LA VENTANA DE OVERTON. Si es posible legalizar el canibalismo, cualquier aberración puede llegar a ser socialmente aceptada.

¿Cómo legalizar cualquier fenómeno, desde la eutanasia hasta el canibalismo?

En la actual sociedad de la tolerancia, que no tiene ideales fijos y, como resultado, tampoco una clara división entre el bien y el mal, existe una técnica que permite cambiar la actitud popular hacia conceptos considerados totalmente inaceptables.

 

 

Esta técnica, llamada ‘la ventana Overton’ y que consiste en una secuencia concreta de acciones con el fin de conseguir el resultado deseado, «puede ser más eficaz que la carga nuclear como arma para destruir comunidades humanas», opina el columnista Evgueni Gorzhaltsán. 
 
En su artículo en el portal Adme, pone el ejemplo radical de cómo convertir en aceptable la idea de legalizar el canibalismo paso a paso, desde la fase en que se considera una acción repugnante e impensable, completamente ajena a la moral pública, hasta convertirse en una realidad aceptada por la conciencia de masas y la ley. Eso no se consigue mediante un lavado de cerebro directo, sino en técnicas más sofisticadas que son efectivas gracias a su aplicación coherente y sistemática sin que la sociedad se dé cuenta del proceso, cree Gorzhaltsán. 

Primera etapa: de lo impensable a lo radical

Obviamente, actualmente la cuestión de la legalización del canibalismo se encuentra en el nivel más bajo de aceptación en la ‘ventana de posibilidades’ de Overton, ya que la sociedad lo considera como un fenómeno absurdo e impensable, un tabú. 

Para cambiar esa percepción, se puede, amparándose en la libertad de expresión, trasladar la cuestión a la esfera científica, pues para los científicos normalmente no hay temas tabú. Por lo tanto, es posible celebrar, por ejemplo, un simposio etnológico sobre rituales exóticos de las tribus de la Polinesia y discutir la historia del tema de estudio y obtener declaraciones autorizadas sobre el canibalismo, garantizando así la transición de la actitud negativa e intransigente de la sociedad a una actitud más positiva. 

Simultáneamente, hay que crear algún grupo radical de caníbales, aunque exista solo en Internet, que seguramente será advertido y citado por numerosos medios de comunicación. Como resultado de la primera etapa de Overton, el tabú desaparece y el tema inaceptable empieza a discutirse. 

Segunda etapa: de lo radical a lo aceptable  

En esta etapa, hay que seguir citando a los científicos, argumentando que uno no puede blindarse a tener conocimientos sobre el canibalismo, ya que si alguna persona se niega a hablar de ello será considerado un hipócrita intolerante.  

Al condenar la intolerancia, también es necesario crear un eufemismo para el propio fenómeno para disociar la esencia de la cuestión de su denominación, separar la palabra de su significado. Así, el canibalismo se convierte en ‘antropofagia’, y posteriormente en ‘antropofilia’.  

Paralelamente, se puede crear un precedente de referencia, histórico, mitológico, contemporáneo o simplemente inventado, pero lo más importante es que sea legitimado, para que pueda ser utilizado como prueba de que la antropofilia en principio puede ser legalizada.   

Tercera etapa: de lo aceptable a lo sensato 

Para esa etapa, es importante promover ideas como las siguientes: «el deseo de comer personas está genéticamente justificado», «a veces una persona tiene que recurrir a eso, si se dan circunstancias apremiantes» o «un hombre libre tiene el derecho de decidir qué come».  

Los adversarios reales a esos conceptos, es decir, la gente de a pie que no quiere ser indiferente al problema, intencionadamente se convierten para la opinión pública en enemigos radicales cuyo papel es representar la imagen de psicópatas enloquecidos, oponentes agresivos de la antropofilia que llaman a quemar vivos a los caníbales, junto con otros representantes de las minorías. 
 
