00edos y su liberaci\u00f3n de la tiran\u00eda egipcia. Aun cuando no fuera posible la retirada colectiva total, las pr\u00e1cticas diarias de la granja, del taller, del mercado, as\u00ed como el aliciente de los lazos de familia y de las lealtades regionales y el culto de los dioses menores de cada localidad, eran factores que tend\u00edan a debilitar aquel sistema de control total.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Como ya dije antes, el colapso m\u00e1s grave de la megam\u00e1quina parece haber ocurrido en el primer per\u00edodo, cuando la Era de las Pir\u00e1mides, a juzgar por sus recuerdos mortuorios, estaba en su apogeo. S\u00f3lo una sublevaci\u00f3n revolucionaria puede explicar el interregno de casi dos siglos que separa al Reinado Antiguo del Reinado Medio; y aunque, finalmente, se restaur\u00f3 el complejo poder arcaico, ya hubo de ser modificado por importantes concesiones, incluso la extensi\u00f3n de la inmortalidad (que antes era derecho exclusivo del fara\u00f3n o, cuando m\u00e1s, de las clases superiores) a toda la poblaci\u00f3n en general. Aunque no nos haya quedado registro alguno de los reales incidentes que provocaron y produjeron tal derrocamiento del poder central, tenemos, adem\u00e1s del elocuente testimonio del silencio oficial, la ausencia de actividad en las habituales construcciones p\u00fablicas y una explicaci\u00f3n v\u00edvida de los cambios que se hab\u00edan impuesto, y que s\u00f3lo pod\u00edan ser consecuencia de una revoluci\u00f3n muy violenta, tal como los relata un partidario del antiguo r\u00e9gimen, Ipu-wer. Su lamento es un reflejo de la revoluci\u00f3n vista desde el lado no-revolucionario, y resulta tan gr\u00e1fico, aunque no tan novelado, como el reflejo que el Dr. Zhivago hace de la revoluci\u00f3n bolchevique.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La primera revuelta contra el poder establecido puso boca abajo la pir\u00e1mide de la autoridad, sobre la que se fundaba la megam\u00e1quina, pues se oblig\u00f3 a las mujeres de los nobles a hacer de sirvientas y de prostitutas -seg\u00fan confirman los papiros-, y la gente com\u00fan asumi\u00f3 los cargos oficiales. \u00abLos porteros dec\u00edan: \u00a1Vayamos a saquearlo todo&#8230;! Cada hombre miraba a su hijo como enemigo&#8230; Los nobles se lamentaban, mientras que los humildes se alegraban&#8230; El lodo cubr\u00eda todo el pa\u00eds, y nadie ten\u00eda entonces blancas sus vestiduras&#8230; Los que constru\u00edan las pir\u00e1mides se hab\u00edan convertido en granjeros&#8230; Y la provisi\u00f3n de grano se hac\u00eda sobre la base del \u00a1toma y daca!\u00bb Es obvio que la realidad hab\u00eda roto los imponentes muros teol\u00f3gicos y hab\u00eda derribado la cl\u00e1sica estructura social. Durante alg\u00fan tiempo, el mito c\u00f3smico y el poder centralizado se disolvieron&#8230; mientras que los jefes feudales, los grandes terratenientes lejanos, los gobernadores regionales y los Consejos vecinales de las aldeas y las peque\u00f1as ciudades apartadas volvieron a poner en el altar a sus peque\u00f1os dioses locales y se hicieron cargo del gobierno. Es dif\u00edcil que esto hubiese ocurrido si no hubieran resultado ya intolerables las torvas imposiciones de la monarqu\u00eda, aun contando a su favor con los estupendos logros tecnol\u00f3gicos de la megam\u00e1quina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Lo que, felizmente, prob\u00f3 esta primera revoluci\u00f3n es algo que quiz\u00e1 necesitemos recordar todav\u00eda hoy: que ni la ingenier\u00eda ni las ciencias exactas prevalecen contra la irracionalidad de los sistemas y de quienes los imponen, y, sobre todo, que los errores humanos no son inmortales, y que hasta la m\u00e1s fuerte y eficiente de las megam\u00e1quinas puede ser destruida. Tal colapso, en medio de la Era de las Pir\u00e1mides, prueba que la megam\u00e1quina se basaba en creencias humanas que pueden desmoronarse, en decisiones humanas que pueden resultar falibles, y en consentimientos humanos que pueden suspenderse cuando queda desacreditada la magia que los sosten\u00eda. Las