«NEURODERECHOS», por Joseba Achotegui

Neuroderechos

Una nueva batalla

Por Joseba Achotegui

 

 

Los grandes avances en la investigación en el área del cerebro y las neurociencias, a la vez que posibilitan importantes mejoras en la calidad de vida de las personas, nos plantean también que existe un creciente y grave riesgo de control y manipulación de las capacidades personales, de ahí que sea muy relevante comenzar a hablar de los Neuroderechos.

Me referiré en primer lugar a las capacidades que pueden estar en peligro en los próximos años, en un futuro más próximo del que a veces podemos creer, y a continuación a las capacidades que ya están en peligro como consecuencia de los avances en las neurociencias en los que ya estamos inmersos.

Entre estas capacidades que corren riesgo de ser manipuladas señalaría, al menos, las siguientes: 

1.Derecho a las propias percepciones sensoriales. Porque son la puerta de acceso a la realidad. Y a través de la realidad virtual se abre un enorme campo de manipulación. Estas percepciones de los sentidos no pueden ser alteradas sin autorización de la persona. Sin el control de las propias percepciones no puede haber libertad para evaluar la realidad y decidir cómo queremos vivir.  Si alguien tiene alterada la visión o la audición tendrá menos libertad para decidir qué quiere hacer. Nosotros podemos alterar las percepciones, por ejemplo, con el alcohol pero ha de ser por propia decisión. Sabemos muy bien que la capacidad de percepción humana es limitada y está sujeta a ciertos errores por ejemplo al ver siluetas y figuras, tal como muestra la psicología cognitiva. Estas limitaciones se hallan vinculadas a las características de la historia evolutiva.

2. Derecho a la memoria y los propios recuerdos que son una parte fundamental de nuestra identidad. Nuestra historia nos define y nos moldea. Este derecho a los propios recuerdos es también el derecho a los recuerdos negativos que han formado parte de las experiencias que son parte de nuestra historia. Es más, incluso recuerdos traumáticos, salvo casos especiales, es muy delicado modificarlos por el riesgo de perder la propia identidad, la propia narrativa de la historia personal. La mayoría de las personas tiene resiliencia, capacidad de superar los traumas, porque trauma no es lo mismo que Trastorno por Estrés Post-traumático (tal como ya he señalado en otros artículos en este mismo blog).  En todo caso sería la propia persona la que podría plantear borrar algunos recuerdos por su carácter muy negativo, aunque aún en este caso se podría plantear la opción de incrementar la capacidad de integrarlos como algo mejor que borrarlos

3. Derecho a la capacidad de razonamiento. La razón es un control de calidad de la mente que nos permite corregir los planteamientos que nos formulan las emociones que son respuestas automáticas, y son fáciles de manipular. Como ya planteó Kant nuestra capacidad de conocer y analizar la realidad está limitada por cómo funcionan nuestros sentidos, solo falta que como he señalado en el primer apartado se nos limite esta capacidad perceptiva

Los derechos que están ya alterados son:  

3. Al control de las propias emociones. Este control está ya fuertemente manipulado por la publicidad por ejemplo, y en la sociedad actual, por las redes sociales, pero no es fácil regularlo porque también existe el derecho a que cada persona se exprese y es difícil señalar los límites de la seducción o la manipulación

2. -la libertad de movimiento : hoy en día ya hay controles por todas partes. Nuestra imagen es recogida cada día innumerables veces sin ninguna autorización por nuestra parte. The Guardian publicada recientemente una investigación en la que se mostraba que el domicilio de George Orwell en Londres, el autor de 1984, estaba rodeado por más de 20 cámaras de control¡ No se diferenciaba demasiado de lo que Orwell imaginó como una pesadilla en la famosa novela, podría ser incluso peor que lo que imaginó

3. Intimidad. Vamos de escándalo en escándalo sobre qué se hace con nuestros datos personales  que son vendidos, utilizados para condicionarnos y manipularnos…..Aunque lamentablemente estamos lejos aún de tener conciencia de que  muchas veces somos nosotros mismos los que autorizamos o no protegemos nuestra intimidad

Así pues tenemos por delante todo un reto, una nueva batalla en defensa de los derechos humanos: los neuroderechos. Porque como mostraba recientemente un chiste del Roto, podemos encontramos con que hemos entrado en el mundo la realidad virtual pero no sabemos cómo salir.

https://blogs.publico.es/joseba-achotegui/2019/04/18/neuroderechos-un-nueva-batalla/

 

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¿Qué sabemos a nivel psicológico y psicosocial de los jóvenes radicalizados?

Por Joseba Achotegui

Público

 

 

La radicalización es una problemática de gran relevancia en nuestras sociedades, como es patente en este segundo aniversario de los atentados de Catalunya, siendo el análisis de los aspectos psicológicos y psicosociales de la radicalización todo un reto para las ciencias de la salud mental.

Desde esta perspectiva se han publicado recientemente dos trabajos empíricos de gran calidad en Francia, así como una serie de análisis efectuados a partir de estos estudios, acerca de los perfiles psicológicos y psicosociales de los jóvenes radicalizados. 