Expertos y periodistas en esta etapa demuestran que durante la historia de la humanidad siempre hubo ocasiones en que las personas se comían unas a otras, y que eso era normal.   

Cuarta etapa: de lo sensato a lo popular

Los medios de comunicación, con la ayuda de personas conocidas y políticos, ya hablan abiertamente de la antropofilia. Este fenómeno empieza a aparecer en películas, letras de canciones populares y videos. En esta etapa, comienza a funcionar también la técnica que supone la promoción de las referencias a las personajes históricos destacados que practicaban la antropofilia. 

Para justificar a los partidarios de la legalización del fenómeno se puede recurrir a la humanización de los criminales mediante la creación de una imagen positiva de ellos diciendo, por ejemplo, que ellos son las víctimas, ya que la vida las obligó a practicar la antropofilia.  

Quinta etapa: de lo popular a lo político

Esta categoría supone ya empezar a preparar la legislación para legalizar el fenómeno. Los grupos de presión se consolidan en el poder y publican encuestas que supuestamente confirman un alto porcentaje de partidarios de la legalización del canibalismo en la sociedad. En la conciencia pública se establece un nuevo dogma: «La prohibición de comer personas está prohibida.»  

Esta es una técnica típica del liberalismo que funciona debido a la tolerancia como pretexto para la proscripción de los tabúes. Durante la última etapa del ‘movimiento de las ventanas’ de Overton de lo popular a lo político, la sociedad ya ha sufrido una ruptura, pues las normas de la existencia humana se han alterado o han sido destruidas con la adopción de las nuevas leyes. 

Gorzhaltsán concluye que el concepto de las ‘ventanas de posibilidades’, inicialmente descrito por Joseph Overton, puede extrapolarse a cualquier fenómeno y es especialmente fácil de aplicar en una sociedad tolerante en la que la llamada libertad de expresión se ha convertido en la deshumanización y donde ante nuestros ojos se eliminan uno tras otro todos los límites que protegen a la sociedad del abismo de la autodestrucción.

https://actualidad.rt.com/sociedad/view/125437-legalizar-overton-eutanasia-incesto

 

 

 

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Ventanas de Overton
 
Por Rodolfo Bueno

 

Día vendrá, acaso, en que todo sacrificio os parecerá vano,

en que el grito interminable de vuestras sucias rebeldías habrá callado al fin.

Ese día reinaré verdaderamente en el definitivo silencio de la servidumbre. 

Camus, «Estado de sitio»

 

En la guerra de quinta generación (Rebelión 26.09.14) se utiliza una metodología que permite cambiar la actitud de cualquiera hacia conceptos considerados totalmente inaceptables y acostumbrarse a lo que aparentemente es imposible acostumbrarse. Esta técnica se conoce con el nombre de ventana de lo posible o ventana de Overton, en honor a su autor, el politólogo norteamericano Joseph Overton, y consiste en una serie de acciones concretas que permite imbuir lo que parece imposible de ser imbuido, para conseguir resultados deseables. 

De acuerdo a esta teoría, para la realización de cada idea o problema en una sociedad tolerante, sin ideales rigurosos y en la que la división entre el bien y el mal no está claramente establecida, existe una ventana de posibilidades dentro de cuyos límites toda idea es discutida, propagada, abiertamente defendida y aceptada legalmente. Las posibilidades de esta ventana varían desde lo completamente inaceptable, por ser una idea repugnante y éticamente inconcebible que está alejada de la moral pública, hasta una política moderna ampliamente discutida, masivamente aceptada y legalizada por las leyes, una realidad asimilada por la conciencia social. 

No se trata de un simple lavado de cerebro sino de una tecnología mucha más sutil. Se toma de ejemplo la idea del canibalismo, o sea legalizar el derecho ciudadano de devorarse mutuamente. Es evidente que en la actualidad es imposible hacer propaganda del canibalismo, algo no viable y totalmente repugnante, la sociedad la rechazaría de manera contundente. La idea de legalizar el canibalismo se encuentra en el nivel más bajo de aceptación de la ventana de posibilidad de Overton. 

