«SECRETOS DE ESTADO», («Official Secrets», película de Gavin Hood, 2019; basada en hechos reales). LA GUERRA DE IRAK: MENTIRAS DE DESTRUCCIÓN MASIVA: La conocida estrategia de EE.UU. para iniciar guerras.

SECRETOS DE ESTADO

Cinco años de mentiras

Colin Powell presentó ante el Consejo de Seguridad pruebas que resultaron ser falsas para justificar la invasión de Irak

Público, 02 FEB 2008

Por Gorka Castillo

LAS  MENTIRAS DE COLIN POWELL AL MUNDO: En su condición de jefe de la diplomacia estadounidense, protagonizó una intervención en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que llevó su protagonismo al más alto nivel. Sus debates preludiaron la invasión anglo-estadounidense de Irak, pero la comprobación de que las denunciadas armas de destrucción masiva no existían malparó irremediablemente su historial diplomático.

 

Nunca la ONU había vivido una jornada tan cargada de expectación como la que se celebró el 5 de febrero de 2003. Con los ojos de medio mundo dirigidos hacia un Consejo de Seguridad lleno hasta la bandera, Colin Powell, entonces secretario de Estado de la única superpotencia mundial, se enfrentó al reto de convencer a la comunidad internacional de que Irak era un país armado hasta los dientes y que sólo la guerra le pararía los pies.

En dos grandes pantallas de vídeo colocadas a ambos lados del mural de Per Krohg que muestra al ave fénix renaciendo de las cenizas de la guerra, Powell fue presentando pruebas que, a su juicio, demostraban 'de forma irrefutable' que Irak era ultrapeligroso, que mentía y no tenía intención de desarmarse.

La exposición estuvo apoyada con fotografías tomadas por satélites, gráficos que recreaban informaciones facilitadas por espías o desertores, además de la brevísima toma de un caza iraquí supuestamente dispersando un agente químico y grabaciones de conversaciones entre oficiales iraquíes.

Tras su larga alocución, el secretario de Estado estadounidense concluyó que Irak 'nunca ha tenido ni tendrá intención de cooperar con los inspectores de la ONU'.

A su lado, George Tenet, el jefe de la CIA, seguía la intervención con un cuaderno en la mano. Muy cerca, la ministra Ana Palacio asentía todas y cada una de las acusaciones que se vertieron. Mientras, el jefe de inspectores de la UNMOVIC, la Comisión de Vigilancia, Verificación e Inspección, Hans Blix negaba algunas de las pruebas presentadas y pedía tiempo para seguir indagando.

Estos son algunos extractos de la intervención de Colin Powell.

 

'Mientras debatíamos en otoño la Resolución 1441, una brigada dispersaba lanzacohetes y cabezas de misiles con agentes biológicos en diversas localidades del oeste de Irak'.

'También tenemos fotos de satélite que indican que los materiales prohibidos han sido trasladados recientemente a un número indeterminado de instalaciones iraquíes de armas de destrucción masiva'.

Collin Powell

Hechos: nunca se encontró rastro de esos 'materiales prohibidos'. 

 

'Una de las cosas más preocupantes que surge del amplio informe de inteligencia que tenemos sobre las armas biológicas de Irak es la existencia de instalaciones móviles para la producción de agentes biológicos. Tenemos descripciones de primera mano de fábricas de armas biológicas sobre ruedas y rieles'. 'La descripción que nos dan nuestras fuentes de dichas instalaciones es altamente detallada y muy exacta'.

Collin Powell

Hechos: esas fuentes fueron facilitadas por los grupos iraquíes del exilio que querían que hubiera invasión. Los laboratorios nunca fueron encontrados.

 

'No puede haber dudas de que Sadam Husein tiene armas biológicas y capacidad para producir más, muchas más. Irak ha investigado docenas de agentes que causan enfermedades como gangrena gaseosa, peste, tifus, tétano, cólera y fiebre hemorrágica, y también tiene los medios para producir la viruela. Tienen ántrax y toxina botulínica'.