partes humanas que compon\u00edan la megam\u00e1quina eran, por naturaleza, imperfectas; en consecuencia: no se pod\u00eda confiar en ellas del todo, y menos mec\u00e1nicamente. Hasta que pudieran hacerse en cantidad suficiente aut\u00e9nticas m\u00e1quinas de madera y de metal, que ocuparon el puesto de la mayor\u00eda de los componentes humanos, la megam\u00e1quina siempre result\u00f3 vulnerable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">He citado esta revuelta (de cuyas consecuencias tenemos testimonio, aunque no lo tengamos de su cadena detallada de causas), para que sirva de muestra de las muchas otras sublevaciones y rebeld\u00edas que probablemente ocurrieron y que, con todo esmero, fueron borradas de las cr\u00f3nicas oficiales. Por suerte, podemos agregar a tales alternativas, la captura y fuga de los jud\u00edos, cuyos trabajos forzados para la megam\u00e1quina egipcia quedaron debidamente documentados&#8230; como ocurri\u00f3 tambi\u00e9n con la sublevaci\u00f3n de los esclavos ocurrida en Roma durante el aristocr\u00e1tico gobierno de los Gracos. Es razonable sospechar que hubo muchas otras rebeliones humanas contra los poderosos tir\u00e1nicos, y que todas fueron reprimidas sin piedad, como ocurri\u00f3 con la sublevaci\u00f3n de Wat Tyler y la de la Comuna de Par\u00eds en 1871.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Pero hab\u00eda muchas otras formas normales de expresi\u00f3n, adem\u00e1s de la alienaci\u00f3n, la resistencia y las represalias activas; algunas de esas formas eran tan normales, que apenas necesitaban m\u00e1s que el sano ejercicio de las operaciones econ\u00f3micas en peque\u00f1a escala y de los intereses seculares. La ciudad misma, aunque al principio fue una enorme empresa s\u00f3lo asequible a los reyes, no s\u00f3lo result\u00f3 una activa rival de la megam\u00e1quina, sino que lleg\u00f3 a ser una alternativa m\u00e1s eficiente y humana que ella, pues ten\u00eda mejores medios para organizar las funciones econ\u00f3micas y utilizar todas las capacidades humanas. Es que la gran fuerza econ\u00f3mica de la ciudad no se basaba en la mecanizaci\u00f3n de la producci\u00f3n, sino en su capacidad de reunir la mayor variedad posible de habilidades, aptitudes e intereses; y en vez de allanar y estandarizar las respuestas y las diferencias humanas, para hacer que la megam\u00e1quina operase m\u00e1s efectivamente como una unidad homog\u00e9nea, la ciudad reconoc\u00eda y magnificaba tales diferencias. Mediante el continuo intercambio y cooperaci\u00f3n, los l\u00edderes urbanos y los ciudadanos eran capaces de utilizar aun sus conflictos para suscitar insospechadas potencialidades humanas, las que, en otro ambiente, habr\u00edan quedado suprimidas por la regimentaci\u00f3n y la conformidad social. La cooperaci\u00f3n urbana, basada en el intercambio voluntario, fue, a trav\u00e9s de toda la historia, seria rival de la regimentaci\u00f3n mec\u00e1nica, a la que a menudo reemplaz\u00f3 eficazmente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Tambi\u00e9n es cierto que la ciudad nunca se libr\u00f3 completamente de las compulsiones de la megam\u00e1quina: \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda hacerlo teniendo en su centro la ciudadela, que era la permanente advertencia de la inevitable presencia del rey y el enlace org\u00e1nico del poder sagrado y el poder temporal? Pero la vida de la ciudad favorec\u00eda el di\u00e1logo humano m\u00faltiple e incesante, contra el mon\u00f3logo del poder\u00edo regio, si bien los valiosos atributos que emerg\u00edan de la vida urbana nunca se incorporaron al pensamiento del rey, quien a menudo los reprimi\u00f3. Similarmente, la ciudad dio su aliento a peque\u00f1os grupos y asociaciones, bas\u00e1ndose en la coincidencia de vocaciones y en la vecindad, factores que siempre mir\u00f3 con suspicacia la cl\u00e1sica autoridad soberana constituida. La realidad fue que, al menos en Mesopotamia, si no es que tambi\u00e9n en Egipto, la ciudad tuvo -seg\u00fan se\u00f1ala Leo Oppenheim- suficiente fuerza y autorespeto para desafiar a