El tema del canibalismo es por ahora repugnante y es rechazado por toda la sociedad. Es inaceptable reflexionar sobre este asunto en los medios de información, y con más razón discutirlo entre la gente común y corriente, que lo considera un fenómeno absurdo e impensable, un tabú, por lo que es necesario mover el tema del canibalismo desde el campo de lo imposible hacia el campo de lo radical. Se va a modelar ahora esta idea inconcebible, recorriendo paso a paso por todas las etapas de la ventana de lo posible, para convertirla no solo en factible sino casi en obligatoria. 

¿Por qué no hablar del canibalismo, ya que hay libertad de palabra y democracia? Como los científicos están capacitados para debatir sobre cualquier cuestión, no tienen temas prohibidos y están obligados a estudiar de todo, se los puede reunir para polemizar y ventilar el asunto y trasladar así este problema a la esfera de las ciencias. Para ello se puede organizar un simposio con el nombre de Costumbres exóticas en las ceremonias religiosas de las tribus de la Polinesia, discutir el tema dentro de los límites puros de la ciencia y obtener resultados concretos y autorizados sobre el canibalismo, lo que permite la transición de una actitud negativa e intransigente a una actitud más positiva de la sociedad. 

Al mismo tiempo que se da la discusión académica debe aparecer algún grupo radical de caníbales, aunque sea informal, lo que seguramente será advertido y citado por numerosos medios de comunicación. Como resultado de la primera etapa de la ventana de Overton, el tabú desaparece y el inaceptable tema empieza a discutirse. 

En la siguiente etapa, la ventana se mueve un poco más adelante, del sector radical al posible. Para ello se debe seguir citando a los científicos, se debe argumentar que uno no puede vendarse los ojos y desconocer elementos básicos del canibalismo, que si alguien se niega a hablar de ello debe ser considerado un hipócrita intolerante. Para condenar la intolerancia, se hace necesario crear un eufemismo que desligue al fenómeno de la esencia de su contenido. Así, se sustituye este término con el de antropofagia y en adelante ya no se va a hablar más de canibalismo; poco después se usará el de antropofilia. Se logra eliminar así, aunque sea parcialmente, el término etimológico delictivo de canibalismo. Se ha cumplido con la finalidad de alejar el problema de su significado real, de separar la palabra de su contenido, lo mismo que hace un criminal al cambiar de apellido y obtener un nuevo pasaporte. 

De inmediato aparece la posibilidad de mover la ventana de Overton del campo de lo posible al de lo racional. Para ello se puede crear un memorial de referencia histórico, mitológico, contemporáneo o simplemente inventado, pero lo importante es que será legitimado para ser utilizado como prueba de que, en principio, la antropofilia puede ser legalizada. 

Se promueve ideas como: Hay personas que desean ser devoradas, se cita el caso del romance trágico de la novia que quería ser devorada por el novio; ¿es posible que se trate del amor verdadero? ¿Quiénes somos nosotros para juzgar los actos del prójimo? ¿Tal vez existen circunstancias impredecibles que obligan a una persona a recurrir a la antropofilia para sobrevivir?; se cita el caso de la catástrofe aérea de los Andes. ¿Para qué ocultar información? Cada cual debe resolver por sí mismo si es antropofil o antropófago, y si es antropofil debe ser libre de comer lo que le venga en gana. Ahora a los que se opongan a estas ideas, es decir, la gente que no quiere ser indiferente al problema, se los convierte ante la opinión pública en intransigentes radicales, psicópatas enloquecidos, oponentes agresivos de la antropofilia que llaman a quemar vivos a los caníbales junto con los demás representantes de estas minorías. En esta etapa, expertos y periodistas demuestran que durante la historia de la humanidad siempre hubo ocasiones en que las personas se comían unas a otras y que el deseo de comer humanos es aceptable genéticamente. 