Collin Powell

Hechos: nunca se encontró rastro de 25.000 litros de antrax supuestamente producidos por Irak. 

 

'Permítanme recordarles las cabezas químicas de 122 milímetros que los inspectores de la ONU han encontrado. Este descubrimiento podría ser la punta del iceberg. Sadam Husein tiene armas químicas. Las ha utilizado y no tiene dudas en volverlas a utilizar'.

Collin Powell

Hechos: no hubo iceberg. Sadam Hussein no utilizó las armas químicas durante la invasión porque no contaba ya con ellas.

 

'Sadam Husein está decidido a poseer una bomba nuclear. Ya posee dos de los tres componentes clave necesarios para construirla. Tiene un equipo de científicos nucleares con experiencia, y tiene el diseño de una bomba'.

Collin Powell

Hechos: tras la guerra, los científicos admitieron que el programa nuclear había sido cancelado años atrás. 

 

'Irak intenta adquirir tubos de aluminio de alta especificación en 11 países diferentes, incluso después de que se reanudaran las inspecciones. Estos tubos pueden utilizarse como centrifugadoras para enriquecer uranio'.

'Nuestros expertos consideran que la intención es que se usen como rotores en las centrífugas para enriquecer uranio'.

Collin Powell

Hechos: Blix y Baradei tenían razón. Los tubos de aluminio iban a ser utilizados para producir carcasas de cohetes para armas convencionales. Los expertos nucleares del Departamento norteamericano de Energía opinaban lo mismo, pero no fueron escuchados.

 

 

La destrucción de Irak a causa de una Guerra Ilegal, que ocasionó entre 150.000 y 1.000.000 de civiles muertos, además de decenas de miles de combatientes.

*******

"Official Secrets" (película de Gavin Hood, 2019)

("Secretos de Estado", en España)
 

*******

FICHA

Título original: Official Secrets SECRETOS DE ESTADO

Año: 2019

Duración: 112 min.

País:  Reino Unido

DirecciónGavin Hood

GuionGregory Bernstein, Sara Bernstein, Gavin Hood. Libro: Marcia Mitchell, Thomas Mitchell

MúsicaPaul Hepker, Mark Kilian

FotografíaFlorian Hoffmeister

RepartoKeira Knightley, Matt Smith, Ralph Fiennes, Matthew Goode, Indira Varma, Tamsin Greig, Conleth Hill, Kenneth Cranham, Lee Byford, Dave Simon, Jeremy Northam, Rhys Ifans, Adam Bakri, ver 8 más

Productora: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Clear Pictures Entertainment, Raindog Films, Screen Yorkshire. 

Género: Thriller. Drama | Basado en hechos reales. Espionaje. Política. Guerra de Iraq

Sinopsis: 2003, mientras los políticos británicos y estadounidenses maniobran para invadir Iraq, la traductora del GCHQ (Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno Británico) Katharine Gun (Keira Knightley) filtra un e-mail clasificado que urge a espiar a miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para forzar una resolución para ir a la Guerra. Acusada de romper el Acta de Secretos Oficiales y enfrentándose a prisión, Katharine y sus abogados están determinados a defender sus acciones. Con su vida, su libertad y su matrimonio amenazados, Katharine deberá luchar por lo que cree (FILMAFFINITY).

 

*******

La gran mentira de Colin Powell

La Voz de Asturias, 21 OCT 2021

Por José Luís Barreiro Rivas

 

El 5 de febrero del 2003, el secretario de Estado de George W. Bush, considerado una paloma de paz entre el equipo de halcones que habían anidado en la Casa Blanca, compareció ante el Consejo de Seguridad de la ONU con el expreso encargo de mentir a rienda suelta y situar la invasión de Irak en el punto de no retorno. Y así lo hizo. Pertrechado con unos gráficos infantiles y chapuceros, explicó al consejo, y al mundo entero, que lo que parecían tres camiones perdidos en el desierto eran las factorías móviles que, alimentadas por pilas Duracell -que «duran y duran»-, fabricaban para Sadam Huseín las armas de destrucción masiva que se le resistían a los grandes complejos químicos de Occidente, alimentados con energía nuclear y asesorados por los sabios más excelsos. Y así se cerró el círculo de mentiras que convirtió a Irak en un Estado fallido y llevó a Sadam a una infamante horca que nos degradó a todos.

