ENTETANIMIENTO [Tittytainment]: La propaganda del Siglo XXI

Sin necesidad de argumentos históricos, siento que existen tres aspectos esenciales de la EDUCACIÓN Humana: Lo Material, Lo Espiritual y su Nexo Común.

Lo Material puede ser encarnado por lo que, hasta no hace mucho, se llamaba GIMNASIA; Educación que -ya en la Antigua Grecia-, se orientaba a la GUERRA (Lacedemonia -Esparta-). Trata del conocimiento de lo Físico, comenzando por el Cuerpo Humano.

Lo Espiritual, lo identifico con la Música, con las ARTES; allí es donde la vibración del aire alcanza una dimensión superior; tiende a proporcionar Bienestar. Comprende la religión y todo lo místico.

El Nexo Común entre ambos (Materia y Espíritu), lo constituye lo que denominaré Geometría; el Estudio de la Razón -del LOGOS- y de las Leyes de la Naturaleza; abarca la Metafísica.

En el Deporte, parecen confluir los Tres elementos (burdamente; pero lo burdo también tiene su “público”):

Lo MAterial es evidente: sed de Victoria, ansia de Dinero, reforzamiento del EGO (curioso esto último; pero creo que a menudo cierto). Engloba la Ingeniería y la anatomía.

Lo Espiritual, está en el Sentimiento de Pertenencia a algo superior, el Grupo, la Peña, el Equipo, la Selección, …; tienen sus, “sacerdotes-periodistas”, músicas y pseudoartes; tiene algo parecido a una MÍSTICA.

Ambos a la vez, constituyen una “METAFÍSICA DEL BORREGO”. Por la que, como decía Tocqueville, los ciudadanos puedan gozar de todos los placeres que el Estado nos procura, con tal que no piensen más que en gozar. Recuerdo frases lastimosas, como “Vivo los partidos en Cuerpo y Alma” (llegan a ser el centro de su existencia, que triste; que despilfarro de potencial humano). Es el Tercer elemento de la “idea” que la Élite tiene del “Deporte”.

En este sentido, es mucho más que Tittytainment.

 

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Me gustaría resaltar la diferencia entre deportistas “profesionales” y “aficionados”.

No es una mala diferencia. Todos deberíamos ser Amateurs de algún tipo de esfuerzo físico, a ser posible, sobre el terreno, trabajo del que obtener un fruto, no un mero gasto energético; y uno de esos frutos es el bienestar físico (otro, señaladamente, es el alimento).

Y ese bienestar, esa Gimnasia, no necesita instalaciones ni “aperos”, sino la voluntad de recuperar tu posición en el Universo. Esa posición “espacio-temporal” existe materialmente. Si eres una nube de electrones, se una fuerte y vital nube de electrones.

 

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ENTETANIMIENTO [Tittytainment]: La propaganda del Siglo XXI

 

“A través de una propaganda constante y astuta se puede hacer que la gente vea el paraíso como si fuera el infierno y viceversa, que considere la forma de vida más miserable como el propio cielo.”
Adolf Hitler, “Mi lucha”.
 

 

El entetanimiento (tittytainment), como herramienta de control de la población, fue propuesto con toda seriedad en 1995 por el ideólogo neoliberal y asesor de la Casa Blanca, Zbigniev Brzezinski ante el advenimiento de la denominada “sociedad 20:80” -concepto ya familiar entre las élites económicas y demas gurús del neoliberalismo-, en la que el trabajo del 20% de la población mundial será suficiente para sostener la totalidad del aparato económico del planeta.

Naturalmente, en un mundo como el actual, dominado absolutamente por consideraciones ecónomicas -pues la globalización basada en el neoliberalismo desregulador no es otra cosa- y en el que lo que no puede incorporarse como valor al mercado se considera obsoleto, ese 80% de la población se convertirá en una molestia inútil cuyas reacciones y protestas deberán ser controlada de alguna forma. Es aquí donde entra en juego el entetanimiento como forma de propaganda y método de control.

 

El entetanimiento, “[…] una mezcla de entretenimiento mediocre y vulgar, bazofia intelectual, propaganda y elementos psicológica y físicamente nutritivos que satisfarían al ser humano, lo mantendrían convenientemente sedado, perpetuamente ansioso, sumiso y servil ante los dictados de la minoría que decidiría su destino“, es la nueva forma de propaganda para acallar las previsibles protestas y suprimir los derechos de ese superfluo 80% restante.