En la primera investigación, Laurent Bonelli y Fabien Carrié (1), han desarrollado un extenso estudio sobre más de 800 jóvenes,  en el  que analizaron  datos provenientes del PIJ (La protección judicial de la juventud) de Francia. Estos autores obtuvieron los datos a través de cuatro fuentes:

 -medidas penales por asociación ligada a terrorismo  175 casos

-medidas civiles por el riesgo de radicalización de menores, 189 casos

-medidas de precaución ante el riesgo de radicalización, 364 casos

-medidas de protección a menores con los padres radicalizados (habían marchado a la guerra en Siria….), 140 casos

 

 

A partir del estudio efectuado con los datos recogidos, plantean que hay cuatro tipos de radicalización:

  1. -la radicalización compensatoria: viene de una dinámica de tipo personal, más individual. Intentan protegerse de sus familias disfuncionales, violentas, inseguras. A través de la práctica del Islam encuentran una nueva identidad más fuerte que les incrementa la baja autoestima que poseen.
  2. -la radicalización rebelde: es también individual y se inscribe en un contexto de conflictividad familiar aguda. Se relaciona con los clásicos conflictos adolescentes.
  3. -la radicalización agnóstica: son jóvenes con fracaso escolar, próximos al área de las bandas y la pequeña delincuencia, que conocen bien el sistema judicial y social. Para ellos admirar el djijadismo, usar su lenguaje les permite poder enfrentarse al sistema que sienten que les oprime, desestabilizar, asustar, a los profesionales con los que tratan. Así se revalorizan.
  4. -la radicalización utópica: se acompaña de un proyecto ideológico y político alternativo al orden social.

Plantean Bonelli y Carrié (2018) que la radicalización utópica es diferente de las otras tres. Cada uno de los cuatro tipos de radicalización  tiene un perfil psicológico y psicosocial con características propias, y los autores citados desarrollan el siguiente esquema:

 

 

Salvo la radicalización utópica las otras tres radicalizaciones son reactivas a problemas familiares e institucionales y buscan provocar, impresionar, intimidar a familiares, educadores (hablando del poder del terrorismo djihadista, de las batallas ganadas contra los infieles en Afganistán, Siria.. . Casi todos los casos provienen de ambientes de exclusión social, precariedad, problemas graves de vivienda, barrios sensibles, fracaso escolar….ante el porvenir difícil que tienen por delante  se instalan en la inmediatez y el subidón de autoestima que da sentirse vinculados al movimiento djihadista.

Es decir, recapitulando, desde el planteamiento de estos autores, Laurent Bonelli y Fabien Carrié (2018) se podría considerar que hay dos tipos de radicalizados:

-los reactivos a situaciones sociales y personales

-los utópicos

 

 

En un segundo  trabajo de campo, desarrollado por el antropólogo Pouaud (2) se plantea también  que hay varios tipos de radicalizados:

1 -la radicalización iniciática: aquí no se trata de jóvenes procedentes de clases marginales, sino de sectores rurales, de clase media , sin problemas escolares, familiares… Así en Vesoul, en el este de Francia, una docena de jóvenes marcha a luchar a Siria. Uno es hijo de militar, otro de médico, de farmacéutico … Estos jóvenes dicen que marchan para ayudar al pueblo sirio. El primero en marchar se inmola en febrero del 2015.  Para el autor quieren vivir una experiencia iniciática, fuera de lo común., un rito de paso.  En Lunel y en Strasburgo se vieron casos parecidos.

2 -la radicalización metafísica:  se trata de un proyecto de vida. Como escribió Muhamad Def, uno de los líderes de este movimiento “ Nosotros amamos la muerte, como vosotros amáis la vida”.  Estos djihadistas explican que no saben qué hacer con sus vidas. Además como  recoge el libro, F. Koroskavar, señala que la fuerte tendencia a la laicidad de la sociedad francesa les impulsa en la dirección contraria.

3 -la radicalización política: para muchos, por ejemplo, es el conflicto árabe-israelí el origen de su interés por la política y de su radicalización. O en otros casos la situación en Bosnia.

 4 -Jóvenes con problemas psicológicos graves. Así en 2015 en una entrevista en  el periódico Le Figaró un alto cargo de la policía manifestaba que alrededor del 10% de los radicalizados eran esquizofrénicos reconocidos y relaciona la ola de radicalización con la supresión de camas para psicóticos en los hospitales franceses, como consecuencia de los problemas de la reforma psiquiátrica en Francia que vació los manicomios sin crear servicios de atención a los psicóticos, así como de los recortes asistenciales tras la crisis económica del 2008.

 

 

De todos modos en relación al planteamiento de Pouaud (2018,) hay que señalar que la categoría de jóvenes de origen autóctonos que se convierten en radicales djihadistas tiene muy pocos miembros, existe, pero es minoritaria y además marcha con Daesh  a la guerra de Siria o Afganistán. Estos jóvenes no desarrollan acciones terroristas contra sus propios conciudadanos en su propio país.

Es significativo señalar que en el caso de los atentados de Catalunya, a diferencia de los de Francia y Bélgica, los jóvenes no procedían de contextos de barrios marginales, o ambientes de delincuencia, tampoco de clases medias.  Es por esta razón que su estudio revierte mayor interés, ya que las motivaciones de la acción terrorista son más complejas. Lamentablemente, echamos en falta aquí estudios del nivel de los que he comentado en este texto, estudios que podrían servir muy bien de guía para el desarrollo de  las investigaciones.

Joseba Achotegui es Psiquiatra

 

 

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NOTAS:

1.- Bonelli , Laurent and Carrié , Fabien. La fabrique de la radicalité. Une sociologie des jeunes djihadistes françaises. Paris, Seuil. 2018

2- Pouaud, David. Le espectre de la radicalisation. L’ administration sociale en temps de menace terroriste” Rennes, Presses de l’Ehesp.  2018

 

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RELACIONADO:

 

El mensaje de Alain Badiou a la juventud, por Gabriel Moreno González

 

 

 

 

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