Al día siguiente (6 de febrero) comenté aquella bochornosa sesión, en La Voz de Galicia, con estas palabras: «La impresión que transmitía la sesión del Consejo de Seguridad (…) era de asco y desvergüenza, ya que solo así se puede calificar una política que, sin tener en cuenta la sangre, ni el inmenso castigo que venimos infligiendo al siempre tiranizado pueblo iraquí, nos lleva a (…) convencernos de que unos laboratorios ambulantes, montados en camiones como los que hacen de palco a la orquesta Los Satélites, amenazan a un mundo que hace sus guerras desde inmensos portaviones, desde bases militares más grandes que la provincia de Pontevedra, y con misiles intercontinentales que tienen el tamaño de la torre Berenguela».

Años después, el pobre Colin Powell empezó a sentir vergüenza de aquella fatídica intervención, y, hasta el mismo momento de su muerte (hace tres días), lamentó haber agraviado a toda la humanidad. Porque, aunque la guerra de Irak fue obra de varios Estados y organizaciones internacionales, y de perversos halcones que asistieron a la cumbre de las Azores, solo Colin Powell tuvo que soportar personalmente, y en total soledad, un cargo de conciencia que nunca logró diluir en el follaje de las instituciones o de las decisiones colectivas. La mentira estaba tan clara que, poco antes del show de Colin Powell, mientras se figuraban las inspecciones destinadas a descubrir armas de destrucción masiva, ya había formulado yo mi infalible profecía: «Si encuentran una botella de lejía debajo de un fregadero, habrá guerra». Y se cumplió.

Nadie se acuerda ya de cómo empezó, y a qué desgracias nos condujo, la invasión de Irak. Pero, así como los grandes méritos nunca deben perderse en el olvido, tampoco nos conviene que la muerte se lleve consigo las lecciones morales que pueden deducirse de grandes astracanadas. Porque, aunque no descarto que Powell haya sido el hombre serio y leal que su patria está despidiendo con solemnes funerales, nos conviene recordar aquellas graves mentiras que el viejo general no quiso perdonarse jamás.

 

*******

Mentiras de destrucción masiva

LD, 15 ENE 2021

Por Jesús Lainz

Colin Powell. | EFE

 

¿Recuerdan ustedes a Colin Powell, el general que ejerciera de secretario de Estado con George Bush II? Fue el principal artífice del engaño mundial sobre unas armas de destrucción masiva que sirvieron de casus belli para desatar la guerra contra Sadam Huseín en 2003. Sobre dichas armas Powell declaró ante el Consejo de Seguridad de la ONU: “Cada afirmación que estoy haciendo hoy está basada en fuentes sólidas. No son aseveraciones. Lo que les estoy mostrando son hechos y conclusiones basadas en informaciones sólidas”. Llegó a presentar cápsulas de ántrax y, a la pregunta sobre si Irak había desarrollado un programa de armas nucleares, respondió: “No me cabe la menor duda”. Por cierto, otra figura destacada de la política estadounidense que también supo en aquel momento que lo de las armas de destrucción masiva era mentira fue la entonces miembro del Comité de Inteligencia y dirigente demócrata Nancy Pelosi, como no ha tenido inconveniente en declarar en numerosas ocasiones.

Uno de los engañados, a pesar de las informaciones contrarias que recibió insistentemente desde el CNI y otras fuentes militares españolas, fue un José María Aznar que dejaría para la historia contundentes palabras sobre aquel grave asunto: “Pueden estar seguras todas las personas que nos ven de que les estoy diciendo la verdad: el régimen iraquí tiene armas de destrucción masiva”. Cuatro años más tarde admitiría sin sonrojo:

 

Todo el mundo pensaba que en Irak había armas de destrucción masiva. Y no las había. Eso lo sabe todo el mundo, y también yo lo sé, ahora.

