ESPAÑA, NO ES PAÍS PARA LA SÁTIRA. La Dictadura Judicial española condena la Libertad de Expresión. «La sátira llevada a juicio y la condena de Homo Velamine por el Tour de La Manada» (Letras Libres)

Reactivo tras la sentencia condenatoria del Tour de La Manada

 
 
Como en «El proceso» (Orson Welles, 1963), desde Homo Velamine asistimos anonadadas a las acusaciones de la abogada.

 

El juzgado de lo penal de Pamplona condena a Homo Velamine a un año y medio de prisión y una indemnización de 15.000 euros. Al final de este artículo puedes ver la sentencia completa y los motivos de la jueza.

La noticia aparecía esta mañana en la web del Consejo General del Poder Judicial. Poco después la recogió Europa Press y de ahí todos los medios repican la información de forma más o menos similar.

Como en anteriores ocasiones, solo se da la versión acusatoria, y apenas se recoge la de la defensa. En este caso, la única referencia a nuestra defensa es atribuirnos unas palabras que no son nuestras, y que descontextualizan la defensa a una especie de risotada: “Esto es una broma, ha picado hasta la víctima y su letrada”.

Aquí hacemos un repaso exhaustivo de los hechos. Te recomendamos que lo leas para conocerlos en profundidad y entender lo que sigue. En cualquier caso, una breve cronología: la web estuvo activa entre el 3 y el 5 de diciembre de 2018. Ese último día mutó para recoger la cobertura mediática desde un punto de vista crítico, y a partir del día 6 recogió un desmentido que explica claramente todos los detalles y motivos de la acción. El día 5 a las 16:09 hubo una primera acusación del Gobierno de Navarra, que nos llevó a declarar ante el juez de instrucción el 15 de marzo de 2019. Un mes después, cuando tenía que salir esta resolución, se interpone la acusación particular, que ha llevado a este juicio. La fiscal desde un primer momento no ve motivos de delito y pide sobreseimiento.

Nos gustaría reproducir las acusaciones que la acusación vertió sobre nosotras. Se trata de afirmaciones más o menos descabelladas, y en algunas ocasiones directamente falsas, donde en algunas solo refiere a la web original y en otras el desmentido según le conviene. En negrita nuestros comentarios.

 

Acusaciones centradas en la web original:
  • La web cuenta con una ruta de los violadores con la víctima, e incluso reproduce un mapa con los puntos. (La web original no cuenta con ninguna ruta, solo el punto de inicio del falso tour, que ni siquiera está en la ruta de los violadores con la chica.)
  • ¿Cómo no se puede ver un trato vejatorio, cuando dice “Descubre todo sobre el caso”?
  • El acusado incluso da un mail, hola@tourlamanada.com, con el que los visitantes se pueden poner en contacto con él. Luego dice que les envió nosequé correo que no hemos visto, diciendo no sabemos qué. ¿Quién se cree esto?
  • Su objetivo era conseguir visitas, y se ha mofado de ello (me imita): “¡62.000 visitas en un solo día!”.
  • La venta de camisetas y calcomanías supone un enaltecimiento de La Manada.
  • El acusado promociona la imitación del aspecto físico de los violadores tatuándose, llevando sus camisetas y los peinados a la última moda. (El acusado lleva un peinado que pasó de moda en 1976).
  • ¡Encima, incluso pide dinero online para pagar el juicio!
 
Acusaciones centradas en el desmentido:
  • Este hombre sostiene que esto es una crítica a los medios de comunicación, sin embargo, como él mismo reconoce, la web se difundió en Twitter.
  • El acusado dice pertenecer a un movimiento, (lee con dificultad) el “ultrarrealismo”. Estupendo, pero no puede pretender que nos guste lo que hace. No podemos respaldar que esta acción sea fruto de un experimento de un grupo llamado “ultrarrealismo”, por mucho que lo venga haciendo antes o después.
  • No justifica que los medios de comunicación hayan dado noticias parejas. Los medios de comunicación lo que hacen es dar una noticia, el que quiere la coge y el que no no.
  • En cuanto a crítica sensacionalista, entendemos que su argumento es sin duda para evitar consecuencias penales, de lanzar balones fuera.
  • El acusado dice que ha actuado de forma consciente y premeditada, y sin embargo cambia el contenido de repente, porque conoce que ha sido denunciado por el Instituto Navarro de la Igualdad. (La denuncia se interpuso el 5 de diciembre a las 16:09, la web ya se había cambiado a las 15:56.)
  • Esta noticia fue muy difundida, es muy difícil que desaparezca la web al haber sido retuiteada y al haberse hecho muchísimas capturas de pantalla, lo que aumenta también la difusión.
  • El acusado dice que la web se difundió coincidiendo con la sentencia de La Manada del Tribunal Supremo el 5 diciembre, pero lo que no sabe es que no hubo tal sentencia, porque esta fue en junio de 2019. (El 5 de diciembre sí que hubo una sentencia: la del Tribunal Superior de Justicia de Navarra.)

