{"id":11560,"date":"2018-04-29T00:05:05","date_gmt":"2018-04-28T23:05:05","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=11560"},"modified":"2018-05-04T19:37:32","modified_gmt":"2018-05-04T18:37:32","slug":"lo-pequeno-es-hermoso-parte-iii-el-papel-de-la-economia-de-e-f-schumacher","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/04\/29\/lo-pequeno-es-hermoso-parte-iii-el-papel-de-la-economia-de-e-f-schumacher\/","title":{"rendered":"LO PEQUE\u00d1O ES HERMOSO (Parte III: \u201cEl papel de la Econom\u00eda\u201d), de E. F. Schumacher"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2018\/04\/01\/indice-lo-pequeno-es-hermoso-de-e-f-schumacher\/\">INDICE &#8211; LO PEQUE\u00d1O ES HERMOSO, de E. F. Schumacher<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<h1><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">Del hedonismo triste al decrecimiento feliz: hacia una imaginaci\u00f3n pol\u00edtica de la empat\u00eda<\/span><\/h1>\n<p>Por\u00a0LUIS I. PR\u00c1DANOS<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/ctxt.es\/es\/20180425\/Firmas\/19225\/decrecimeinto-feliz-politizacion-del-miedo-cueltura-economica-socialmente-deseable.htm\">http:\/\/ctxt.es\/es\/20180425\/Firmas\/19225\/decrecimeinto-feliz-politizacion-del-miedo-cueltura-economica-socialmente-deseable.htm<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Esa actitud servir\u00eda para inmunizarnos de la politizaci\u00f3n del miedo y, con un poco de suerte, facilitar la transici\u00f3n hacia una cultura econ\u00f3mica socialmente deseable y ecol\u00f3gicamente viable<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_11564\" aria-describedby=\"caption-attachment-11564\" style=\"width: 741px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/images_cms-image-000015286.jpg\" rel=\"lightbox[11560]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-11564 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/images_cms-image-000015286.jpg\" alt=\"\" width=\"741\" height=\"540\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/images_cms-image-000015286.jpg 741w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/images_cms-image-000015286-300x219.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 741px) 100vw, 741px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-11564\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">La Cosecha, de Pieter Brueghel el Viejo <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00daltimamente cunde la politizaci\u00f3n del p\u00e1nico por doquier: entre la derecha y la izquierda m\u00e1s o menos conservadora o progresista, entre neoliberales y neofascistas, entre globalistas y nacionalistas. Miedo y falta de imaginaci\u00f3n pol\u00edtica es el denominador com\u00fan en todos los casos.<\/span><\/p>\n<div class=\"pb-ads megabanner\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"content\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La falta de imaginaci\u00f3n pol\u00edtica radica en no cuestionar la creencia de que el\u00a0<a href=\"http:\/\/www.elsalmoncontracorriente.es\/?El-problema-de-la-obsesion-con-el\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">crecimiento econ\u00f3mico<\/a>\u00a0debe ser la prioridad de la sociedad por ser la panacea para resolver cualquier problema. Una creencia que es desmentida una y otra vez por las ciencias sociales y ecol\u00f3gicas que indican que el crecimiento en s\u00ed mismo ni mejora necesariamente el bienestar social (de hecho\u00a0<a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/zonacritica\/crecimiento-deviene-pobreza-desigualdad_6_752484768.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">lo empeora<\/a>\u00a0si se traduce en un aumento de la desigualdad) ni puede mantenerse mucho tiempo en una biosfera finita sin acabar por\u00a0<a href=\"http:\/\/www.pnas.org\/content\/114\/30\/E6089\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aniquilar la vida<\/a>\u00a0planetaria.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estado de miedo permanente y adicci\u00f3n al crecimiento forman los dos ejes principales de nuestra cultura econ\u00f3mica dominante. Una cultura cuyo funcionamiento transforma sociedades humanas en masas acobardadas y precarizadas enfrentadas entre s\u00ed. Dicha cultura econ\u00f3mica imposibilita el florecimiento de una pol\u00edtica de la empat\u00eda y la generosidad capaz de engendrar sociedades y ecosistemas saludables. \u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sospecho que esta omnipresente politizaci\u00f3n del p\u00e1nico es el resultado de las diferentes articulaciones pol\u00edticas de una misma cultura econ\u00f3mica orientada al crecimiento que se nutre del miedo y de las pasiones m\u00e1s tristes (indiferencia ante el sufrimiento ajeno, individualismo hiperb\u00f3lico, avaricia, odio, aislamiento, resentimiento, desconfianza, competici\u00f3n, etc.) Se trata, me parece, de diferentes reacciones contraproducentes ante un sistema de explotaci\u00f3n generalizado que ha desembocado tanto en una\u00a0<a href=\"https:\/\/www.oxfam.org\/es\/sala-de-prensa\/notas-de-prensa\/2017-01-16\/ocho-personas-poseen-la-misma-riqueza-que-la-mitad-mas\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">desigualdad estructural inaceptable<\/a>\u00a0como en el colapso en curso de los\u00a0<a href=\"http:\/\/www.stockholmresilience.org\/research\/planetary-boundaries.