 

Aquella guerra se cobró las vidas de varias decenas de miles de soldados (37.344 iraquíes y 25.069 aliados, de los cuales 4.507 estadounidenses) y las de varios cientos de miles de civiles. Su principal consecuencia política, además del derrocamiento y muerte de Sadam, fue la desestabilización de la zona más explosiva del planeta. Y todo por unas armas de destrucción masiva que nunca existieron.

Dada la convicción de los estadounidenses de que ellos defienden siempre la paz, la verdad y la justicia, en su no muy larga historia como nación se han destacado por el afán de presentar en toda ocasión una agresión previa que justifique su intervención, siempre defensiva. La inexistente voladura del Maine por los españoles, que provocaría la Guerra hispano-estadounidense de 1898, y el inexistente ataque del Golfo de Tonkin en 1964, que provocaría la Guerra de Vietnam, son quizá los casos más notorios, aunque no los únicos. No hará falta insistir sobre las irreversibles consecuencias políticas y humanas de aquellas dos mentiras.

También en tiempos más recientes hemos sido testigos de no pocas mentiras, equitativamente repartidas entre demócratas y republicanos. En 1990, por ejemplo, durante los meses previos al estallido de la Primera Guerra del Golfo, comenzaron a difundirse noticias sobre atrocidades iraquíes contra la población civil. Lo que más impacto causó en todo el mundo fue que los soldados de Sadam Huseín habían desenchufado las incubadoras de los hospitales kuwaitíes, matando así a numerosos bebés prematuros. El asunto lo explicó el presidente Bush I en sus discursos, se debatió en la ONU y fue confirmado por Amnistía Internacional. Muchas resistencias a la intervención bélica fueron vencidas. Algunos meses después, acabada la guerra, se conocía que todo había sido una noticia falsa creada por la agencia publicitaria Hill & Knowlton por encargo del Gobierno estadounidense.

 

Para impedir el debate limpio, libre y abierto sobre hechos, los amos de la información han decretado un amordazamiento planetario sin precedentes. 

 

Nueve años más tarde se desataría el conflicto entre serbios y albano-kosovares que provocó la intervención de la OTAN, esta vez bajo el mando del demócrata Bill Clinton, y que concluyó con la secesión de Kosovo. Los medios de comunicación de todo el mundo informaron sobre las atrocidades que los serbios estaban cometiendo contra los civiles kosovares. Se anunciaron cientos de miles de muertos, cerca de medio millón. Según acabó la guerra empezaron a conocerse datos provenientes de agencias estadounidenses, medios de comunicación, expertos forenses de los países aliados y la Comisión de Inteligencia del Congreso norteamericano. El Financial Times informó de que, de los cientos de miles que se habían anunciado, el FBI, tras varios meses de trabajo en el terreno, regresaba a casa habiendo encontrado doscientos cadáveres y ni una sola fosa común. Equipos franceses y españoles también regresaron tras encontrar o nada o una ínfima cantidad de lo anunciado. Un año más tarde, los equipos de forenses del Tribunal Penal Internacional de la Haya fijaron el número de cadáveres descubiertos entre dos y tres mil. Para la cifra más baja de las que había utilizado, cien mil, el Gobierno de Clinton había multiplicado por treinta el número real de víctimas.

Pero, regresando a Colin Powell, el que, mediante sus mentiras sobre armas de destrucción masiva, desató una guerra que provocó cientos de miles de muertos y agravó para siempre el caos de Oriente Medio, ha declarado hace unos días a la CNN que ya no se considera republicano y que condena las mentiras de Trump. Y ha manifestado su esperanza en que, a partir de su salida de la Casa Blanca, imperarán en USA personas “que digan la verdad” y que “argumenten basándose en hechos”.