Para popularizar esta idea, los medios de comunicación, con ayuda de personalidades conocidas y políticos de toda laya, hablan abiertamente del fenómeno. La antropofilia empieza a aparecer en las películas, en las letras de canciones populares y en los videos de YouTube. Y al que no le gusta que se haga a un lado. En esta etapa se hace referencia a destacados personajes históricos o conocidos hombres públicos que practicaban la antropofilia, aunque en secreto. A aquellos que, por cometer este delito, fueron juzgados y castigados por ley, se los justifica y se crea una imagen positiva de ellos, diciendo que fueron víctimas, puesto que la vida las obligó a practicar la antropofilia. 

En una última etapa se prepara a la opinión pública para que se legalice el fenómeno. Los grupos de presión, consolidados en el poder, publican encuestas que confirman la existencia supuesta de un alto porcentaje de partidarios de la legalización del antropofilia en la sociedad. En la conciencia pública se establece el nuevo dogma: “Es prohibido prohibir comer humanos”. 

Durante esta etapa, cuando la ventana de Overton ha pasado de lo popular a lo político, la sociedad ya ha sufrido una ruptura y las normas de la existencia humana han sido alteradas o bien han sido destruidas con la adopción de las nuevas leyes y costumbres. Esta técnica funciona en las sociedades típicamente liberales debido a su tolerancia para proscribir tabúes. 

El concepto de ventana de lo posible, inicialmente descrito por Joseph Overton, es viable en cualquier sociedad tolerante, en la que la libertad de expresión se distorsione y donde uno tras otro se eliminen las barreras que la protegen de su autodestrucción. Desea usted decir que todas las mujeres son putas, dígalo no más y sostenga que la putería es la norma de la vida; otro tabú que pueda ser eliminado. 

Este método funciona para hacer aceptable el bombardeo indiscriminado contra la población civil de cualquier país, las mal llamadas guerras humanitarias, el asesinato selectivo de dirigentes populares, la invasión a países soberanos, la tala de bosques, el exterminio de especies animales y todas las barbaridades que comete el imperialismo mundial globalizado.

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Nota del autor: 

Algunas ideas expuestas en el presente artículo se tomaron de la conferencia que dictó el afamado director de cine Nikita Mijalkov en el programa biesagón.

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La ‘ventana de Overton’, el truco de Trump y Vox para hacer aceptable lo impensable

Por Patricia C. Serrano

 
  • Un líder político puede forzar la opinión pública ‘blanqueando’ asuntos radicales
  • Vox ha seguido la estela de Trump utilizando la magia de esta herramienta
  • Cuestionar la violencia de género ha pasado de ser impensable a aceptable

 

 

Divorcio, aborto, eutanasia, vientres de alquiler, canibalismo, prostitución, desigualdad… Cada sociedad y cada tiempo atesoran sus propios temas tabú, asuntos que no aparecen en la agenda de políticas públicas ni en el debate social por encontrarse bajo un tácito revestimiento de rechazo por parte del público. Por el contrario, las cuestiones disponibles para el debate abierto conforman lo que en ciencia política ha sido bautizado en el siglo XXI como ‘ventana de Overton’, un espacio estrecho que enmarca aquello que ubicamos en los límites de lo aceptable y donde exigimos a los representantes que establezcan sus propuestas.

El concepto homenajea en su nombre a su ideólogo, Joseph Overton, fallecido exvicepresidente del Centro Mackinac, uno de los más prestigiosos institutos de investigación de políticas públicas de EEUU. En el desarrollo de esta idea, Overton describió cómo un político solo podía optar a ganar votantes -o no ser castigado por ellos- si sus políticas permanecían en el interior de una ventana que sólo apuntaba a lo que la sociedad estaba dispuesta a tolerar en ese momento. Los líderes más hábiles, sin embargo, son capaces de forzar los límites de la ventana para introducir en ella asuntos ubicados fuera del marco, considerados inaceptables por la opinión pública para que, una vez dentro del debate, sean percibidos como tolerables. De este modo, el líder en cuestión podría implementar sus planes con la garantía de que estos no serán rechazados de plano por la sociedad. En la ventana de Overton, las ideas pasan de ser impensables a radicales, y de ahí a ser aceptables, luego sensatas, populares, hasta que finalmente se articulan en material apto para moldear políticas.