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">sistemas vivos planetarios<\/a>. Digo contraproducentes porque todas estas reacciones \u2013independientemente de sus inclinaciones ideol\u00f3gicas\u2013 acaban reforzando y perpetuando, de una u otra forma, el miedo que alimenta el sistema de explotaci\u00f3n y la l\u00f3gica suicida de \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d y \u201cyo a lo m\u00edo\u201d ante el barco que se hunde. El problema radica en que es precisamente ese hedonismo mal entendido \u2013triste, estresante, miope y atemorizado\u2013 el que est\u00e1 hundiendo el barco y el que saca lo peor de los seres humanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estudios recientes sugieren que el\u00a0<a href=\"https:\/\/www.washingtonpost.com\/news\/inspired-life\/wp\/2017\/11\/22\/at-yale-we-conducted-an-experiment-to-turn-conservatives-into-liberals-the-results-say-a-lot-about-our-political-divisions\/?utm_term=.25469234f7b3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">miedo activa el pensamiento conservador<\/a>. Si esto se traduce, como suele ser el caso, en pol\u00edticas de mano dura para paliar dicho miedo \u2013en lugar de en pol\u00edticas eficaces para resolver los problemas reales (la crisis ecol\u00f3gica y la crisis de desigualdad)\u2013 acabamos entrando en un bucle de retroalimentaci\u00f3n perverso que mina la cohesi\u00f3n y confianza social, provocando m\u00e1s violencia, miedo y miseria y favoreciendo m\u00e1s pol\u00edticas contraproducentes: una y otra vez la realidad confirma que los problemas sociales siempre empeoran cuando se intentan solventar con mano dura y tolerancia cero (control y vigilancia innecesarios, militarizaci\u00f3n, criminalizaci\u00f3n selectiva, castigo desproporcionado, proliferaci\u00f3n de prisiones, leyes antiinmigraci\u00f3n, ataques preventivos, etc.) Lo cierto es que la violencia, el terrorismo, la precarizaci\u00f3n y la descohesi\u00f3n social emergen de la explotaci\u00f3n y la desigualdad y solo pueden desactivarse mediante procesos comunitarios y colectivos de redistribuci\u00f3n y de reorganizaci\u00f3n social con principios igualitarios, inclusivos y participativos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para que dichos procesos fueran posibles habr\u00eda que abrazar y promover otras maneras de entender y practicar la pol\u00edtica que implicar\u00edan pasar de politizar el p\u00e1nico a politizar la empat\u00eda: de la opulencia privada y blindada de los privilegiados (y la resultante precariedad y miedo manufacturados para la mayor\u00eda) a la frugalidad privada acompa\u00f1ada de un lujoso espacio p\u00fablico co-producido y compartido por todas; del hedonismo deprimente, competitivo, narcisista y solipsista a la celebraci\u00f3n en com\u00fan de la vida, la convivialidad y la reciprocidad. Lo primero favorece el aislamiento, la agresividad, la aburrida homogeneizaci\u00f3n, la alienaci\u00f3n, la destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica, el miedo a lo diverso, la precarizaci\u00f3n y, claro est\u00e1, la acumulaci\u00f3n de capital. Lo segundo, en cambio, promueve la cohesi\u00f3n social, la empat\u00eda, la alegr\u00eda, la confianza, la regeneraci\u00f3n ecol\u00f3gica y el buen vivir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La supuesta excusa para mantener una cultura econ\u00f3mica que no hace feliz a casi nadie y que destruye las bases sociales y ecol\u00f3gicas necesarias para toda vida digna es que no existe mejor alternativa dado que el ser humano es competitivo, miserable, cobarde y ego\u00edsta por naturaleza. Otra vez la realidad desmiente dicha generalizaci\u00f3n. En su maravilloso libro,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.rebeccasolnit.net\/book\/a-paradise-built-in-hell\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>A Paradise Built in Hell<\/em><\/a>, Rebecca Solnit documenta c\u00f3mo, en casos de cat\u00e1strofes de diferente \u00edndole, los seres humanos se auto-organizan y tienden a comportarse de manera altruista, emp\u00e1tica, cooperativa y generosa. Suelen ser las \u00e9lites, curiosamente, quienes aprovechando la cat\u00e1strofe despliegan una violencia desproporcionada e innecesaria que vuelve a reactivar la politizaci\u00f3n del miedo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hace tiempo que vengo intuyendo que las personas que m\u00e1s incansablemente a\u00f1oran poder y buscan acumular capital a cualquier precio act\u00faan motivadas por un estado patol\u00f3gico de miedo permanente. Debe de ser un infierno habitar en esas mentes miserables, obsesivas, egoc\u00e9ntricas y cobardes\u2026 el mismo infierno en el que se convierte el planeta Tierra cuando esa patolog\u00eda de unos pocos se transforma en la cultura econ\u00f3mica global.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cultivar colectivamente una imaginaci\u00f3n pol\u00edtica emp\u00e1tica podr\u00eda servir para \u00a0inmunizarnos de la politizaci\u00f3n del miedo y, con un poco de suerte, facilitar la transici\u00f3n hacia una cultura econ\u00f3mica socialmente deseable y ecol\u00f3gicamente viable, es decir, hacia un\u00a0<a href=\"https:\/\/decrecimientofeliz.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">decrecimiento feliz<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong>Luis I. Pr\u00e1danos<\/strong>\u00a0es profesor en Miami University y autor de\u00a0<a href=\"https:\/\/liverpooluniversitypress.co.uk\/products\/108637\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Postgrowth Imaginaries<\/em><\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_11565\" aria-describedby=\"caption-attachment-11565\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/the_yellow_books.jpg\" rel=\"lightbox[11560]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-11565 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/the_yellow_books.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"397\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/the_yellow_books.jpg 500w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/the_yellow_books-300x238.