la organizaci\u00f3n estatal. \u00abAlgunas de las m\u00e1s antiguas e importantes ciudades gozaban privilegios y exenciones respecto del rey y de su poder&#8230; En principio, los moradores de dichas ciudades &#8216;libres&#8217; pretendieron siempre, con m\u00e1s o menos \u00e9xito, seg\u00fan la situaci\u00f3n pol\u00edtica, librarse del servicio obligatorio y gratuito, as\u00ed como del servicio militar&#8230; y aun del pago de impuestos\u00bb. Para ajustar todo esto a la terminolog\u00eda que he venido usando, dir\u00e9 que estas ciudades antiguas aspiraban a librarse, en gran medida, del poder absorbente de la megam\u00e1quina.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-10.jpg\" rel=\"lightbox[13165]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-13173\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-10.jpg\" alt=\"\" width=\"349\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-10.jpg 297w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-10-262x150.jpg 262w\" sizes=\"auto, (max-width: 349px) 100vw, 349px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #339966;\"><strong>Cortapisas contra la megam\u00e1quina<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Puesto que las transformaciones b\u00e1sicas institucionales que precedieron a la construcci\u00f3n de la megam\u00e1quina eran m\u00e1gicas y religiosas, no debemos sorprendernos de encontrar que la reacci\u00f3n m\u00e1s efectiva contra ella se basara en las mismas fuentes poderos\u00edsimas. Dos factores me han sugerido tal reacci\u00f3n: la instituci\u00f3n del s\u00e1bado (en Babilonia), con su propagaci\u00f3n a todas las comunidades del mundo civilizado de entonces, y la actividad de las sinagogas. En efecto, la instituci\u00f3n del s\u00e1bado era un modo de quebrar peri\u00f3dica y deliberadamente la actividad de la megam\u00e1quina, mediante una pausa que cortaba su poder\u00edo. De este modo, una vez por semana, prevalec\u00eda esa \u00edntima y peque\u00f1a unidad b\u00e1sica que era la familia y que se magnificaba en la sinagoga, reafirmando los componentes humanos esenciales que el poder estatal hab\u00eda pretendido disgregar, y aun anular, tan repetidamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">A diferencia de los dem\u00e1s d\u00edas festivos, el s\u00e1bado se extendi\u00f3 desde Babilonia, por todo el mundo entonces conocido, mediante tres religiones: el juda\u00edsmo, el cristianismo y el islamismo. Ahora bien, tal instituci\u00f3n ten\u00eda limitado origen local, y las razones higi\u00e9nicas expuestas por Karl Sudhoff para justificarla, aunque eran fisiol\u00f3gicamente v\u00e1lidas, no explican suficientemente su persistencia y propagaci\u00f3n. Cortar todo un d\u00eda de la semana de trabajo es un expediente que s\u00f3lo puede prosperar en \u00e1reas en que haya excedentes econ\u00f3micos, m\u00e1s el deseo de librarse de la onerosa compulsi\u00f3n del trabajo permanente y la necesidad de reafirmar los intereses m\u00e1s significativos del hombre; \u00e9stos pueden ser -hay que suponerlo- los conducentes a la liberaci\u00f3n de un grupo tan oprimido y explotado como era el de los jud\u00edos de Babilonia. S\u00f3lo el s\u00e1bado, las clases \u00ednfimas de la comunidad gozaban de una libertad, un descanso y una dignidad que se consideraban como privilegios exclusivos, diarios y vitalicios, de las clases dirigentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Y no es que tal desaf\u00edo, tal cortapisa contra la megam\u00e1quina, fuera el resultado de ninguna evaluaci\u00f3n ni cr\u00edtica de aquel sistema de poder, sino que debe haber brotado de fuentes mucho m\u00e1s profundas: quiz\u00e1 en su fondo late la necesidad de controlar la vida interior del hombre mediante rituales bien organizados, como ya lo estaba por el trabajo obligatorio. Es que los jud\u00edos, que se aferraron a su s\u00e1bado y lo propagaron por los dem\u00e1s pueblos, ya eran antiguas v\u00edctimas de la megam\u00e1quina, sobre todo desde que todo su pueblo cay\u00f3, en bloque, en tal cautividad. Durante su obligado exilio en Babilonia