 

Sobre estas acusaciones se basa la sentencia. Puede discutirse la idoneidad del acto y las posibles consecuencias sobre la víctima. Es sano y aceptamos las críticas, y pedimos disculpas sentidas si esa parte de la acusación es verdad. Pero creemos que no se puede sostener una acusación semejante recurriendo a falsedades y a malas interpretaciones de la ironía, más cuando esta ironía es obvia desde el 5 de diciembre.

En este proceso Homo Velamine se juega su libertad, pero el resto del mundo se juega seguir participando de uno de los elementos más nefastos de la era de internet: vivir pegado a la literalidad. En un mundo crecientemente dogmatizado, donde no hay grises sino opiniones tomadas por razones verdaderas y únicas, esta es una batalla en defensa del juicio crítico, y es importante que sea ganada.

Sentencia condenatoria del falso tour de la Manada

 

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La sátira llevada a juicio y la condena de Homo Velamine por el Tour de La Manada

En la sentencia que condena al colectivo ultrarracionalista por anunciar un tour falso en su web de noticias absurdas se obvia la libertad de expresión satírica.
 
Por Germán M. Teruel Lozano
Universidad de Murcia

Letras Libres

 

 

“Somos satíricos porque queremos criticar abusos, porque quisiéramos contribuir con nuestras débiles fuerzas a la perfección posible de la sociedad a que tenemos la honra de pertenecer. Pero deslindando siempre lo lícito de lo que nos es vedado, y estudiando sin cesar las costumbres de nuestra época, no escribimos sin plan”; escribía Larra en su artículo De la sátira y de los satíricos publicado en 1836. La sátira, un género artístico que, en palabras del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, “pretende provocar o agitar” normalmente para extender una crítica social, por lo que “es necesario examinar con especial atención cualquier injerencia en el derecho de un artista –o de cualquier otra persona– a expresarse por este medio” (STEDH de 14 de marzo de 2013, caso Eon c. Francia, § 60).

Pues bien, con más o menos acierto, con mejor o peor gusto, el colectivo Homo Velamine, que se define como ultrarracionalista, pretende explorar aquellas acciones colectivas en las que la gente parece que actúa irracionalmente pero que, según entienden, tienen “una lógica, pero esta va más allá de la razón y a menudo está definida por las apetencias o instintos”, según se explica en su página web (ver aquí). Entre otras actividades, el colectivo organiza lo que denominan “actos ultrarracionales” en los que toman el pulso a la sociedad publicando noticias en principio absurdas –o quizá no tan absurdas– que provocan el estallido de intensos debates públicos: así, “Una bandera de España a favor de la independencia de Catalunya” (marzo de 2019) o “La candidatura de Florentino Pérez a las elecciones, silenciada por los medios” (noviembre de 2019). Actos sin duda provocadores y cargados de sátira.

Sin embargo, uno de estos actos, “el tour de la manada”, le ha costado la condena a 1 año y 6 meses de prisión por un delito contra la integridad moral y a 15.000 euros en concepto de responsabilidad civil. Los hechos fueron estos: el colectivo Homo Velamine lanzó una web entre los días 3 y 5 de diciembre de 2018 en la que se ofertaba un paseo guiado por los lugares por los que habían pasado los miembros de “la Manada” con la víctima de la agresión, y publicitaban calcomanías que imitaban el tatuaje de uno de los condenados, camisetas o reservas en el hotel en el que habían intentado hospedarse. Explica el colectivo que el objeto de la iniciativa era retratar a los medios de comunicación y analizar cómo estos cubren las noticias sin adverarlas suficientemente. En definitiva, se trataba de provocar a la prensa para cuestionar su reacción y ver si cumplen adecuadamente con el papel esencial que le corresponde en la formación de la opinión pública en una sociedad democrática.

Esta acción tuvo una consecuencia, seguramente indeseada, aunque al entender de la sentencia condenatoria fue asumida por el colectivo: el daño que podía producirse a la víctima con la publicidad y los comentarios a los que diera lugar la campaña. Según la sentencia “la simple lectura de la página lleva a la clara conclusión de que el delito del que fue víctima se convirtió por parte del autor ahora acusado en un ‘jolgorio’, en una ironía, lo que constituyó un sufrimiento adicional importantísimo para una víctima, en un caso especialmente expuesto por los medios de comunicación”. Informes periciales acreditaron los perjuicios y el trastorno que provocó a la víctima la campaña, de lo que la sentencia concluye que los actos habían sido constitutivos de un trato degradante que habría menoscabado su integridad moral.

Así leída, crudamente, la sentencia puede dar una apariencia de corrección. Sin embargo, en mi opinión la misma adolece de un grave vicio: en su valoración obvia totalmente la libertad de expresión satírica. Está huérfana de la más mínima ponderación sobre el ejercicio de esta libertad, que sin lugar a dudas amparaba a Homo Velamine al lanzar su campaña, con aquellos otros bienes o derechos que hubieran podido verse lesionados –en este caso, la integridad moral de la víctima–. Solo esta última es considerada en la sentencia, mientras que la libertad de expresión es la gran ausente.