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-11565\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">\u00abLibros amarillos\u00bb, Vincent Van Gogh (1887)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">LO PEQUE\u00d1O ES HERMOSO<a id=\"refasteriscoa\"><\/a><a href=\"#refasterisco\">*<\/a> (Parte III)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\"><strong>Por E. F. Schumacher<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>III. El papel de la econom\u00eda <a id=\"ref1a\"><\/a><a href=\"#ref1\">[1]<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Decir que nuestro futuro econ\u00f3mico est\u00e1 determinado por los economistas ser\u00eda una exageraci\u00f3n; pero que su influencia, o en cualquier caso la influencia de la econom\u00eda, es de un gran alcance dif\u00edcilmente puede ponerse en duda. La econom\u00eda juega un papel central en la configuraci\u00f3n de las actividades del mundo moderno, dado que proporciona los criterios de lo que es \u00abecon\u00f3mico\u00bb y de lo que es \u00abantiecon\u00f3mico\u00bb, y no existe otro juego de criterios que ejercite una influencia mayor sobre las acciones de los individuos y grupos, as\u00ed como tambi\u00e9n sobre las acciones de los gobiernos. Puede pensarse, por lo tanto, que deber\u00edamos recurrir a los economistas cuando necesitamos consejo sobre c\u00f3mo vencer los peligros y dificultades en los que el mundo moderno se encuentra inmerso y c\u00f3mo lograr planes econ\u00f3micos que garanticen la paz y la permanencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00bfC\u00f3mo <em>se relaciona <\/em>la econom\u00eda con los problemas abordados en el cap\u00edtulo anterior? Cuando el economista emite un juicio acerca de que una actividad es \u00abecon\u00f3micamente sana\u00bb o \u00abantiecon\u00f3mica\u00bb, se nos presentan dos cuestiones importantes y estrechamente relacionadas: \u00bfqu\u00e9 significa ese juicio?, en primer lugar; y en segundo, \u00bfes un juicio definitivo en el sentido de que la acci\u00f3n pr\u00e1ctica puede basarse razonablemente en \u00e9l?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Haciendo un poco de historia, podemos llegar a recordar que cuando se hablaba de fundar una c\u00e1tedra de Econom\u00eda pol\u00edtica en Oxford hace ciento cincuenta a\u00f1os, mucha gente demostr\u00f3 poca satisfacci\u00f3n acerca de tal posibilidad. Edward Copleston, el gran preboste del Oriel College no quiso admitir en el curr\u00edculo de la Universidad una ciencia \u00abtan propensa a usurpar a las dem\u00e1s\u00bb. Aun <strong>Henry Drummond<\/strong> de Albury Park, quien dot\u00f3 la c\u00e1tedra en 1825, crey\u00f3 necesario aclarar que \u00e9l esperaba que la Universidad mantendr\u00eda a la nueva asignatura \u00aben su propio lugar\u00bb. El primer profesor, Nassau Senior, no se conform\u00f3 con ser considerado en un lugar <em>inferior. <\/em>Bien pronto,en su clase inaugural, predijo que la nueva ciencia \u00abse ubicar\u00e1 en la opini\u00f3n p\u00fablica a la altura de las primeras entre las ciencias morales por su inter\u00e9s y utilidad\u00bb y proclam\u00f3 que la \u00abb\u00fasqueda de riqueza\u2026 es, para la mayor\u00eda de la humanidad, la gran fuente de progreso moral\u00bb. No todos los economistas, con toda seguridad, han puesto tan altas sus pretensiones. <strong>John Stuart Mill<\/strong> (1806-1873) consider\u00f3 la econom\u00eda pol\u00edtica \u00abno como a una cosa en s\u00ed, sino m\u00e1s bien como un fragmento de una totalidad m\u00e1s amplia, una rama de la filosof\u00eda social tan interrelacionada con las otras ramas que sus conclusiones, aun circunscritas a su \u00e1mbito particular, tienen valor s\u00f3lo condicionalmente, estando sujetas a la interferencia y a la acci\u00f3n neutralizadora de causas que no se encuentran directamente dentro de su \u00e1rea\u00bb. Incluso <strong>Keynes<\/strong>, en contradicci\u00f3n con su propio consejo (antes citado) de que \u00abla avaricia, la usura y la precauci\u00f3n deben ser nuestros dioses por un poco m\u00e1s de tiempo todav\u00eda\u00bb, nos aleccion\u00f3 a no \u00absobreestimar la importancia del problema econ\u00f3mico\u00bb ni \u00absacrificar otros asuntos de m\u00e1s grande y permanente significado por sus supuestas necesidades\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Tales voces, sin embargo, se escuchan muy raramente en estos d\u00edas. No ser\u00eda ninguna exageraci\u00f3n decir que, con una influencia cada vez mayor, los economistas se encuentran en el centro mismo del inter\u00e9s p\u00fablico, de tal suerte que los resultados econ\u00f3micos, el crecimiento econ\u00f3mico, la expansi\u00f3n\u00a0econ\u00f3mica, etc., no se han transformado en el permanente inter\u00e9s, sino en la obsesi\u00f3n de toda sociedad moderna. En el vocabulario condenatorio corriente hay muy pocas palabras que sean tan concluyentes como la palabra \u00abantiecon\u00f3mico\u00bb. Si una actividad ha sido etiquetada como antiecon\u00f3mica, su derecho a existir no es meramente cuestionado, sino negado con energ\u00eda. Cualquier cosa que se descubra que es un impedimento al crecimiento econ\u00f3mico es una cosa vergonzosa y si la gente se aferra a ella se los tilda de saboteadores o est\u00fapidos. Llame a una cosa inmoral o fea, destructora del alma o degradante de la condici\u00f3n humana, un\u00a0peligro para la paz del mundo o un atentado al bienestar de las futuras generaciones, que si no ha demostrado que es \u00abantiecon\u00f3mica\u00bb no habr\u00e1 cuestionado en nada su derecho a existir, crecer y prosperar.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\"><strong>\u00abLlame a una cosa inmoral o fea, destructora del alma o degradante de la condici\u00f3n humana, un\u00a0peligro para la paz del mundo o un atentado al bienestar de las futuras generaciones, que si no ha demostrado que es \u00abantiecon\u00f3mica\u00bb no habr\u00e1 cuestionado en nada su derecho a existir, crecer y prosperar\u00bb<\/strong><\/span><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Pero \u00bfqu\u00e9 <em>significa <\/em>cuando decimos que algo es \u00abantiecon\u00f3mico\u00bb? No estoy preguntando qu\u00e9 es lo que la gente piensa cuando lo dice porque eso es algo muy evidente. Simplemente quieren decir que es como una enfermedad y que se est\u00e1 mejor sin ella. Se supone que el economista est\u00e1 en condiciones de diagnosticar la enfermedad y luego, con suerte y habilidad, eliminarla. Es bien cierto que los economistas a menudo discrepan entre s\u00ed acerca del diagn\u00f3stico y, m\u00e1s frecuentemente a\u00fan, acerca de la cura, pero esto solamente prueba que el problema es de una dificultad poco com\u00fan y que los economistas, como todos los seres humanos, son falibles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">No, yo m\u00e1s bien pregunto: \u00bfcu\u00e1l es el criterio, <em>qu\u00e9 clase de criterio se deduce del m\u00e9todo