Oliver Stone – La historia no contada de Estados Unidos 03 – La bomba

Oliver Stone en el documental de hoy de su “Historia no contada de EEUU” nos habla de “La bomba”, de las causas del proceso social que condujo a que se llegase a aceptar que en agosto de 1945 el Presidente Truman ordenase arrojar bombas atómicas sobre Japón, para provocar así su “rendición incondicional”. Los estragos de este terrible crimen presentan consecuencias todavía en la actualidad entre la población civil, y eso que medidas en Kilotones (medidor de potencia de la explosión nuclear), los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki distan mucho de las “pruebas” nucleares de Rusia en 1961.  

Algo más de setenta años después, las armas nucleares se encuentran, que se sepa, en manos de nueve países: Estados Unidos, Rusia, Francia, Reino Unido, India, Pakistán, China, Israel y Corea del Norte que almacenaban a principios de 2017 casi 15.000 dispositivos de este tipo, según datos del Instituto de Investigaciones para la Paz de Estocolmo. El frágil equilibrio puede romperse en cualquier momento; y el desarme nuclear parece en estos momentos la mayor de las quimeras. 

Para completar la reflexión sobre este tema rescatamos el Monográfico que sobre el Armamento Nuclear se publicó en octubre de 1995 en la edición en papel de “Punto Critico Medioambiente”, revista que alcanzó un enorme prestigio en el mundo jurídico e industrial de este país en la década de los noventa y que es el antecedente soñado, el referente modélico, de este Boletín. Gracias Jesús, cada día; por tanto. 

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Desde el 9 de noviembre de 1989, fecha de la caída del muro de Berlín y la instauración del Nuevo Orden Internacional, con la desaparición en 1991 del Pacto de Varsovia, es evidente que las relaciones internaciones han entrado en una nueva etapa. Sin embargo, el objetivo de la paz y la cooperación internacional está lejos de lograrse. Nuevos problemas se han desvelado como consecuencia de la bancarrota económica y social del bloque comunista, tanto en Europa como en otras áreas del mundo. La inestabilidad política interna de Rusia, la violencia del nacionalismo étnico y el fundamentalismo religioso, amenazan continuamente la paz y la seguridad de todos, en especial de Europa. Los acontecimientos históricos iniciados en 1989 conllevan un importanto reto para el futuro: la eliminación progresiva de las armas de destrucción masiva, y la reducción de los armamentos convencionales, asi como el control sobre el comercio de armas y la disminución de gastos militares, de forma que se puede estabilizar el Este europeo, y comenzar una ayuda decidida y eficaz al Sur, para intentar superar su miseria, aunque solo sea con la finalidad de garantizar una mayor seguridad del Norte.

Se ha expresado por parte de diversos autores la esperanza de que el actual desarme militar en curso suscite paralelamente el “rearme ambienta” (J. Allende) lo que, de producirse, haría posible la reparación y prevención de los daños ambientales. Si los recursos inicialmente precisos implicasen cifras del orden de 150.000 millones de dólares al año, ello supondría sólo la sexta parte del presupuesto militar del mundo, que, según estimaciones de Lester Brown, director del Worldwatch Institute, de Washington, en 1990 suponía alrededor de 900.000 millones de dólares. Como la Asamblea general de la UICN puso de relieve, una estrategia realista para la conservación de la naturaleza debe apoyarse en acciones dirigidas a la protección de los derechos humanos, desarrollo económico, demografía, energía y alimentos.

Es evidente que nos encontramos ante un enorme reto para la industria. El mercado del medio ambiente es el sector productivo y de servicios de mayor crecimiento y proyección actual y futura. El cumplimiento de la normativa de protección ambiental será demandado por la gran industria, como modo de generar pedidos de equipos para el tratamiento de aguas, gestión de residuos o control de la contaminación atmosférica, e incluso de servicios relacionados con el medio ambiente, muy especialmente en el sector de seguros y banca. De hecho, podemos asegurar que la industria medioambiental es la única capaz de asumir el vacío que la industria armamentística irá paulatinamente dejando”.

 

Descarga Monográfico PUNTO CRITICO OCTUBRE 1995- Armamento nuclear

 

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Oliver Stone – La historia no contada de Estados Unidos 03 – La bomba
 
 
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Entrevista con Juan López Uralde, responsable de campaña de Greenpeace España.

Entrevista publicada en la revista “Punto Critico Medioambiente” en su número de octubre de 1995

 

La organización ecológica Greenpeace ha monopolizado la contestación social en contra del reinicio de las pruebas nucleares francesas en el Pacifico Sur. Por ello hemos decidido entrevistarnos con uno de los responsables. Juan López Uralde, quien nos expone la opinión de su organización en torno a las pruebas nucleares francesas y armamento nuclear general.