Por supuesto, la libertad de expresión, y dentro de la misma la libertad de poder desarrollar actividades satíricas, no lo ampara todo y tiene límites. Pero, como se ha empezado al citar al Tribunal de Estrasburgo, cualquier restricción a la misma debe ser enjuiciada con particular cautela. Porque, por mucho que el respeto a la integridad moral de una persona es fundamental, también la libertad de expresión “constituye uno de los fundamentos de una sociedad democrática y una de las condiciones esenciales para su progreso y la realización personal del individuo”, por lo que su protección se extiende no solo “a la ‘información’ o a las ‘ideas’ positivamente recibidas o contempladas como inofensivas o irrelevantes, sino también a aquellas que ofenden, escandalizan o molestan.

Tales son las demandas del pluralismo, la tolerancia y el espíritu de apertura, sin las cuales no existe una ‘sociedad democrática’“ (STEDH de 7 de diciembre de 1976, caso Handyside c. Reino Unido). Más aún cuando lo que se pretende es “deformar la realidad” precisamente para construir una crítica de interés general (STEDH de 20 de octubre de 2009, caso Alves da Silva c. Portugal).

Así las cosas, tenemos una desafortunada condena –como aquella de los “titiriteros”– que esperemos sea revisada en instancias superiores. Es cierto que, a la luz de los hechos del caso, tengo dudas sobre si en este supuesto la campaña debe considerarse amparada por la libertad de expresión o habría que hacer prevalecer la protección al derecho a la integridad moral de la víctima. En cualquier caso, lo que sí que creo que debería tenerse claro es que la conducta no merece reproche penal. Recurrir a esta vía genera un indudable efecto disuasorio en el ejercicio de la libertad y resulta a mi entender desproporcionado, cuando podría haberse tratado de resarcir a la víctima por otros medios –en particular la vía civil–.

Lamentablemente la campaña le perjudicó, pero también esa campaña ha permitido a la opinión pública abrir un debate muy necesario sobre la responsabilidad de los medios de comunicación. En una sociedad madura quizá los medios no habrían hecho “carnaza” con esa campaña. Por lo que, me pregunto, ¿a quién debemos responsabilizar del daño generado? ¡Cuántas veces abren portadas las imágenes o las posturas más estridentes, escatológicas o ignorantes mientras que la sensatez si llega a tener hueco editorial se cuela en una nota!

 

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Homo Velamine: el colectivo artístico que sabe cómo solucionar todos los problemas de España

 
Por ESTHER MIGUEL TRULA
22/10/2016
 
 
 

 

Puede que la canción de Astrud fuera una mofa sobre aquellos que cada día aportan, con su toda su sabiduría, eran capaces de opinar y remediar con sus indicaciones todo lo que comprende la actualidad española. Pero es que sí que existe ese hombre (o grupo de hombres) que en España lo hace todoHan actuado en Génova, en la Gran Vía pidiendo la vuelta al mundo antiguo e incluso en el mismísimo 15-M.

Mantienen unas plataformas desde donde cada día pregonan los mejores remedios para los sucesos que preocupen en esa semana a la población ibérica. Y dirigen el más importante centro de pensamiento sobre nuestro nuestro rasgo cultural más importante: son ellos los que están detrás del grupo de Facebook Cuñadología.

Por falta de cobertura por parte de los medios, por lo que sea, no tanta gente conoce a este colectivo como tal, aunque es casi seguro que hayan conocido alguna de sus intervenciones políticas sin vincularlos a su grupo. Ellos fueron las feministas que llamaron FEA a Esperanza Aguirre. También los Hipsters con Rajoy. Y los cochistas que clamaban aquello de Cuatro ruedas sí dos pies no. Son los que fueron a manifestaciones de izquierda con banderas españolas, y los que defendieron al PP cuando nadie estaba para esas historias.

Hemos querido hablar con esta comunidad para que desarrollen un poco mejor la identidad y pensamiento que encierra Homo Velamine: el ultrarracionalismo. En nuestra charla hemos querido tocar algunos de los puntos más notables de su trayectoria, pero antes de eso también es interesante que el lector pasee por su página para entender tanto sus temas de interés como el tono (sardónicoescéptico y muy muy patriota) desde el que parten para repasar la actualidad. Ahora toca conocerlos un poco mejor:

Cristóbal Fortúnez, Juan Soto Ivars, Bruno Galindo… Hay nombres conocidos asociados a vuestro proyecto, pero, ¿quiénes sois los máximos responsables de Homo Velamine? ¿A qué os dedicáis?

Homo

El núcleo duro de Homo Velamine está formado por cuatro seres que viven repartidos por tres países en dos continentes distintos y que ocultan sus identidades tras absurdos e infantiles seudónimos. El Gran Maestre es la señora Anónimo García, que se dedica básicamente a hablar de España y de Manolo Escobar. Después está el filósofo underground James Doppelgänger, nuestro ideólogo principal y el mejor acuñador de Términos en Mayúsculas del equipo.