de la econom\u00eda<\/em>? La respuesta a esta pregunta no puede ponerse en duda, algo es antiecon\u00f3mico cuando fracasa en su intento de producir un beneficio monetario. El m\u00e9todo de la econom\u00eda no tiene, y no puede tener, ning\u00fan otro criterio. Se ha tratado reiteradamente de oscurecer este hecho y el resultado ha sido una gran confusi\u00f3n, pero el hecho permanece intacto. La sociedad, un grupo o un individuo dentro de la sociedad, puede decidirse a seguir manteniendo una actividad o una propiedad por <em>razones\u00a0<\/em><em>no econ\u00f3micas <\/em>(sean \u00e9stas sociales, est\u00e9ticas, morales o pol\u00edticas), pero de ninguna manera altera el car\u00e1cter <em>antiecon\u00f3mico <\/em>de la misma. El juicio de la econom\u00eda, en otras palabras, es un juicio extremadamente <em>fragmentario; <\/em>de todos los numerosos aspectos que en la vida real tienen que ser analizados y juzgados antes de que pueda tomarse una decisi\u00f3n, la econom\u00eda s\u00f3lo se fija en uno: que una cosa produzca o no beneficio monetario a <em>quienes la poseen y administran.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00abA quienes la poseen y administran\u00bb son palabras que no pueden subestimarse. Es un gran error pretender, por ejemplo, que la metodolog\u00eda de la econom\u00eda se aplique normalmente para determinar si una actividad desarrollada por un grupo dentro de la sociedad produce un beneficio para la sociedad en su totalidad. Ni siquiera las industrias nacionalizadas est\u00e1n consideradas dentro de este enfoque m\u00e1s amplio. Cada una de ellas tiene asignado un objetivo financiero que, en realidad, es una obligaci\u00f3n y se espera que cumpla con \u00e9l sin consideraci\u00f3n alguna por cualquier da\u00f1o que pueda ocasionar sobre otras partes de la econom\u00eda. M\u00e1s a\u00fan, la creencia generalizada, sostenida con igual fervor por todos los partidos pol\u00edticos, es que el bien com\u00fan ser\u00e1 necesariamente optimizado si cada uno, cada industria y comercio, sea nacionalizado o no, lucha por conseguir un \u00abbeneficio\u00bb aceptable sobre el capital invertido. Ni aun <strong>Adam Smith<\/strong> tuvo una fe m\u00e1s impl\u00edcita en la \u00abmano invisible\u00bb, para asegurar que \u00ablo que es bueno para la General Motors es bueno para los Estados Unidos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">De cualquier manera, no puede haber duda alguna acerca de la naturaleza <em>fragmentaria <\/em>de los juicios de la econom\u00eda. Aun dentro del estrecho \u00e1mbito del c\u00e1lculo econ\u00f3mico, estos juicios son necesaria y <em>met\u00f3dicamente<\/em> estrechos. Porque, por un lado, dan mucho m\u00e1s peso al corto plazo que al largo, ya que a largo plazo, como dec\u00eda Keynes con alegre brutalidad, estaremos todos muertos. Y por otro lado, se basan en una definici\u00f3n de coste que excluye todo \u00abbien libre\u00bb, es decir, el medio ambiente enteramente dado por Dios, excepci\u00f3n hecha de esas partes del mismo que han sido apropiadas privadamente. Esto significa que una actividad puede ser econ\u00f3mica a pesar de que atente contra el medio ambiente, y que una actividad competitiva ser\u00e1 antiecon\u00f3mica si protege y conserva el medio ambiente a un coste determinado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">A\u00fan m\u00e1s, la econom\u00eda trata con las mercanc\u00edas de acuerdo a su valor de mercado y no de acuerdo a lo que ellas son intr\u00ednsecamente. Las mismas reglas y criterios se aplican a las materias primas, que el hombre tiene que apropiarse de la naturaleza, y a las mercanc\u00edas secundarias, que presuponen la existencia de las primarias y se manufacturan en base a las mismas. Todas las mercanc\u00edas son tratadas de igual manera, dado que el punto de vista es fundamentalmente el de obtener\u00a0beneficios individuales, y esto significa que es inherente a la metodolog\u00eda de la econom\u00eda el <em>ignorar la dependencia del\u00a0<\/em><em>hombre del mundo natural.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Otra forma de dejar sentado lo mismo es decir que la econom\u00eda trata con mercanc\u00edas y servicios desde el punto de vista del mercado, donde el comprador con ganas de comprar se encuentra con el vendedor con ganas de vender. El comprador es esencialmente un cazador de gangas; a \u00e9l no le preocupa el origen de las mercanc\u00edas o las condiciones bajo las cuales se han producido. Su \u00fanica preocupaci\u00f3n es obtener la mejor inversi\u00f3n de su dinero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El mercado, por lo tanto, representa s\u00f3lo la superficie de la sociedad y su significado hace relaci\u00f3n a una situaci\u00f3n moment\u00e1nea, tal como existe all\u00ed y entonces. No hay profundizaci\u00f3n en la esencia de las cosas ni en los hechos naturales o sociales que yacen detr\u00e1s de ellas. En un sentido, el mercado es una institucionalizaci\u00f3n del individualismo y la irresponsabilidad. Ni el comprador ni el vendedor son responsables de ninguna cosa excepto de ellos mismos. Ser\u00eda \u00abantiecon\u00f3mico\u00bb que un acaudalado vendedor redujera sus precios a clientes pobres simplemente porque est\u00e1n necesitados, o que un adinerado comprador pague un precio extra s\u00f3lo porque el proveedor es pobre. De igual manera ser\u00eda \u00abantiecon\u00f3mico\u00bb que un comprador diese preferencia a las mercanc\u00edas nacionales si las importadas son m\u00e1s baratas. Tal persona no acepta, ni se espera que acepte, ninguna responsabilidad por la balanza de pagos de la naci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En cuanto a la irresponsabilidad del comprador hay, significativamente, una excepci\u00f3n: el comprador debe ser muy cauto para no comprar mercanc\u00eda robada. \u00c9sta es una regla contra la cual ni la ignorancia ni la inocencia cuentan como defensa, pudiendo llegar a producir resultados extraordinariamente injustos y enojosos. Esta regla, sin embargo, est\u00e1 impuesta por la sagrada propiedad privada de la cual da testimonio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El