En diciembre de 2014, sólo un 8% de los republicanos tenían una opinión favorable hacia Putin, pero después de las elecciones de 2016 el porcentaje engordó hasta el 36%

En la política norteamericana, Trump ha emergido como el maestro más grotesco en el uso de esta herramienta, empujando los límites de la ventana para introducir ideas radicales como la expulsión de la inmigración, la cara positiva de los neonazis o el acercamiento con Rusia, eterno enemigo estadounidense. Así, desde sus primeros meses como presidente de EEUU, el magnate comenzó a vincular sin complejos los atentados terroristas que sucedían en cualquier lugar del mundo con la inmigración -usando datos no siempre ciertos, lo que hoy conocemos como ‘posverdad’-, y llamando a países pobres «agujeros de mierda» para que sus ultraconservadores planes de inmigración -la construcción del muro de México como punta de lanza- fuesen tolerados por la sociedad. O, al menos, formasen parte de una realidad ‘debatible’. De este modo, el presidente ha logrado desplazar los límites de la ventana, introduciendo una idea -el muro- que antes estaba en el área de lo impensable, fuera del espacio en el que se mueve la política.

 

Cómo normalizar lo inaceptable desde la Casa Blanca

 

Otro ejemplo de cómo Trump ha desplazado la ventana lo compone la relación con Rusia. Sus numerosas declaraciones positivas sobre el presidente Vladimir Putin y el acercamiento entre ambos ha provocado cambios en la opinión pública estadounidense con respecto al archienemigo de la nación. En diciembre de 2014, sólo un 8% de los republicanos tenían una opinión favorable hacia Putin, pero después de las elecciones presidenciales de 2016 y de los mensajes positivos de Trump en esta cuestión, el porcentaje engordó hasta el 36%, según sondeos realizados por YouGov.

 


Vox se asoma a la ventana

¿Funciona la ventana de Overton en la política española? El meteórico ascenso de Voxen los últimos meses lo ha demostrado con creces, convirtiendo el partido de extrema derecha en el actor que mejor encarna su esencia. Caracterizado por una sigilosa andadura que se remonta a cinco años en la escena política de nuestro país, Vox no se ha disparado hasta las elecciones andaluzas, donde ha cosechado un triunfo que le ha otorgado pleno protagonismo en la formación del nuevo gobierno. Los 12 diputados logrados por la formación que preside Santiago Abascal vienen avalados por la asunción de ideas inaceptables hasta hace poco, como la supresión del estado de las autonomías, la derogación de la ley contra la violencia de género o la deportación de inmigrantes legales que cometan delitos leves. De ser una suerte de partido residual de los críticos de Rajoy en pleno pataleo por la crisis económica, Vox se ha transformado en una opción real para miles de votantes -400.000 sólo en Andalucía-. ¿Cómo ha sucedido esto?

Si el político se posiciona muy alejado del espacio de lo aceptable y no logra mover la ventana hacia su punto de interés, el marco podría acabar por romperse

Parte de su éxito se explica por la habilidad de sus líderes en detectar cuestiones en las que existe una división o perspectiva no mayoritaria latente y no representada en el debate público. Una vez se detecta un asunto concreto, el político puede forzar la ventana de Overton para introducirlo en el debate público sin arriesgarse demasiado, ya que cuenta con que este riesgo se traduzca en una masa de apoyo antes dormido o desactivado que acabará por aflorar. El mejor ejemplo lo dibuja la postura del partido con respecto a la violencia de género. Hasta que no fue cuestionada introduciéndola en el interior de nuestra ventana, la existencia de un conflicto grave en la sociedad española por las decenas de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas cada año era un tema incontestable. Sin embargo, Vox ha convertido la inaceptable idea de que no se necesitan medidas para frenar la violencia contra las mujeres en una cuestión susceptible de ser debatida y replanteada, forzando incluso cambios en el discurso de otras formaciones -el Partido Popular ha asumido algunas tesis defendidas por Vox-.