El tercero en discordia es el artista multimedia Rasomon, parte fija de los actos y con gran capacidad para salir en vídeos bailando pegado. El último jinete es Don Biyu, que se dedica a hacer fotomontajes, escribir sobre Estados Unidos y susurrar al oído de los otros miembros “recordad que sois mortales”. Se dice que tenemos otras carreras, pero nada ha sido confirmado de manera formal.

Aparte de estos cuatro seres originales y sin mácula, tenemos incorporaciones posteriores como el filósofo vaporwave Mister Satan, la maligna Bruja de Tábara o la cronista conocida como La Jelen que han aportado su granito de arena al movimiento y que han estado implicadas en todos los actos, siendo ahora consideradas pares en la Mesa Redonda del Velaminismo, donde nadie es superior a nadie. Por último, nuestras bases están formadas por nuestros famosos “becarios”, que comen una vez al día y viven en un búnker con la única compañía de las obras completas de pensadores menores como Gianni Vattimo o Javier Cárdenas.

De cualquier modo, lo más importante de nuestra estructura organizativa es que a veces echamos la vista atrás y somos incapaces de saber quién escribió qué o quién tuvo qué idea, lo cual nos resulta enternecedor y terrorífico a partes iguales.

¿En qué consiste el ultrarracionalismo? Aparte de eso, ¿tenéis un ideario? ¿Objetivos concretos?

 

 

El ultrarracionalismo es una corriente literaria, artística y jurídica que se plantea acabar con las distinciones formales entre ficción y realidad, explorando los límites de éstas. Creemos que al haber roto sus endebles muros ya no existen la verdad ni la razón y que debemos ir más allá, hacia la Ultrarrazón que demuestre que todo es justificable, y que esta nos llevará a la Ultraverdad.

Respecto a nuestro ideario, en nuestro Manifiesto del Ultrarracionalismo sostenemos que el Homo sapiens se está transformando en otro ser, un ser que hemos bautizado como el nombre de Homo velamine. Sin embargo, a la hora de la verdad, las fronteras entre el Homo sapiens y el Homo velamine son porosas y difíciles de determinar, dado que el Homo velamine nace con las mismas propiedades que el sapiens y que muchos sapiens se tornan velamines en vida, a veces incluso por su propio deseo. Como disciplina de estudio, por lo tanto, la observación del velamine se encuentra en constante evolución.

 
Nuestros objetivos están a su vez evolucionando de manera contínua. Por ejemplo, recientemente y tras reflexionar con las evidencias y las mejores teorías científicas en la mano, hemos acabado por devenir anti-biocéntricos. Creemos que el mundo actual sigue siendo injusto con la dignidad y los derechos de los cristales. Buscamos recuperar el equilibrio del universo, luchar contra el mundo eurocéntrico, antropocéntrico y biocéntrico y sus atentados contra Gaia y sus partes, entre las cuales se encuentran nuestros hermanos los cristales.
 
 

 

Nuestro primer paso será proponer la creación de un nuevo pequeño buromundo lleno de conferencias con pistachitos y café gratis y journals con papers y otras delicacies que promuevan conciencia social sobre este importante problema cuyo análisis y tratamiento no puede esperar ya ni un día más. Somos bastante optimistas al respecto.

¿Cómo se gesta y lleva a cabo un acto ultrarracionalista?

 

 

Nuestra obsesión y nuestra musa es siempre el Pueblo. Lo observamos constantemente, y allí donde vemos un punto débil intentamos reforzarlo y darle sustancia con un acto ultrarracional. Cómo se lleve a cabo depende de cada acto, pero siempre vienen guiados por la máxima de amor absoluto hacia el Pueblo y la Gente Entrañable que lo conforma.

También queremos aprovechar este espacio para decirle a sus lectores que realizamos actos ultrarracionales a domicilio por un módico precio. Obviamente hacemos extensiva esta oferta a corporaciones municipales y entidades privadas con ánimo de lucro, siempre que emitan factura.

¿Cuál creéis que es vuestra pieza más lograda?

 

 

Encadenarnos a la sede del PSOE en Mérida cuando el partido ponía en tela de juicio a Nespresso Sánchez. Sobornar a uno de los encargados de campaña del PP para que hiciese versiones merengue y reguetón de su himno, con lo cual en nuestra segunda visita a Génova pudimos bailar toda la noche a grito de “gerontocraaaaaaaaasia chiiiiiiiiiiiiiiica”. Quizás también escribir Mirlo blanco, cisne negro, novela erróneamente atribuída a Juan Manuel de Prada. Es difícil escoger.

¿Cuáles son las reacciones a las que más os enfrentáis cuando hacéis alguno de vuestros actos? ¿Y la vivencia más memorable?

 

 

No hay ninguna oposición, la verdad. El Pueblo suele ser siempre muy agradable en el trato cara a cara. Cuando fuimos a la sede del PP en Madrid a celebrar su doblete electoral, un señor nos dijo que teníamos la mochila abierta, pero que no nos preocupáramos porque ése era probablemente el sitio más seguro de España en ese momento. Una vez un señor nos arrancó una bandera constitucional de las manos y la tiró lo más lejos que pudo, pero entendemos que su única intención era que hiciésemos un poco de deporte.