ser relevado de toda responsabilidad excepto de uno mismo,\u00a0significa obviamente una enorme simplificaci\u00f3n del mundo de los negocios. Podemos reconocer que es pr\u00e1ctica y no necesitamos sorprendernos de su gran popularidad entre los hombres de negocios. Lo que s\u00ed puede causar sorpresa es que tambi\u00e9n se considere una virtud el hacer un m\u00e1ximo uso de esta responsabilidad. Si un comprador rechaza una buena rebaja porque sospecha que las mercanc\u00edas son baratas debido a la explotaci\u00f3n u otras pr\u00e1cticas denigrantes (excepto el robo), se expondr\u00eda \u00e9l mismo a ser criticado por comportarse \u00abantiecon\u00f3micamente\u00bb, lo que es considerado como algo parecido a la p\u00e9rdida de la gracia. Los economistas y otras personas est\u00e1n acostumbrados a tratar tal conducta exc\u00e9ntrica con sorna, si no con indignaci\u00f3n. La religi\u00f3n de la econom\u00eda tiene su propio c\u00f3digo de \u00e9tica y el Primer Mandamiento es el comportarse \u00abecon\u00f3micamente\u00bb en cualquier circunstancia, cuando uno est\u00e1 produciendo, vendiendo o comprando. No es sino cuando el cazador de oportunidades se ha ido a casa y se convierte en consumidor que el Primer Mandamiento ya no se aplica; por el contrario, entonces se le alienta a disfrutar a su real antojo. En lo que ata\u00f1e a la religi\u00f3n de la econom\u00eda, el consumidor es extraterritorial. Esta extra\u00f1a y significativa caracter\u00edstica del mundo moderno merece m\u00e1s atenci\u00f3n que la recibida hasta ahora.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00abLa religi\u00f3n de la econom\u00eda tiene su propio c\u00f3digo de \u00e9tica y el Primer Mandamiento es el comportarse \u00abecon\u00f3micamente\u00bb en cualquier circunstancia, cuando uno est\u00e1 produciendo, vendiendo o comprando. No es sino cuando el cazador de oportunidades se ha ido a casa y se convierte en consumidor que el Primer Mandamiento ya no se aplica; por el contrario, entonces se le alienta a disfrutar a su real antojo. En lo que ata\u00f1e a la religi\u00f3n de la econom\u00eda, el consumidor es extraterritorial. Esta extra\u00f1a y significativa caracter\u00edstica del mundo moderno merece m\u00e1s atenci\u00f3n que la recibida hasta ahora\u00bb<\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En el mercado, por razones pr\u00e1cticas, se suprimen innumerables distinciones de calidad que son de vital importancia para el hombre y la sociedad, y no se les permite salir a la superficie. As\u00ed el reino de la cantidad celebra su mayor triunfo en el \u00abMercado\u00bb. All\u00ed cualquier cosa es igualada con el resto. Equiparar cosas significa darles un precio y as\u00ed hacerlas intercambiables. Hasta tal punto el pensamiento econ\u00f3mico est\u00e1 basado en el mercado que lo sagrado se elimina de la vida porque no puede haber nada de sagrado en algo que tiene un precio. Por ello, no debe causar sorpresa que si el pensamiento econ\u00f3mico tiene vigencia en la sociedad incluso los simples valores no econ\u00f3micos tales como belleza, salud o limpieza pueden sobrevivir s\u00f3lo si prueban que son \u00abecon\u00f3micos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Los economistas usan el m\u00e9todo de an\u00e1lisis de coste-beneficio para introducir valores no econ\u00f3micos dentro del marco del c\u00e1lculo econ\u00f3mico. Se piensa que \u00e9ste es un avance brillante y\u00a0progresista, porque al menos es un intento de tener en cuenta los costes y beneficios que podr\u00edan de otra manera ser completamente ignorados. De hecho el procedimiento consiste en reducir el precio del m\u00e1s alto al nivel del m\u00e1s bajo y en dar un precio al que no lo tiene. Jam\u00e1s puede entonces servirnos para clarificar la situaci\u00f3n y conducirnos a una decisi\u00f3n clara. Lo m\u00e1s que puede hacer es llevarnos al auto-enga\u00f1o o al enga\u00f1o de otros, porque pretender medir lo inconmensurable es un absurdo y no constituye otra cosa que un sofisticado m\u00e9todo para pasar de nociones preconcebidas a conclusiones predeterminadas. Todo lo que uno tiene que hacer para obtener los resultados deseados es asignarles valores apropiados a los inconmensurables costes y beneficios. Sin embargo, no es el absurdo resultante la falta m\u00e1s grande de este proceso. Es algo a\u00fan peor y m\u00e1s destructivo para la civilizaci\u00f3n, es la pretensi\u00f3n de que todo tiene un precio o, en otras palabras, de que el dinero es el m\u00e1s alto de todos los valores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La econom\u00eda opera leg\u00edtima y \u00fatilmente dentro de un marco \u00abdado\u00bb que est\u00e1 asentado fuera del c\u00e1lculo econ\u00f3mico. Podr\u00edamos decir que la econom\u00eda no se sostiene sobre sus propios pies, que es un cuerpo de pensamiento \u00abderivado\u00bb de la metaeconom\u00eda. Si el economista deja de estudiar metaeconom\u00eda o, lo que es a\u00fan peor, si permanece en la ignorancia de que hay l\u00edmites para la aplicabilidad del c\u00e1lculo econ\u00f3mico, es probable que caiga en una clase de error similar al de ciertos te\u00f3logos medievales que trataban de dilucidar problemas de la f\u00edsica por medio de citas b\u00edblicas. Toda ciencia es beneficiosa dentro de sus propios l\u00edmites, pero tan pronto como los transgrede se convierte en mala y destructiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La ciencia de la econom\u00eda es \u00abtan propensa a usurpar al resto\u00bb (hoy a\u00fan m\u00e1s que hace ciento cincuenta a\u00f1os, cuando <strong>Edward Copleston<\/strong> apunt\u00f3 este peligro) porque se relaciona con ciertas tendencias muy fuertes de la naturaleza humana, tales como la codicia y la envidia. Por ello es m\u00e1s grande la obligaci\u00f3n de sus expertos, los economistas, de comprender y clarificar sus limitaciones, es decir, de entender la meta econom\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00bfQu\u00e9 es, entonces, la metaeconom\u00eda? As\u00ed como la econom\u00eda trata del hombre en su medio ambiente, podemos pensar que la metaeconom\u00eda consta de dos partes: una que trata del hombre y otra que trata del medio ambiente. En otras palabras, podemos esperar que la econom\u00eda deduzca sus objetivos y metas de un estudio del hombre y que obtenga por lo menos una gran parte de su metodolog\u00eda del estudio de la naturaleza.