Siguiendo este idéntico proceso, Vox ha introducido en la ventana de lo aceptable temas que parecían no tener contestación en el grueso de la sociedad española, poniendo en bandeja la supresión de las comunidades autónomas, la ilegalización de partidos contrarios a la unidad territorial de España, la supresión de las cuotas de género en las listas electorales o el cierre de mezquitas.

De momento, y sólo contando con la experiencia andaluza, Santiago Abascal parece haber dado con la estrategia perfecta. No obstante, Joseph Lehman, actual presidente del Centro Mackinac, advierte de que la ventana de Overton no ofrece una fórmula mágica sin fisuras. Si el político se posiciona muy alejado del espacio de lo aceptable y no logra mover la ventana hacia su punto de interés, el marco podría acabar por romperse. Tendremos que esperar unos meses, hasta la cita electoral de mayo, para comprobar si Abascal sigue haciendo magia desde su ventana.

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La Ventana Overton y su aplicación en el contexto español

Extrapolable a cualquier fenómeno, esta devastadora técnica -propia del liberalismo- fue sistematizada por el teórico político Joseph P. Overton (1960-2003) y resulta mucho más efectiva que el simple “lavado de cerebro”. Puede valorarse como una de las más perfectas herramientas del Nuevo Orden Mundial en la consecución de su proyecto de dominación global.

Por José Antonio Bielsa Arbiol

https://www.xn--elespaoldigital-3qb.com/ventana-overton-su-aplicacion-contexto-espanol/

 

Joseph P Overton

 

Aireada el 18 de abril de 2014 por la redacción de RT en un audaz artículo al que remitimos (véase ¿Cómo legalizar cualquier fenómeno, desde la eutanasia hasta el canibalismo?”), la “Ventana Overton” consiste en una secuencia planificada de acciones cuyo fin último es el logro de un resultado deseado, por lo general un cambio de paradigma sociológico destinado a menoscabar los fundamentos de la Ley Natural (en base al discurso “buenista” de la tolerancia). Y puesto que las técnicas de lavado de cerebro resultan demasiado ineficientes o deficitarias por su tendencia cortoplacista, el Sistema se ha servido de nuevas técnicas de manipulación más sofisticadas, de las que la “Ventana de posibilidades de Overton” es acaso la más potente. Vendida como una teoría de la viabilidad política de una idea, la “Ventana Overton” entraña un profundo conocimiento de los procesos de modificación de la opinión pública.

Así y todo, aquí no nos interesa tanto divulgar por enésima vez esta técnica (de obligado conocimiento para quien prefiera estar despierto) como observar (siquiera brevemente) su aplicación en el contexto español, con resultados clamorosamente exitosos en los últimos 15-20 años, un periodo de tiempo suficiente para que la sociedad mute su caudal intelectual y espiritual por otro nuevo, tal y como ha ocurrido en España: nuestro secular caudal católico ha desaparecido, siendo sustituido por una apostasía masiva, consecuencia de la auto-desintegración que todo modelo de pensamiento materialista ateo y nihilista termina por implantar en la mente colectiva (de una sociedad desnortada como la española de 2019, sin asideros morales sólidos a los que aferrarse).