En el libro “Entetanimiento. Un panfleto contra la estupidez contemporánea”, se analiza este maravilloso concepto y se describe cómo está dando forma al mundo y hasta que punto todos -ciudadanos, políticos, publicistas, empresarios, intelectuales, periodistas, etc.- estamos contribuyendo a su éxito arrollador.

 

El concepto entetanimiento no debe entenderse en un sentido sexual o pornográfico [“tittytainment” proviene del argot americano para “pechos” (tits) y de “entretenimiento o espectáculo” (entertainment)] ; la elección de los términos hace más bien referencia al efecto tranquilizador y sedante de la lactancia materna sobre el bebé, que lo deja satisfecho y tranquilo, eliminando todas sus quejas y protestas. Este símil es interesante pues es así como los promotores del entetanimiento ven a la mayoría de la población: como bebés sin capacidad de decisión cuyas prioridades y bienestar deben ser decididas y controladas por personas más capaces.

Por extensión, la palabra entetanimiento también se utiliza para designar el particular tipo de globalización que se ha instaurado hoy en el mundo bajo los principios económicos capitalistas y neoliberales; es decir se trata de un sinónimo, a nuestro juicio más exacto y expresivo, de lo que habitualmente se denomina “globalización neoliberal” o “nueva economía”.

 

Podría considerarse al entetanimiento, también, como el antónimo del término inglés “edutainment” cuyo significado es algo así como divertimento o diversión educativa o espectaculo culturalmente edificante; y también como inclusivo, del término también inglés “infotainment” , la supeditación de la información al entretenimiento.

“La propaganda es a la democracia lo que la cachiporra al estado totalitario”

– Noam Chomsky

 

[Fragmentos extraidos de “PANFLETO CONTRA LA ESTUPIDEZ CONTEMPORÁNEA”, Editorial Laetoli] 

El entetanimiento pretende convencer al individuo de que la situación económica y social mundial contemporánea es inevitable, que deriva directamente de la naturaleza de las cosas y que no ha sido una creación artificial y voluntaria de aquellos que se benefician de la misma. El entetanimiento persigue convencer al individuo de que no hay alternativa posible y de que, sobre todo, él, el individuo, no puede hacer nada al respecto, no puede hacer nada para cambiar la situación; con lo que lo más adecuado y razonable es sentarse ante la televisión, ganar dinero, consumir y no cuestionarse nada.”

Existen muchos tipos de entetanimiento. Desde el más burdo y degenerado, hecho por y para degenerados, como determinados programas de televisión (que no son otra cosa que pornografía emocional), hasta los pretendidos debates de intelectuales y políticos en los que se simula independencia y objetividad pero sólo se muestra servilismo y vil dependencia del adinerado y del poderoso; por no mencionar las presuntamente divertidas crónicas periodísticas de escritorzuelos de tres al cuatro que se consideran a sí mismos intelectuales valiosos, pero que son incapaces del menor compromiso y se limitan a halagar el ego de los lectores y difundir los mitos imbéciles que perpetúan en el poder a otros imbéciles, de quienes esperan recibir una recompensa en su momento.”

El entetanimiento es el método que se ha revelado más eficaz para ocultar una realidad cada vez más insoportable que pugna por abrirse camino en las conciencias de todos aquellos seres humanos que conservan algo de dignidad, de respeto por sí mismos y de amor por la humanidad. El entetanimiento como forma de control de los individuos, y de perpetuación de una serie de paradigmas que los someten en beneficio de unos pocos, es un método que se ha ido puliendo a lo largo del siglo pasado y que hoy, en los inicios del siglo XXI, ha alcanzado una sólida y saludable madurez.”

 

“El emperador se incorporó al cortejo, y todos los que lo veían desde la calle o desde las ventanas, exclamaban: 
– ¡Qué vestido tan admirable lleva el emperador! ¡Qué cola tan larga! ¡Qué bien le está!
Nadie quería que los demás supieran que no veían nada, para no descubrir su estupidez o su incapacidad para el cargo que desempeñaba. 
– ¡Pero si no lleva nada puesto! Dijo una niña. 
[…] Y se produjo un gran rumor, pues todos se decían unos a otros:
– No lleva nada… ¡Una niña dice que no lleva nada!
-¡Va desnudo! Acabó por gritar todo el pueblo. Y el emperador estaba muy disgustado, porque le parecía que todos tenían razón; pero pensó: ‘Ahora que ya estamos desfilando, sigamos con la función. Y se estiró aún más, y los chambelanes siguieron detrás, tan serios como siempre, aguantando un manto que no existía.” 