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>\u00ab\u00bfQu\u00e9 es, entonces, la metaeconom\u00eda? As\u00ed como la econom\u00eda trata del hombre en su medio ambiente, podemos pensar que la metaeconom\u00eda consta de dos partes: una que trata del hombre y otra que trata del medio ambiente. En otras palabras, podemos esperar que la econom\u00eda deduzca sus objetivos y metas de un estudio del hombre y que obtenga por lo menos una gran parte de su metodolog\u00eda del estudio de la naturaleza\u00bb<\/strong><\/span><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo intentar\u00e9 demostrar c\u00f3mo las conclusiones y prescripciones de la econom\u00eda cambian cuando el cuadro fundamental del hombre y su prop\u00f3sito sobre la tierra cambian. En este cap\u00edtulo me limito a tratar sobre la segunda parte de la metaeconom\u00eda, es decir, la forma en que una parte vital de la metodolog\u00eda de la econom\u00eda tiene que provenir de un estudio de la naturaleza. Como ya he subrayado, todas las mercanc\u00edas son tratadas igual en el mercado, porque el mercado es esencialmente una instituci\u00f3n para la caza ilimitada de gangas y esto significa que es inherente a la metodolog\u00eda de la econom\u00eda moderna, tan ampliamente orientada al mercado, el ignorar la dependencia del hombre del mundo natural. El profesor <strong>E. H. Phelps Brown<\/strong>, en su discurso presidencial en la Real Sociedad de Econom\u00eda sobre \u00abEl subdesarrollo de la Econom\u00eda\u00bb, habl\u00f3 acerca de la \u00ab<em>peque\u00f1a contribuci\u00f3n que los m\u00e1s conspicuos desarrollos de la econom\u00eda en el \u00faltimo cuarto de siglo han hecho a la soluci\u00f3n de los problemas actuales m\u00e1s acuciantes\u00bb. <\/em>Entre esos problemas menciona<em>: \u00abel examen de los efectos adversos sobre el medio ambiente y la calidad de vida del industrialismo, el crecimiento de la poblaci\u00f3n y el urbanismo<\/em>\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En realidad, hablar de \u00abpeque\u00f1a contribuci\u00f3n\u00bb es emplear un eufemismo, dado que no hay contribuci\u00f3n en absoluto. Por el contrario, no ser\u00eda injusto decir que la econom\u00eda, tal como est\u00e1 constituida y se practica, act\u00faa como una barrera efectiva en contra de la comprensi\u00f3n de estos problemas, debido a su afici\u00f3n al an\u00e1lisis puramente cuantitativo y a su temor a mirar dentro de la naturaleza de las cosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La econom\u00eda trata con una virtualmente ilimitada variedad de mercanc\u00edas y servicios, producidos y consumidos por una igualmente ilimitada variedad de gente. Ser\u00eda obviamente imposible desarrollar una teor\u00eda econ\u00f3mica, salvo que uno estuviera preparado a hacer caso omiso de una cantidad considerablemente importante de distinciones cualitativas. Sin embargo, es tan obvio como lo anterior que la supresi\u00f3n total de distinciones cualitativas, mientras que facilita el teorizar, al mismo tiempo lo vuelve totalmente est\u00e9ril. La mayor\u00eda de los \u00abprogresos visibles de la econom\u00eda en los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os\u00bb (como dijera el profesor Phelps Brown) apuntan en direcci\u00f3n a la cuantificaci\u00f3n a expensas de la comprensi\u00f3n de diferencias cualitativas. A\u00fan m\u00e1s, se podr\u00eda decir que la econom\u00eda se ha convertido paulatinamente en intolerante con respecto a esas diferencias, porque no encajan dentro de su m\u00e9todo y porque presentan exigencias en relaci\u00f3n a la comprensi\u00f3n pr\u00e1ctica y al poder de comprensi\u00f3n profundo de los economistas que \u00e9stos no tienen el inter\u00e9s o la capacidad de satisfacer. Por ejemplo, habiendo establecido por m\u00e9todos puramente cuantitativos que el Producto Nacional Bruto de un pa\u00eds ha crecido en, digamos, un 5 por 100, el economista (as\u00ed transformado en econometrista) no est\u00e1 dispuesto, y a veces no est\u00e1 tampoco en condiciones de valorar si tal resultado es algo bueno o malo. Perder\u00eda todas sus ideas m\u00e1s firmes si se permitiera considerar tal cuesti\u00f3n; por lo tanto, el Producto Nacional Bruto debe ser una buena cosa, no importa qu\u00e9 es lo que creci\u00f3 ni qui\u00e9n se benefici\u00f3, suponiendo que exista un beneficiario. La idea de que puede haber un crecimiento patol\u00f3gico, un crecimiento enfermizo, un crecimiento desordenado o destructivo, es una idea perversa que no debe permitirse aflorar. Una peque\u00f1a minor\u00eda de economistas ha comenzado a preguntarse hasta d\u00f3nde puede llegar el \u00abcrecimiento\u00bb, dado que el crecimiento infinito dentro de un medio ambiente finito es obviamente un imposible. Pero aun ellos mismos no pueden alejarse del concepto puramente cuantitativo de crecimiento. En lugar de insistir en la <em>primac\u00eda de las distinciones cualitativas, <\/em>simplemente substituyen no crecimiento por crecimiento o, lo que es lo mismo, un vac\u00edo por otro.