supieron combinar el s\u00e1bado con la instituci\u00f3n de la sinagoga, que fue otro subproducto del mismo lamentable episodio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Esta unidad organizadora estaba libre de las restricciones que ataban a todas las otras religiones a sus respectivos dioses territoriales, a un sacerdocio bastante remoto y a una ciudad-capital, pues la sinagoga, por el contrario, pod\u00eda ser trasladada a cualquier parte sin afectar en nada su esencia ni su actividad, ya que el l\u00edder de tal comunidad -el rabino- era juez y erudito, m\u00e1s que sacerdote, y no depend\u00eda ni del poder real ni del municipal. Como en la comunidad aldeana, la sinagoga era una asociaci\u00f3n de T\u00fa-y-Yo a cara descubierta; era el mantenerse unidos, no por la mera proximidad vecinal, sino m\u00e1s bien mediante los rituales practicados en com\u00fan y la convivencia conjunta de un d\u00eda por semana dedicado a la observancia religiosa, as\u00ed como a la instrucci\u00f3n y discusi\u00f3n de toda clase de cuestiones morales y legales. Esta \u00faltima tarea intelectual, derivada ya del ambiente ciudadano, era lo que le estaba faltando a la antigua cultura aldeana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Ninguna otra religi\u00f3n anterior al a\u00f1o 600 antes de Cristo combin\u00f3 esos atributos esenciales, inclusive la transportabilidad en peque\u00f1as unidades y la universalidad, aunque Woolley dice que esos rasgos corresponden a las pr\u00e1cticas religiosas caseras que Abraham pudo haber adquirido en Ur, donde hasta los enterramientos se realizaban en criptas debajo de la morada de cada familia. Por medio de la sinagoga, la comunidad jud\u00eda recobr\u00f3 la autonom\u00eda y capacidad de r\u00e9plica que la aldea hab\u00eda perdido ante el crecimiento de organizaciones pol\u00edticas m\u00e1s amplias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Este hecho explica no s\u00f3lo la milagrosa supervivencia de los jud\u00edos a pesar de interminables siglos de persecuci\u00f3n, sino tambi\u00e9n su expansi\u00f3n mundial, y muestra, aun m\u00e1s significativamente, que esta organizaci\u00f3n, siempre mantenida en peque\u00f1a escala, aunque estaba tan desarmada y abierta a la opresi\u00f3n como la aldea, pudo mantenerse como n\u00facleo activo de cultura intelectual autosostenida durante m\u00e1s de veinticinco siglos despu\u00e9s de haberse desintegrado todos los dem\u00e1s modos de organizaci\u00f3n que s\u00f3lo se hab\u00edan basado en la fuerza bruta. Es que la sinagoga ten\u00eda una fortaleza interior y unas bases de persistencia de la que carecieron hasta los imperios mejor organizados, con todos sus instrumentos de coerci\u00f3n, temporalmente efectivos y terribles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">A su vez, hay que admitir que esta peque\u00f1a unidad comunal judaica ten\u00eda serias debilidades. Por un lado, su premisa fundamental -la existencia de un pacto especial establecido entre Jehov\u00e1 y Abraham, por el que los jud\u00edos eran declarados como el Pueblo Escogido por Diosresultaba tan presuntuosa como las pretensiones de divinidad que se atribu\u00edan los reyes. Tan infortunado solecismo impidi\u00f3 durante mucho tiempo que el ejemplo de la sinagoga fuera imitado m\u00e1s universalmente, y que sirviera, antes de surgir la herej\u00eda del cristianismo, como medio de establecer una comunidad mucho m\u00e1s universal. El exclusivismo jud\u00edo super\u00f3 aun al de la tribu o la aldea, pues en \u00e9stas sol\u00eda estimularse el casamiento con gentes de otros grupos. Pero, a pesar de tales debilidades, parece evidente, por el propio antagonismo que despertaron las comunidades jud\u00edas, que, tanto en la sinagoga como en la pr\u00e1ctica estricta del descanso sabatino, hallaron el modo de obstruir las tareas de la megam\u00e1quina y desafiar sus infladas pretensiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Esta hostilidad que constantemente suscitaron en los grandes Estados tanto los jud\u00edos como los primeros cristianos, nos da la medida de la