¿En qué consiste la polémica desatada por Chirac con el anuncio del reinicio de las pruebas nucleares francesas?

Consiste en la incongruencia de la actuación francesa al respecto. En el momento de desarrollarse la Conferencia de revisión del Tratado de NO Proliferación Nuclear (TNP), muchos países estaban decididos a abordar un verdadero tratado de desarme, en lugar de un prorroga del TNP, consiguieron el apoyo de países como Australia o Nueva Zelanda, que están radicalmente en contra de las pruebas nucleares. Tras la firma, Francia procedió a rearmar sus submarinos nucleares y anunció el reinicio de las pruebas nucleares, desvinculándose tanto de la Moratoria Nuclear que habían acordado el 10 de mayo de 1992, como del compromiso táctico que se asumió al firmar la prórroga del TNP, de no incrementar el armamento nuclear. Es como una doble moral, por un lado, se están adoptando unos Tratados y por otro, no se cumplen. Es absurdo que dos meses después de firmar ese Tratado, se anuncie la reanudación de las pruebas nucleares.

Desde luego, los territorios de la Polinesia Francesa son territorio francés, una herencia colonial que todavía queda, y Francia por supuesto, no se siente vinculada a cualquier Tratado que limite su soberanía en la zona.

¿Cuál es la actitud del bloque de países de la zona?

Estos países están estudiando todo tipo de alternativas, incluso la posibilidad de llevar a Francia antes el Tribunal Internacional de La Haya, y estudiando cualquier posibilidad legal para impedir estas pruebas, además del apoyo que se puede ver por medio de la prensa hacia todas las iniciativas de movimiento no gubernamentales, e incluso se amenazó con boicots comerciales, como en el caso de Japón y Australia.

¿Cuál es la postura de Greenpeace ante las recientes declaraciones de Aznar, en las cuales hace referencia a la deuda que la seguridad de Europa tiene con Francia, debido a su papel durante la guerra fría como potencia nuclear, teniendo en cuenta que existen diversos países que han accedido a la tecnología nuclear, con el peligro que ello representa?

Bueno, nosotros, tan pronto como nos enteramos de las declaraciones de Aznar le escribmos una carta manifestándole nuestra critica, pues no compartimos en absoluto el argumento de que Europa tiene una deuda con Francia en este sentido. Creemos que las pruebas nucleares francesas obedecen a un interés de Francia y no tienen que ver con el interés de Europa. No creemos que en este momento sea necesario el desarrollo de más armamento nuclear en Europa. El hecho de que Francia opte por la intervención armada en Bosnia, puede hacer suponer que se esté intentando reabrir el discurso de la guerra fría, que en absoluto compartimos, entre otras razones, porque no hay una situación de dos bloques. El tema de Bosnia y el de las pruebas nucleares son dos temas independientes que no tienen ninguna relación entre sí. No se puede pretender justificar una cosa con la otra, dado que es impensable la utilización de armamento nuclear en los Balcanes. Es un problema de los intereses de la industria nuclear francesa y de la cúpula militar de Francia con respecto a un tema que va mucho mas allá, dado que hace sólo unos meses se firmó el TNP, su extensión indefinida, y ahora se está en negociaciones para firmar una prohibición de las pruebas nucleares.

¿Qué opinión tenéis acerca de la expresión “explosiones nucleares con fines pacíficos”?

Para nosotros es contradictorio. Las explosiones nucleares tienen un fin puramente armamentístico, y en ese sentido, no pueden hacerse explosiones nucleares con fines pacíficos. El arma nuclear es un arma de guerra.

¿Cuál es la postura de la Comisión de desarme de la ONU?

De momento no se ha pronunciado. Ahora mismo se está negociando en ese marco el Tratado de prohibición de las pruebas atómicas y es probable que si eso va para delante pueda tener un papel destacado.

¿Qué destino tiene el armamento nuclear “eliminado”?

En este momento, por lo que se sabe, el Plutonio de esas armas nucleares está almacenado y puede ser nuevamente utilizado para la construcción de otras armas nucleares. Nosotros creemos que debe ser definitivamente desechado, pero el problema es que mientras continúe la producción de Plutonio a los niveles actuales, se sigue aportando materia prima para la construcción de nuevos arsenales. El problema es la sobreproducción de Plutonio actual, hasta el punto de que estamos viendo cómo es posible que hasta grupos terroristas puedan acceder a él.

 

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