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abUna peque\u00f1a minor\u00eda de economistas ha comenzado a preguntarse hasta d\u00f3nde puede llegar el \u00abcrecimiento\u00bb, dado que el crecimiento infinito dentro de un medio ambiente finito es obviamente un imposible. Pero aun ellos mismos no pueden alejarse del concepto puramente cuantitativo de crecimiento. En lugar de insistir en la <em>primac\u00eda de las distinciones cualitativas, <\/em>simplemente substituyen no crecimiento por crecimiento o, lo que es lo mismo, un vac\u00edo por otro\u00bb<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Por supuesto, es verdad que la calidad es mucho m\u00e1s dif\u00edcil de\u00a0\u00abmanejar\u00bb que la cantidad, de la misma manera que el ejercicio de juzgar es una funci\u00f3n m\u00e1s alta que la habilidad de contar y calcular. Las diferencias cuantitativas pueden asimilarse y definirse m\u00e1s f\u00e1cilmente que las diferencias cualitativas. Su realidad material es atractiva y le da una apariencia de precisi\u00f3n cient\u00edfica, aun cuando esta precisi\u00f3n es el precio de la supresi\u00f3n de vitales diferencias cualitativas. La gran mayor\u00eda de los economistas todav\u00eda persiguen el absurdo ideal de hacer su \u00abciencia\u00bb tan cient\u00edfica y precisa como la f\u00edsica, como si no hubiera ninguna diferencia cualitativa entre los \u00e1tomos sin cerebro y los hombres hechos a la imagen de Dios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El principal tema de la econom\u00eda es la \u00abmercanc\u00eda\u00bb. Los economistas hacen algunas distinciones rudimentarias entre categor\u00edas de mercanc\u00edas desde el punto de vista del <em>comprador, <\/em>tal como ocurre con la distinci\u00f3n entre mercanc\u00edas de consumidores y mercanc\u00edas de productores, pero no hay virtualmente ning\u00fan intento de conocer lo que esas mercanc\u00edas son en realidad. Por ejemplo, si es que son producidas por el hombre o dadas por Dios, si es que son reproducibles libremente o no. Una vez que las mercanc\u00edas, cualquiera que sea su car\u00e1cter metaecon\u00f3mico, han aparecido en el mercado, son tratadas de igual forma, como objetos a la venta, y la econom\u00eda se preocupa exclusivamente en teorizar sobre las actividades de cazador de rebajas propias del comprador.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Es un hecho, no obstante, que hay diferencias fundamentales y vitales entre las distintas categor\u00edas de \u00abmercanc\u00edas\u00bb que no podemos dejar de considerar sin perder contacto con la realidad. Podr\u00edamos llamar al siguiente cuadro un esquema m\u00ednimo de categorizaci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Mercancias<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">\u21d3\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u21d3<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Primarias\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2044\u00a0 \u00a0 Secundarias<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <\/span><\/em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u21d3\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00a0 \u00a0 \u21d3\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u21d3\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u21d3\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>No renovables\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Renovables\u00a0 \u00a0 \u00a0\u2044\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Manufacturas\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Servicios\u00a0<\/em><\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (1)\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(2)\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(3)\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(4)<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Es muy dif\u00edcil que pudiera haber una distinci\u00f3n m\u00e1s importante para comenzar que la existente entre mercanc\u00edas primarias y secundarias, porque las \u00faltimas presuponen la disponibilidad de las primeras. Un desarrollo de las habilidades del hombre para producir productos secundarios es in\u00fatil salvo que est\u00e9 precedido por una expansi\u00f3n de su habilidad para obtener productos primarios de la tierra, ya que el hombre no es un productor sino s\u00f3lo un transformador, y para cada trabajo de transformaci\u00f3n necesita productos primarios. En particular, su poder para transformar depende de la energ\u00eda primaria, lo que lleva de inmediato a la necesidad de una distinci\u00f3n b\u00e1sica dentro del campo de las mercanc\u00edas primarias en mercanc\u00edas renovables y no renovables. En lo que respecta a las mercanc\u00edas secundarias existe una distinci\u00f3n obvia y b\u00e1sica entre manufacturas y servicios. Obtenemos as\u00ed un m\u00ednimo de cuatro categor\u00edas, cada una de las cuales es <em>esencialmente<\/em> diferente de las otras tres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El mercado no sabe nada acerca de estas distinciones. S\u00f3lo pone una etiqueta con el precio a todas las mercanc\u00edas y en base a ello nos permite creer que todas tienen igual importancia. As\u00ed, el equivalente a cinco libras esterlinas de petr\u00f3leo (categor\u00eda 1) es lo mismo que cinco libras esterlinas de trigo (categor\u00eda 2), que a su vez es lo mismo que cinco libras esterlinas de zapatos (categor\u00eda 3) o que el equivalente a cinco libras esterlinas de la tarifa de un hotel (categor\u00eda 4). El \u00fanico criterio para determinar la importancia relativa de estas diferentes mercanc\u00edas es la tasa de beneficio que pueda obtenerse al venderlas. Si las categor\u00edas 3 y 4 obtienen beneficios m\u00e1s altos que las categor\u00edas 1 y 2, esto se interpreta como una \u00abse\u00f1al\u00bb de que es \u00abracional\u00bb invertir recursos adicionales en las primeras y retirarlos de las \u00faltimas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">No tengo inter\u00e9s en discutir aqu\u00ed sobre la credibilidad o racionalidad del mecanismo del mercado, lo que los economistas llaman la \u00abmano invisible\u00bb. Esto ha sido discutido sin fin, pero invariablemente sin prestar atenci\u00f3n a la <em>inconmensurabilidad b\u00e1sica <\/em>de las cuatro categor\u00edas a las que nos referimos momentos antes. Por ejemplo, se ha ignorado (y si no ignorado, jam\u00e1s se ha tomado seriamente en cuenta en la\u00a0formulaci\u00f3n de la teor\u00eda econ\u00f3mica) que el concepto de \u00abcoste\u00bb es esencialmente diferente tanto cuando se trata de productos renovables y no renovables como cuando se trata de manufacturas y servicios. De hecho, y sin pararnos en detalles, puede decirse que la econom\u00eda, tal como se entiende hoy, s\u00f3lo se aplica a las manufacturas (categor\u00eda 3), aunque se viene aplicando indiscriminadamente a todas las mercanc\u00edas y servicios porque falta una