Pero vayamos a la “Ventana Overton” (aplicada al contexto nacional), cuyas cinco etapas de implantación postulan el viaje de lo impensable a lo político, a través del siguiente recorrido: lo impensable – lo radical – lo aceptable – lo sensato – lo popular – lo político; ilustraremos el estado de la cuestión de la “Ventana Overton” en España centrando nuestra atención en al menos un fenómeno concreto por etapa:

1ª Etapa: de lo impensable a lo radical: por fortuna en España, el CANIBALISMO todavía se considera un fenómeno impensable y absurdo, de puro tabú. ¿O tal vez no? Pese a ello, el caso real del caníbal alemán de Rotemburgo, en 2001, comenzó a publicitar el tema, sentando un precedente que la prensa amarilla -con morbosa miseria- instrumentalizó a placer: lo impensable pasó a ser lo pensado, y por ende fue considerado en el espectro de los posibles (dos décadas antes, una pésima película de Ruggero Deodato ya había visibilizado el tema para el público de masas, pero todo quedaba en el plano de la ficción cinematográfica).

2ª Etapa: de lo radical a lo aceptable: el abominable escándalo de la PEDOFILIA también comienza a ser tratado soterradamente en nuestra sociedad, como efecto-rebote de las emergentes políticas progresistas y corruptoras planteadas en otras naciones (a destacar como precedente, p. ej., la efímera existencia del extinto PNVD en Holanda, un partido político legal pro-pedofilia y pro-zoofilia). La promiscuidad entre los más jóvenes, el problema de la hipersexualización de la infancia (p. ej. el programa SKOLAE en Navarra) y unas políticas de género disolventes, han allanado en nuestra patria los caminos conducentes a este triste fenómeno, hoy por hoy no impensable, sino meramente radical.

3ª Etapa: de lo aceptable a lo sensato: en este escalafón se encontraría la DROGADICCIÓN, un asunto que curiosamente (o no tanto) empieza a ser promovido astutamente por ciertas entidades, impartiendo incluso charlas en institutos de educación secundaria (alertando no tanto sobre los peligros del consumo de cannabis como del mero consumo de la referida sustancia y sus responsabilidades consiguientes), y repartiendo además unos materiales bien ambiguos. Para qué engañarnos, ya no se trata de hacer visible una realidad marginal, sino de normalizar lo marginal en aras a su aceptación por un grupo social determinado.

4ª Etapa: de lo sensato a lo popular: la EUTANASIA ya dejó de ser algo sensato para tornarse fenómeno popular. Los maestros del eufemismo represor, desde sus poltronas en los medios, prefieren hablar de la “muerte digna”, impartiendo monodosis a granel. Les secundan los sofistas y filosofastros de turno, quienes tampoco dudan en vender su vacía verborrea en los “cafés filosóficos”: una cháchara infame banaliza cada uno de los estadios de la vida humana. Las más graves cuestiones, como la presente, ya han pasado en España a ser asuntos de barra de bar, suministrando argumentos inconsecuentes a peliculillas de todos bien conocidas.

5ª Etapa: de lo popular a lo político: el ABORTO, con casi 100.000 víctimas inocentes sacrificadas en España este pasado año, confirma lo evidente con atroz crudeza: tras tres largas décadas de legislación en marcha, la consolidación del fenómeno ha sido tan definitiva que ha terminado por devenir credo de fe laicista, derecho humano inviolable: “La prohibición de matar personas está prohibida”; cambien una palabra ahora y verán cómo en no mucho tiempo alguien podrá decir: “La prohibición de comer personas está prohibida”.

 

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Ventana de Overton 

 

 

ıllı Ventana de Overton wiki: info, libros pdf y vídeos

https://www.psicologia1.com/neurociencias/ventana-de-overton.html

 

Joseph Overton observó que para cada área de administración pública, solo un estrecho rango de potenciales políticas son consideradas admisibles, dependiendo en primer lugar si les resulta conveniente a los políticos apoyarlas, ya antes que sus preferencias personales. Así, ese rango cambia no cuando las ideas cambian entre los políticos, sino más bien entre la sociedad que los escoge. Para eludir comparaciones con el fantasma de situaciones ideológicas izquierda-derecha, Overton desarrolló un modelo vertical de políticas que va de «más libre» (arriba) a «menos libre», relativo a la intervención gubernativo, en la que las políticas admisibles se enmarcan en una «ventana» que puede moverse durante este eje, ampliarse o bien reducirse. Al fallecer Overton, este modelo fue bautizado como la Ventana Overton por sus colegas del centro Mackinac, entre los que Joseph Lehman contribuyó a su popularización.