– Hans Christian Andersen, “El nuevo traje del emperador”

 

Probablemente nadie puede permitirse el lujo de pagar un precio excesivamente elevado debido a la muy intrincada red de relaciones sociales, interpersonales y laborales que sujetan a cualquier persona en las sociedades occidentales y que le impiden hacer lo que sabe que debería hacer. A pesar de todo, todo el mundo puede pagar algo, aunque sea poco; todo el mundo puede realizar algún tipo de sacrificio, aunque sea pequeño y en apariencia insignificante. Depende de cada uno y cada uno debe elegir cuánto está dispuesto a esforzarse para contribuir a derrotar a un entetanimiento que está corrompiendo al mundo. Es una cuestión ante la que, como en todos los dilemas vitales de importancia, estamos solos: deberíamos tener la valentía de decidir qué es lo verdaderamente importante en nuestras vidas y qué es lo superfluo y comprometernos seriamente para conseguir lo primero y rechazar lo segundo.

 

“Siempre hay algo sospechoso en un intelectual que está en el bando de los vencedores.”

-Vaclav Havel.

 

Sólo cuando el entetanimiento se ve incapaz de seguir ignorando a sus críticos y fracasa en su propósito de reducirlos al ostracismo, es cuando se ve obligado a enfrentase a ellos y responder a sus acusaciones. En este momento, el defensor del entetanimiento, hará cualquier cosa para eludir el debate y la confrontación y no dudará en intentar desviar la atención del meollo de la crítica recurriendo a cualquier estratagema que se le ocurra. De entre ellas, la más popular consiste en difamar y atacar personalmente a aquel que la formula en vez de rebatir sus argumentos. Se trata del viejo recurso retórico del ataque “ad hominem”; que no por conocido resulta menos efectivo. En una variación de esta estratagema, en el más puro estilo del neolenguaje orwelliano y con el único objetivo de sustraer el fondo de las cuestiones al conocimiento público, el defensor del entetanimiento tergiversa sin el menor pudor los argumentos y las intenciones de los que proponen alternativas a sus dogmas. Así, por ejemplo, se califica a estos críticos como antiliberales y reaccionarios (dando a entender de paso que el entetanimiento es liberal y progresista; necedad supina donde las haya) cuando resulta obvio que no hay una actitud más antiliberal y reaccionaria que la de someterse incondicionalmente al poder autoritario de las élites económicas. “

Otra defensa realmente popular que utiliza el entetanimiento es la de calificar a todos sus críticos como paranoicos o “teóricos de la conspiración”. Por supuesto es esta una acusación que carece de la menor base, lo que resulta obvio cuando observamos que la mayor parte de las críticas que se hacen al entetanimiento, tales como las que aparecen en este panfleto, lo único que suelen hacer es reproducir los textos que el mismo entetanimiento expulsa al mundo a través de las instituciones por medio de las que actúa. En realidad, las críticas al entetanimiento están basadas, o no suelen ser otra cosa, que extractos de informes públicos de instituciones como el Banco Mundial o la OMC, aunque sin la parafernalia intoxicadora y diversiva que usualmente los acompaña. “

 

La mayoría de la gente prefiere creer que sus líderes son justos e imparciales incluso ante la evidencia de lo contrario, porque una vez que el ciudadano ha reconocido que el gobierno bajo el que vive es mentiroso y corrupto, tiene que decidir qué va a hacer al respecto. Emprender la acción ante un gobierno corrupto supone un riesgo para la propia vida y la de las personas queridas. La mayoría de la gente no tiene la valentía necesaria para afrontar esa elección. De ahí que la mayor parte de la propaganda no esté diseñada para engañar al pensador crítico sino sólo para dar una excusa a los cobardes morales para no pensar en absoluto.”

– Michael Rivero.

 

No parece que sea una aspiración descabellada el desear un mundo mejor para nuestros hijos, una sociedad en la que la gente pueda vivir serenamente y en paz, libre de ansiedades artificiales y en la que la vida dominada por la angustia y la inseguridad, el aislamiento, el miedo a los demás y el ansia de dinero sea tan solo un recuerdo de los tiempos estúpidos en los que los seres humanos permitieron que el entetanimiento dirigiera sus vidas.”

 

[Fragmentos extraidos de “PANFLETO CONTRA LA ESTUPIDEZ CONTEMPORÁNEA“, Editorial Laetoli]

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