definici\u00f3n de las esenciales diferencias cualitativas que existen entre las cuatro categor\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Estas diferencias pueden llamarse metaecon\u00f3micas, en tanto tienen que ser tomadas en cuenta antes de que se comience con el an\u00e1lisis econ\u00f3mico. A\u00fan m\u00e1s importante es el reconocimiento de la existencia de \u00abmercanc\u00edas\u00bb que jam\u00e1s aparecen en el mercado, porque no pueden ser o no han sido objeto de propiedad privada, pero que son nada menos que un requisito esencial de la actividad humana, tales como el aire, el agua, la tierra, y de hecho, la estructura de la naturaleza viva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Hasta hace muy poco los economistas se sent\u00edan justificados, y con bastante raz\u00f3n, para considerar la estructura dentro de la cual tiene lugar la actividad econ\u00f3mica como algo <em>dado, <\/em>es decir, como algo permanente e indestructible. Por lo tanto, el estudio de los efectos de la actividad econ\u00f3mica sobre la estructura no era parte ni de su trabajo ni de su competencia profesional. Desde que comenz\u00f3 a haber cada vez m\u00e1s pruebas del deterioro del medio ambiente, particularmente en la naturaleza viva, la perspectiva y la metodolog\u00eda de la econom\u00eda han empezado a cuestionarse. El estudio de la econom\u00eda es demasiado estrecho y demasiado fragmentario para conducirnos a profundos conocimientos, salvo que sea complementado y completado por un estudio de la metaeconom\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El problema de valorar los medios por encima de los fines (lo cual, como afirmaba Keynes, es la actitud de la econom\u00eda moderna) es que destruye la libertad del hombre y el poder para elegir los fines que realmente le atraen; el desarrollo de los medios parece que dicta la elecci\u00f3n de los fines. Los ejemplos m\u00e1s obvios son la obsesi\u00f3n por el transporte a velocidades supers\u00f3nicas y los inmensos esfuerzos hechos para poner un hombre en la Luna.La elecci\u00f3n de estos objetivos no fue el resultado de ning\u00fan estudio profundo sobre las necesidades reales y las aspiraciones del ser humano, a las cuales se supone que sirve la tecnolog\u00eda, sino m\u00e1s bien de que hab\u00eda los medios t\u00e9cnicos necesarios disponibles.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEl problema de valorar los medios por encima de los fines &#8230; es que destruye la libertad del hombre y el poder para elegir los fines que realmente le atraen; el desarrollo de los medios parece que dicta la elecci\u00f3n de los fines. Los ejemplos m\u00e1s obvios son la obsesi\u00f3n por el transporte a velocidades supers\u00f3nicas y los inmensos esfuerzos hechos para poner un hombre en la Luna.La elecci\u00f3n de estos objetivos no fue el resultado de ning\u00fan estudio profundo sobre las necesidades reales y las aspiraciones del ser humano, a las cuales se supone que sirve la tecnolog\u00eda, sino m\u00e1s bien de que hab\u00eda los medios t\u00e9cnicos necesarios disponibles\u00bb<\/span><\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Como hemos visto, la econom\u00eda es una ciencia \u00abderivada\u00bb que acepta las instrucciones de lo que yo he llamado metaeconom\u00eda. Cuando las instrucciones se cambian, el contenido de la econom\u00eda tambi\u00e9n cambia. En el cap\u00edtulo siguiente vamos a analizar qu\u00e9 es lo que sucede con las leyes econ\u00f3micas y con las definiciones de conceptos tales como \u00abecon\u00f3mico\u00bb y \u00abantiecon\u00f3mico\u00bb, cuando la base metaecon\u00f3mica del materialismo occidental se abandona y es reemplazada por las ense\u00f1anzas del budismo. La elecci\u00f3n del budismo es, para el caso, meramente accidental; las ense\u00f1anzas del cristianismo, del islam o del juda\u00edsmo podr\u00edan haber sido empleadas tambi\u00e9n, as\u00ed como las de cualquiera de las otras grandes tradiciones orientales.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" rel=\"lightbox[11560]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9528 aligncenter\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"50\" height=\"50\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"background-color: #ccffcc;\">NOTAS:\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"ref1\"><\/a><a href=\"#ref1a\">[1]<\/a>\u00a0Basado parcialmente en The Des\u00a0Voeux Memorial Lecture, 1967, \u00abClean\u00a0Air and Future Energy-Economics and\u00a0Conservation\u00bb, publicado por la\u00a0National Society for Clean Air, Londres,\u00a01967<\/p>\n<hr \/>\n<p><a id=\"refasterisco\"><\/a><a href=\"#refasteriscoa\">(*)\u00a0<\/a> T\u00edtulo original: Small is Beautiful<br \/>\n Ernst Friedrich Schumacher, 1973<br \/>\n Traducci\u00f3n: \u00d3scar Margenet, 1978<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>INDICE &#8211; LO PEQUE\u00d1O ES HERMOSO, de E. F. Schumacher *** Del hedonismo triste al decrecimiento feliz: hacia una imaginaci\u00f3n pol\u00edtica de la empat\u00eda Por\u00a0LUIS I. PR\u00c1DANOS http:\/\/ctxt.es\/es\/20180425\/Firmas\/19225\/decrecimeinto-feliz-politizacion-del-miedo-cueltura-economica-socialmente-deseable.htm Esa actitud servir\u00eda para inmunizarnos de la <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/04\/29\/lo-pequeno-es-hermoso-parte-iii-el-papel-de-la-economia-de-e-f-schumacher\/\" title=\"LO PEQUE\u00d1O ES HERMOSO (Parte III: \u201cEl papel de la Econom\u00eda\u201d), de E. F. Schumacher\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":11566,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-11560","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-politica"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11560","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11560"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11560\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11566"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11560"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11560"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11560"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}