Pues precisamente en eso, en hechos, en esos hechos a los que Powell no prestó atención al precio de la vida de cientos de miles de personas, se ha basado la argumentación de Trump sobre el presunto fraude electoral. Él y sus colaboradores llevan dos meses presentando cientos de datos, declaraciones juradas e imágenes sobre la cuestión. Y el debate que debiera haberse celebrado sobre dichos hechos, para dilucidar si son relevantes o no, ha sido sepultado por la irrupción en el Capitolio de un idiota disfrazado de bisonte.

Y para impedir el debate limpio, libre y abierto sobre hechos, los amos de la información han decretado, por encima de gobiernos, parlamentos y soberanías, un amordazamiento planetario sin precedentes. Malos, muy malos tiempos para la verdad y la justicia.

 

 

*******

Iraq War. Colin Powell Speech to the UN (5 Feb 2003)

 

*******

Tony Blair pide perdón, doce años después, por la guerra de Irak y reconoce que recibieron informes de inteligencia falsos

En una entrevista a la cadena CNN, el ex primer ministro británico Tony Blair ha pedido disculpas por haber llevado al Reino Unido a la guerra de Irak debido a que “los datos de inteligencia que recibimos eran erróneos”. Es el primer dirigente del “Trío de las Azores”, formado por George Bush y José María Aznar, que pide perdón por haber desencadenado la guerra que facilitó el ascenso del Estado Islámico.

Mil21.es, 26 OCT 2015

El "Trio de las Azores", Blair, Bush y Aznar

 

En una sorprendente confesión durante una entrevista en la CNN a la pregunta formulada por el periodista Fareed Zakaria sobre si la guerra de Irak fue un error, el ex dirigente británico respondió: “Pido disculpas por el hecho de que los datos de inteligencia que recibimos eran erróneos”.

También pido disculpas por algunos de los errores en la planificación y, ciertamente, por el error en nuestro entendimiento de lo que sucedería una vez que fuera derrocado el régimen [en referencia a Sadam Husein]", agregó.

 

Blair es el primer dirigente del “Trío de las Azores”, junto a Bush y Aznar, que pide perdón por la guerra de Irak

Es la primera vez que el ex primer ministro Tony Blair pide perdón por la guerra en Irak. Como se recordará, Blair y los presidentes George W. Bush (Estados Unidos) y José María Aznar (España) formaban el denominado “Trío de las Azores” que impulsó la invasión de Irak con el argumento que el dictador Sadam poseía armas de destrucción masiva.

Cumbre de las Azores

 

a expresión se refiere a la Cumbre que los tres mandatarios mantuvieron en las islas Azores el 15 de marzo de 2003, aunque en la misma también participó el primer ministro portugués José Manuel Durao Barroso, quien en noviembre de 2007 -siendo presidente de la Comisión Europea- declaró que lo “engañaron” en la reunión de las Azores mostrándole documentos que probaban la existencia de armas de destrucción masiva y que posteriormente resultaron falsos.

 

El caos tras el derrocamiento de Sadam Husein facilitó el ascenso del Estado Islámico

El ex primer ministro británico también dio a entender en la entrevista que el convulso escenario que se produjo tras el derrocamiento de Sadam fue el caldo de cultivo del Estado Islámico. Al ser preguntado si la guerra pudo ser una de las causas principales de la aparición y crecimiento del grupo terrorista, Blair respondió: “Creo que hay elementos verídicos en eso”.

Blair, sin embargo, se negó a disculparse por sacar de la escena política al dictador iraquí: “encuentro difícil pedir disculpas por desbancar a Sadam”.

Según la prensa británica, no es la primera vez que Blair admite errores en la guerra de Irak de 2003, que fue el detonante de su salida del Gobierno en 2007, pero sí la primera vez que confiesa abiertamente el error cometido.

Comisión Chilcot sobre Irak

La prensa del Reino Unido vincula el “ataque de sinceridad” de Blair a la próxima publicación de las conclusiones de la Comisión Chilcot, una investigación pública anunciada en junio de 2009 por el entonces primer ministro Gordon Brown.