Según Lehman, es rarísimo que los políticos puedan alterar la ventana, en vez de ello, estos típicamente reaccionan y validan lo que se considera admisible. Aquellos que lo procuran son ya sea verdaderos líderes que pueden desplazar la ventana por ellos mismos o bien políticos que se exponen a perder simpatizantes. Como explica, por norma general los cambios en políticas públicas vienen tras cambios en la política, que por su parte prosiguen a cambios sociales; las políticas más perdurables son aquellas apoyadas por fuertes movimientos sociales. Quienes plantean políticas fuera de la ventana procuran convencer o bien enseñar al público a fin de que la ventana pueda tanto moverse como expandirse a fin de englobarlos, al paso que los opositores de las políticas en curso o bien otras que estén en la ventana, por contra, procuran persuadir al público que estas habrían de ser consideradas inadmisibles.

El comentarista político Joshua Treviño postuló que los pasos a fin de que una política pública alcance la total legitimidad pueden definirse de forma somera como: impensable, radical, admisible, prudente, popular, política; con las últimas cuatro encontrándose en la Ventana Overton. Análisis siguientes postulan además de esto técnicas para desplazar la ventana, por poner un ejemplo fomentando de manera deliberada ideas «radicales» con la pretensión de hacer parecer más moderadas, y en consecuencia más admisibles aquellas ideas que se hallan fuera de la ventana. Asimismo exactamente el mismo Lehman, explicó en The Glenn Beck Program que la ventana puede moverse mudando la mentalidad de la sociedad apelando a los hechos y la lógica, a la moralidad, a las emociones y en último término a las circunstancias o bien la desinformación.

En dos mil diez, el comentarista político Glenn Beck lanzó su novela La ventana Overton, basada en este término. Al paso que en dos mil catorce, una nota de RT en De España que tradujo el artículo del columnista ruso Evgueni Gorzhaltsán, popularizó el término de la ventana Overton como una teoría conspirativa de manipulación social para «legalizar cualquier cosa» siguiendo una serie de pasos.

 

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La ventana de Overton: El truco para dirigir a las masas

 
 
 
 
 
La ventana de overton no es mas que una teoría política que, desgraciadamente está mas que aplicada hoy en día en el espectro político a nivel mundial, y vamos a pasar a explicarla y dar opinión.

 

 

 

 

Desglosando etapa por etapa la ventana de Overton

 

 

 

 

 

2 Comments

  1. Yo pienso que mas bien la ventana de overton se aplico al obligar a la sociedad a aceptar cosas como la ideologia de genéro, El feminismo radical y El aborto, esto tiene sesgo ideologico, Vox solo se mueve por principios morales, no relativismo…

    • La Ventana de Overton no obliga, dirige «discretamente». Los dueños de los Medios de Comunicación (todos son un negocio ruinoso; lo que venden no son periódicos sino control social).
      El canibalismo es un ejemplo. Brutal, pero ejemplo.
      En efecto, la progresiva instauración de la ideología de género como medio de división de los ciudadanos, no ha sido objeto de elección por los ciudadanos. Su imposición ha sido completamente opaca. Ahora décadas después, comenzamos a verlo.
      VOX es un Podemos hecho para los conservadores. Un producto de Esperanza Aguirre. Su objeto, en mi opinión, no es luchar contra la Ideología de Género, sino aglutinar a quienes se oponen a ella … PARA DESACTIVARLOS.
      Los medios siembran y el Poder financiero cosecha. ¿Que se siembra y se cosecha? Votos de ciudadanos desinformados.
      Es como con los vampiros: no entrarán en tu casa si no les abres la puerta … pero cuando se la abras, te chupará la sangre
      Saludos y gracias por comentar

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