Nos interesaría conocer también un poco más qué ocurrió cuando fuisteis a ver a Esperanza Aguirre con vuestras feministas.

 

 
 

Esperanza es amor y como tal se mostró abierta y entusiasmada al vernos. Le hizo mucha ilusión que hubiéramos creado un grupo feminista, Feministas con Esperanza Aguirre (F.E.A.), reivindicando su figura como pionera del movimiento. También acogió con agrado que plasmáramos su rostro -ese gesto sonriente pleno de gozo- en una camiseta que acompaña desde entonces nuestros actos públicos y también (por qué no decirlo) nuestras oraciones privadas.

En ocasiones habéis escrito cosas como que España va mal “por culpa de los viejos” o que consideráis a España una “masa ágrafa y embrutecida”. ¿Cuánto de creencia y cuánto de boutade hay por vuestra parte al hacer afirmaciones de este tipo?

 

 

No somos más que un grupo de intelectuales de capa y espada con aires de superioridad moral. Criticamos la victoria del PP, llamamos inculto al Pueblo, y pedimos medidas contra la gerontocracia, pero realmente no nos antojamos ningún tipo de autoridad para decir que España debería tener un Gobierno así o asá. El Pueblo sabe que en el PP hay corrupción y aún así este sigue siendo victorioso elección tras elección. Es el Gobierno el que quiere la gente que sea el Gobierno: cualquier discusión ulterior es baladí. Ocho millones de votantes del PP can’t be wrong.

Si a veces parece que cambiamos de opinión de semana a semana, o incluso que en ocasiones escribimos únicamente lo que pueda resultar más irritante o haber resultado de noches ebrias en vela, es únicamente porque como buenos intelectuales estamos en constante evolución y nuestro abanico de referentes culturales se vuelve cada vez más amplio.

¿Diríais que sois condescendientes?

 
Podría interpretarse así nuestra última respuesta, pero nada más lejos de la realidad. Nosotros, como ultrarracionalistas, amamos al Pueblo, pero eso no implica que seamos paternalistas con él. No sólo amamos a las clases bajas o a la masa obrera o al lumpenproletariado o a los blanquitos de piel, sino a todo él en su inabarcable ruindad. Cierto es que afirmamos que es brutal, idiota y vil, pero creemos que esta es simplemente su naturaleza y que igual de absurdo sería odiar al cielo por ser azul.
 

De hecho, si hay algo lamentable es ponerse a despotricar sobre la brutalidad, estupidez e indigencia moral del Pueblo sólo cuando el resultado electoral no comulga con tu voto. Nuestra audiencia sabe que puede confiar en esta revista, que lleva ya cuatro años alabando a todo el Pueblo sin matices y poetizando la conversión del Homo sapiens primero en Homo velamine y después -confiamos- en algo aún más indescriptiblemente bello.

¿Cómo demonios encontráis esa cultura del subsuelo? ¿Tenéis agentes infiltrados o dedicáis tiempo a indagar por la red? Pienso, por ejemplo, en el Tumblr de Franco es kitsch.

 
En nuestra obsesión por el Pueblo tratamos de beber de sus mismas fuentes. Hace unos meses ordenamos a nuestros becarios que entraran en las páginas de los principales supermercados y fans de grupos políticos, donde realmente reside el espíritu del Pueblo y se satisfacen sus necesidades más básicas de supervivencia (supermercado) y de trascendencia (grupos políticos). De estas expediciones nos llegaron comentarios que rozaban la frontera de lo pre-lingüistico y que mostraban un saludable retorno a lo básico. El último comentario célebre fue de una señora llamada Pilar que en la página de Alcampo escribió: “Quiero labadora”. No me digan que no resulta científica y poéticamente significativo.
 
 
 
 

Asimismo, nuestros agentes están en todas las páginas de fans del PP, de apoyo al señor Rajoy, fans de Franco, etcétera. En estas páginas la Gente Entrañable, que bien pudiesen ser un magnífico vecino o la mecánica que le repara a usted el Seat 600, vuelca sus entrañas en dos minutos de odio con comentarios como "la democracia es respetar a los demás si por mi fuera te echaba de España". Por ello recomendamos encarecidamente seguir a grupos como Francisco Franco Bahamonde Fans Club. Tremendamente educativo.

¿Quiénes son vuestros principales referentes intelectuales o espirituales? ¿Larra? ¿Valle Inclán? ¿Berlanga?

 
Nuestro principio básico se inspira en la fenomenología, a saber, en atender “a las cosas mismas”. Buscamos fuentes directas, no las interpretaciones de terceras personas. De ahí que nuestra máxima inspiración sean Maria Teresa Campos, Arturo Valls y las compuertas que se abren y se cierran, Pablo Motos y las piscinas de bolas, la relación entre Bertín Osborne y un caballo o un yate o una nave espacial, y por supuesto Juan y Medio y las señoras que se mean de risa en sus programas.