frustraci\u00f3n que el mero poder militar y la autoridad pol\u00edtica \u00ababsoluta\u00bb experimentaron al tratar con peque\u00f1as comunidades que se manten\u00edan unidas por una com\u00fan fe tradicional, ritos inviolables e ideales bien racionales. Es que la fuerza bruta no puede prevalecer mucho tiempo a menos que aquellos a quienes se impone vean en ella alguna raz\u00f3n para respetarla y conformarse. Peque\u00f1as y aparentemente desvalidas organizaciones, dotadas de fuerte coherencia interior y de ideales bien propios, se han mostrado mucho m\u00e1s eficientes para socavar el poder arbitrario, que las m\u00e1s grandes unidades militares&#8230; aunque s\u00f3lo sea por lo dif\u00edcil que es acosarlas y perseguirlas. Esto explica los esfuerzos de todos los Estados soberanos que brillaron en la historia para restringir, y aun suprimir, dichas organizaciones, ya fueran cultos misteriosos, o sociedades amistosas, o Iglesias, o hermandades, o universidades, o sindicatos. Y tal antagonismo sugiere tambi\u00e9n el modo en que podr\u00e1n ser destruidas las futuras megam\u00e1quinas, poni\u00e9ndolas bajo alg\u00fan tipo de autoridad racional y control democr\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: center;\">\u2666<span style=\"color: #339966;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #339966;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #339966;\">\u2666<\/span>\u2666<\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-2.jpg\" rel=\"lightbox[13165]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13162 aligncenter\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-2.jpg\" alt=\"\" width=\"188\" height=\"267\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-2.jpg 188w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Megamaquina-2-106x150.jpg 106w\" sizes=\"auto, (max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/><\/a><\/div>\n<div class=\"libro-autor\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #339966;\">Para adquirir el libro haz <a style=\"color: #339966;\" href=\"http:\/\/www.pepitas.net\/libro\/el-mito-de-la-maquina-3e\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">click aqu\u00ed<\/a><\/span><\/div>\n<div class=\"libro-critica\" style=\"text-align: justify;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"background-color: #ccffcc; font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Notas:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"ref0\"><\/a><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a href=\"#ref0a\">(*)<\/a> Texto extra\u00eddo de la obra de Lewis Mumford, \u00abThe Mith of the Machine\u00bb, 1967. Edici\u00f3n sudamericana: Emec\u00e9, Buenos Aires, 1969). Publicado en Barcelona (mayo 2002) entre Ateneo libertario Al Margen, Likiniano Elkartea, Pepitas de Calabaza, Etc\u00e9tera, Ateneu Llibertari Poble Sec, Fundaci\u00f3 Estudis Llibertaris Anarcosindicalistes (Barcelona).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00abLa Megam\u00e1quina\u00bb, por Lewis Mumford (Parte I) *** El estancamiento de la Ciencia y su inminente colapso Por Antonio Ruiz de Elvira. Art\u00edculo publicado en\u00a0Se\u00f1ales de los tiempos. &nbsp; &nbsp; La ciencia, c\u00f3mo la sociedad <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/07\/25\/la-megamaquina-por-lewis-mumford-parte-ii\/\" title=\"\u00abLA MEGAM\u00c1QUINA\u00bb, por Lewis Mumford (Parte II)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":13167,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[115],"class_list":{"0":"post-13165","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-miscelanea","8":"tag-mumford"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13165","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13165"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13165\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13167"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13165"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13165"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13165"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}