El objeto de la Comisión, que recibe del nombre de su presidente Sir John Chilcot, es investigar el papel del Reino Unido en la guerra de Irak para extraer las “lecciones aprendidas” y no volver a repetir el error, una vez que se descubrió la inexistencia de armas de destrucción masiva.

Blair se declara preparado para “enfrentarse al juicio de la historia”. Y reconoce que otras actuaciones internacionales posteriores tampoco han dado buenos resultados. “Hemos intentado la intervención con tropas en Irak, la intervención sin tropas en Libia y la no intervención con llamamiento a un cambio de régimen en Siria. No tengo claro que, si nuestra política no funcionó, las siguientes hayan funcionado mejor”, concluye.

Informes de inteligencia manipulados

Los informes manipulados de las agencias de inteligencia de Estados Unidos y Reino Unido a instancias de los respectivos poderes políticos (Bush y Blair) para justificar la invasión de Irak en 2003 con la excusa de las armas de destrucción masiva, no son un caso aislado.

En la guerra de Siria las agencias de inteligencia de Estados Unidos, sobre todo del Pentágono, han vuelto a caer en la manipulación de informes presentando como un éxito la campaña contra el Estado Islámico a instancias de altos mandos militares que seguían las instrucciones de la Casa Blanca.

A raíz de las denuncias de medio centenar de analistas de inteligencia del Mando Central (CENTCOM) del Ejército de Estados Unidos que veían cómo sus informes eran alterados sistemáticamente, el Senado ha abierto una investigación y se ha precipitado la intervención militar de Rusia.

 

*******

RELACIONADOS:

Las Guerras por la Paz se basan en las mentiras; en Siria como en Irak

LOS CRÍMENES DE ESTADOS UNIDOS CONTRA LOS PUEBLOS DEL ESTADO ESPAÑOL, por Ángeles Díez

EN MEMORIA DE ALFREDO GRIMALDOS. El control del PSOE por la CIA. Libro «La CIA en España», de Alfredo Grimaldos

«CASO SCALA»: TERRORISMO DE ESTADO CONTRA CATALUNYA. «Somos Españoles, no Castellanos» – republicado

Un nuevo Dreyfus, Jamal Zougam ¿chivo expiatorio del atentado de Madrid?

20 AÑOS DEL 11-S: NEW WORLD ORDER: SU IMPLANTACIÓN ES AJENA AL PRINCIPIO DEMOCRÁTICO, SE IMPONE POR MEDIO DE UNA CADENA DE «SHOCKS»: Documentales «11-S: ZONA CERO» y «11S, Arquitectos e Ingenieros Por la Verdad»

La doctrina del shock – Documental

Ucrania, un país de oligarcas: De la Corrupción a la Guerra.

DONBASS (2018), Documental de Sergei Loznitsa (Ucrania). LA POBLACIÓN ABANDONADA. Extorsionados por las mafias del Independentismo Pro Ruso, mientras son bombardeados por su Gobierno.

DONBASS, LA GUERRA OLVIDADA. La CRIMINAL INVASIÓN RUSA de Ucrania, no absuelve a Occidente por su colaboración con grupos paramilitares fascistas ucranianos, como el Neonazi «Batallón Azov».

UCRANIA EN LLAMAS: Oliver Stone: Ukraine on Fire (Subtítulos en español)

UCRANIA: EL PRESIDENTE, ZELENSKY, INVOLUCRADO EN LOS «PANDORA PAPERS»: Las Sociedades en Paraísos Fiscales («Off-Shore») del presidente ucraniano y su círculo íntimo.

EPISTEMOLOGÍA DEL PERIODISMO; EL FACTOR HUMANO. «La prensa se convertirá en virtual; ya no servirá ni para limpiarse el culo».

 

Oliver Stone - La historia no contada de Estados Unidos  parte 10:  Bush y Obama: La era del terror

 

 


Sé el primero en comentar

Deja tu opinión

Tu dirección de correo no será publicada.


*