Si nos fuerzan a hablar de referentes intelectuales, tenemos a Boecio: imprescindible la lectura de Consolación de la Filosofía. También, por supuesto, tenemos a Wamba, el sucesor de Recesvinto y al que el PP reivindica, un rey del que el actual Felipe VI podría aprender mucho, dado que fue Wamba quien aplastó la revuelta de Ilderico en la Galia y después, en una operación relámpago, sofocó a los vascones mientras le quedaba tiempo para inventar las famosas “papas bravas” y tomar Gerona, Barcelona y Salou.

 

 

Algunos estudiosos de nuestro fenómeno nos comparan con revistas surrealistas del siglo pasado y con semanarios españoles añejos como Hermano Lobo, pero son sólo pobres hombres que escribirían cualquier cosa por un cuscurro de pan duro y no hay que hacerles demasiado caso.

¿Qué opináis de El Mundo Today? Su página también se dedica al humor y la reflexión, pero tienen un componente menos revolucionario que el vuestro y también parecen menos preocupados por la idea de España.

Hemos oído hablar de El Mundo Today pero como consideramos que Internet es la Nueva Babilonia, un sitio de pecado y vicio, dejamos el social media en manos de nuestros becarios, a los que cada mañana les mandamos las consignas del día mediante paje y que al caer la tarde nos traen a caballo los resultados de las interacciones diarias en legajos de papeles manuscritos.

Nosotros preferimos la brisa tranquila de la mañana, sentir el agua grácil en los pies, una sosegada taza de café mientras releemos el Crátilo de Platón, un poco de hard sex con nuestras respectivas parejas y después bajar al bar a aprender directamente del Pueblo sus máximas y refranes. Y si esos señores que usted dice no están preocupados por la idea de España, quizás sean de fuera. No hay nada más español que hablar de España.

¿Diríais que España es más fascista, anarquista o ninguna de las dos? ¿Y racista?

 

 
 

Seguimos en el debate de la Escuela de Elea vs. Heráclito, discutiendo qué es el ser, y qué es “ser” en este sentido atañe al substantivo España: ¿España es? Consideramos que hasta que no sea respondida esta pregunta fundamental, atribuir propiedades a “España” es ocioso y un error epistemológico sin precedentes.

Pero por mojarnos un poco, observamos que hay un número de personas desencantadas de la política que podríamos separar en dos grupos de similar tamaño: los “fascistas”, que votan lo que sea que suene “sincero” y “auténtico”, y los anarco-cuñados, gente que piensa que “no hay ke votar” o que “hay que boikotear la democracia”. Sobre el racismo, nada que comentar, porque aquí somos todas biomasa blanca y viscosa y no nos sentimos moralmente capaces de sentar cátedra al respecto.

En Las 10 imágenes que debería imitar Podemos de alguna manera aconsejábais al partido de Iglesias sobre lo que debería hacer de cara a las guerras culturales. ¿Podéis desarrollar vuestra postura al respecto de este debate?

 

 

La posición común de los intelectuales sistémicos es que Podemos es un partido populista. Nosotros pensamos que o no lo es o que en todo caso el suyo sería un populismo nefasto. Podemos no es populista, sino metapopulista; es decir, su entorno es un hervidero de intelectuales que hacen filosofía sobre el populismo. Pero el populismo no se estudia o se predica: o se es o se hace. Ahí tenemos el error de Podemos: dan demasiada importancia a la filosofía. Ello prueba que son unos populistas de pacotilla.

A estas alturas, sólo alguien demasiado racional puede afirmar que la filosofía sirva para destruir religiones o ideologías. Después de todo, ¿cuánta gente se interesa o preocupa por cuestiones filosóficas y acaba haciéndose con el último Punset para que le desvele los secretos del universo? Hemos oído decir a un Señor Mui Serio, por ejemplo, que “el racionalismo podría combatir el islamismo como ya combatió al cristianismo”. ¿Quién se cree esta patraña? A ningún cristiano de base le importa un cipote lo que los filósofos hayan dicho de Dios.

No se le lee, se le dice a los niños que no se le lea, que filosofía caca, y punto; eso si no nos ponemos a quemar libros o directamente a filósofos y pensadores, que arden mucho mejor. El cristiano siempre vuelve tranquilamente a adorar y pulir sus cristos, a pasearlos, a meterlos en la máquina del TAC para restaurarlos y a deleitarse con el trapito nuevo de la Virgen del Carmen.

 

 
 

Seamos honestos: ¿qué es lo que vacía de sentido la religión y a la larga la destruye? La existencia de pequeños sonajeros de toda clase. El capitalismo y sus nuevos rituales intrascendentes. La tecnología y la esperanza de satisfacción inmediata que procura. La mística de los mercados prometiendo Empleo con flechitas verdes que parpadean mientras Matías sonríe de un modo reconocible para el clasemediano, pero ininteligible para el intelectual. El fútbol y la salvación por el Gol.

En pocas palabras, y como ha dicho el señor Rorty, uno de los pocos filósofos inteligentes del siglo pasado: el islamismo no se combate con argumentos sino poniendo McDonald's en el desierto; es decir, llenando de grasa, ofertas con bonus y piscinas de bolas todos los agujeros que el moro te ponga a mano. Para ser populista, uno primero debe peregrinar y participar en muchas paellas populares tal y como hacen Mariano Rajoy y Susana Díaz. Este es el modelo que debería seguir Podemos en lugar de ir por ahí dándose besos en la boca o amamantando niños en el Congreso.

Tenéis una categoría exclusiva en vuestra web dedicada al concepto de cuñadismo. ¿Cómo definís y delimitáis a ese ser? ¿Cuáles son sus verdaderas características según vuestras indagaciones?

 
 
 

La Cuñadología tiene como objeto central de estudio al cuñado y las cosas y relaciones que le caracterizan. Pero también, en virtud de las propiedades peculiares de estos seres y objetos, la Cuñadología se preocupa por los modos de acceso a Dios y las mediaciones que lo permiten: pensamos en objetos tales como las barbacoas, las mesas de camilla, los braseros, Canal Sur, la paella gratis, la declaración de la renta "a ojo" o los palcos VIP.

La Cuñadología es un subcampo de la Ontoteología y la última oportunidad que la ciencia tiene para entender al Pueblo. Si nos pidiesen nombrar algunas categorías generales que los cuñados satisfacen, diríamos que dos de las más fundamentales son “Sufrir y Rezar” y en “Empleo y Gol”.

 

 
 

Las doctrinas “Sufrir y Rezar” y “Empleo y Gol” se relacionan directamente con la diferencia existente entre Meseta y Tecnomeseta. Para explicarlo en palabras simples: no es lo mismo el cuñado facha de carajillo y mondadientes en la boca que el cuñado linkedIn-powerpointero que se encuentra perfectamente mimetizado con la economía mundial, el Crecimiento, el Progreso y el espectáculo de masas. En el primer caso encontramos a un cuñado enteramente sumido en “Sufrir y Rezar”, en el segundo caso a un ser hecho a la medida del marco providencial de “Empleo y Gol”.

El ser del cuñado meseto ha pasado en pocos años de cifrarse en comportamientos y dichos de capea y salida de misa, a tomar por su esencia la reposada lectura de Marca y Expansión con un gintonic en el vagón VIP del AVE. La Cuñadología misma debe evolucionar de acuerdo con estas transformaciones.

 

 

Por otro lado, el contenido substantivo de cada cuñado varía según el ejemplar analizado, incluso en el momento presente: no es lo mismo analizar a Loles León que a Tomás Roncero que a Pipi Estrada, por poner tres ejemplos.

¿Invisibilizan los medios a las auténticas figuras del pueblo español?

Por supuesto. Se refiere usted a lo que llamamos voldemortproletariado, una evolución del concepto marxista de lumpen que nosotros definimos como “aquel proletariado que no debe ser nombrado”. Como dijo Martin Heidegger, “Cebrián, Canal Sur y demás televisiones regionales, así como el aparato radiofónico y la televisión de masas, son encubridoras de lo ente” (Gesamkunswabe XIV, pág. 195.).

Dicha crítica fue refinada por Loles León en su Políticas del reconocimiento: “Roncero, ‘Karlos en tu cocina’ y demás siempre salen en primer plano, mientras que las señoras Pacas sólo salen en referencia a su marido, como Marcela y Avelino, o yo misma, como Paloma (pidgeon) y John Cost (Juan Cuesta). Necesitamos a más Terelus “petándolo” comiéndose un torrezno con un 20% de share, más sororidad. Menos mujeres de “Mujeres, Hombres y Viceversa” y más cines de barrio sólo de mujeres.

 

 
 

Hemos conseguido algunos avances, como tener a Mariló Montero diciendo lo que todo el mundo piensa pero nadie se atreve a decir como su defensa de la transmigración del Alma a través de los órganos que se trasplantan, pero aún hace falta mucho camino y recorrido.” (Loles León, Políticas del reconocimiento, en “Y punto en boca, Volúmen IV” Pág. 840)

¿Está perdiendo España, por culpa de la globalización, algunos de sus axiomas identitarios? ¿Está muriendo la caspa o nunca dejará de haber un Día Internacional del Lomo de Manteca?

 
 
 

Hay que entender que la globalización es un efecto de la introducción de las tecnologías de la información y que estas tecnologías se incorporan perfectamente al núcleo duro de la Meseta y su circuito hormonal-simbólico, creando la aberración que mencionábamos antes: la Tecnomeseta. Esto lo podemos observar claramente en maravillas como las fundas para iPhone estampadas con la imagen de la Virgen de la Macarena.

Así, tendríamos que decir que en España vivimos en una época de conservación de los grandes relatos, aunque esta sea una conservación grotesca. Uno podría pensar que se está perdiendo la identidad, pero lo que se observa es más bien una suerte de regreso a la cultura Magdaleniense lleno de cacharritos con iconos, llamadas, avisos, avatares, tamagotchis, móviles y juegos online.

Estos nuevos cacharros se han integrado sin la menor discrepancia sobre una capa de rituales del año de la polka: fetiches, incienso, lágrimas, sangre, joyas, ofrendas, o reliquias de miembros de santos y matriarcas fenicio-neolíticas devenidas madres de Cristo al tiempo que supporters del equipo de fútbol del lugar.

 
 
 

Todo esto, la fusión entre ambas caras de la Meseta, es lo que ha dejado la Modernidad en España: una suntuosa y dicharachera capa de “Empleo y Gol” bajo la cual se dibuja, sin embargo, el sombrío y tenebroso aspecto de “Sufrir y Rezar”. En el futuro cercano los colegios concertados podrán emplear San Pablos de deep-learning con emotional skills actualizables mediante Big Data semi-supervisado a fin de ofrecer catecismos personalizables, y se celebrará anualmente el Día Internacional del Lomo de Manteca a través de Oculus VR.

¿Sobre qué figuras de la actualidad española pensáis reflexionar en el futuro? No os hemos visto hablar, por ejemplo, de Amarna Miller, Francisco Correa, Gabriel Rufián, Pedrerol…

 
 
 

España tiene tanto que ofrecer, ¿verdad? Ciertamente es un país fantástico, en el sentido de fetén, pero también en el de fantasía. Preferimos no adelantar acontecimientos, ya veremos quién resulta digno de estudio. De cualquier modo, Homo Velamine cuenta con diferentes apéndices teóricos, como el Círculo Podemos de Filosofía Analítica, el ya nombrado grupo de estudio Cuñadología o la asociación futbolístico-lynchiana Red Velvet-Terciopelo Rojo, en los que hemos dado buena cuenta de algunos de los personajes que citas. En estos medios dedicamos más tiempo a estas pequeñas contingencias históricas para no manchar nuestro sagrado propósito y no distraer al Homo velamine con más bagatelas.

¿Qué esperáis de la política española de cara a los próximos meses?

Nos preocupa un poco morir de éxito, la verdad. Nuestra predicción sobre el futuro del PSOE y sobre la ampliación de las fronteras del Susanato para cubrir toda la geografía española en el nombre del socialismo nacionalcatólico ha resultado increíblemente certera y ahora la sociedad espera mucho de nosotros. Igual que decíamos sobre los personajes de la actualidad nacional, preferimos esperar con calma hasta que veamos pasar por delante de nuestra puerta el cadáver de nuestro vecino el interventor de mesa.

La Nueva Izquierda (lo que nosotros llamamos superleft) debería haber comprendido ya que no es lícito ni viable basar una campaña en el miedo a Rajoy, que es un señor entrañable que bebe chatos de vino, habla de fútbol y parece adorablemente incómodo en público.

Por desgracia la superleft sigue poniéndose trabas a sí misma, como por ejemplo con su incapacidad para acoger elementos de la agenda transhumanista o su ambigüedad en lo tocante a la unificación con Portugal. Nosotros hemos interpretado este fracaso de la superleft como una oportunidad para refundar la izquierda en torno al PUTI, una iniciativa política post-mesetaria, post-ibérica y post-humana en la que trabajamos desde hace seis meses.

Tal como están las cosas, preferimos no arriesgarnos a hacer predicciones concretas. Eso sí, esperamos que haya absoluta poesía. Mariano Rajoy ha demostrado ser invencible como el Cid Campeador y no nos extrañaría nada que fuese Presidente en Funciones después de muerto. Este devenir de la política española en cantar de gesta, tan al tono de eventos de la política internacional como el Ciclo de Loki Trump, es algo a celebrar, eso sin duda. Pase lo que pase, estaremos allí al acecho para analizarlo, como siempre con absoluto rigor y a la vez absoluto cariño.

 

 
 
 
 

 

 

 

 

1 Comment

  1. En honor a la verdad, no en honor a mentiras y a sus beneficiarios, existe una aberración muy detestable en el pensamiento de tantos españoles que considera que son ellos los que reciben las humillaciones. De una vez por todas… ÚNICAMENTE LOS DÉBILES SON LOS QUE RECIBEN LAS HUMILLACIONES; o sea, los que no se pueden defender: las víctimas del franquismo, las víctimas del machismo, las víctimas de la violencia instrumental, los pobres, los inmigrantes, etc. Y basta de mentiras.
    Ellos, los que se atribuyen ser humillados, tienen miles de seguidores, de influencias, de ayuda de poderes fácticos, de abogados, de protagonismos sirvientes a los medios y millones que euros que los defienden.
    Ellos, los antiéticos que se atribuyen ser humillados, ¡jamás fueron humillados!, ¡jamás!, PORQUE TIENEN MUCHAS DEFENSAS y chupaduras de poder, o sea, ¡la maldad tienen! Así es. http://delsentidocritico.blogspot.com/

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