Cosechando ilusiones ajenas para alimentar intereses propios. ¿Dónde se nos ha quedado el 15M? (PARTE 2/2)

Esta es la segunda parte del relato sobre lo acontecido después del histórico 15 de mayo de 2011.

Se trata de una visión desde dentro, de lo ocurrido en uno de tantos intentos de unir a personas con ideas en común pero que, como se vio, sucumbieron al relato de la tradición y la norma para quedarse en lo que hoy no es más que un batido de partidos al estilo de siempre.

El cambio, la renovación, la estructura diferente no fue posible porque unos pocos capitalizaron el sentido de todo aquello que pretendía tomar forma libremente sin caer en las manos de los alfareros del interés personal.

Pulsa aquí para acceder a la primera parte

Así fue el primer día de todo aquello. Os sugerimos que hagáis el ejercicio de averiguar cuántos de los que aparecen en este vídeo están sentados hoy en el parlamento.

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Anguita tendió su mano, puso las cartas sobre la mesa y se ofreció a poner todo de su parte, pero su proyecto necesitaba seguidores:“En esta noche yo he empezado la guerra. El que quiera que me siga.” Llegaba ahora nuestro turno, el turno del compromiso de los ciudadanos.

Lo que redactaré a continuación es mi propia visión de los hechos y por eso utilizaré un tono más personal. Al fin y al cabo, todo intento de objetividad lleva en sí la propia visión del que escribe. Confío en que se puedan separar los hechos concretos, todos ellos contrastables, de mis opiniones que no son más que eso: opiniones.

Desde el primer instante fuimos muchos, a lo largo de toda la geografía española, los que nos adherimos a esa idea apartidista, plural, de búsqueda de alternativas. Lo interpretamos como un foro en el que poder contrastar las ideas propias con las de los demás para elaborar un programa capaz de crear un sistema diferente, verdaderamente democrático, en el que los intereses de la gran mayoría de los ciudadanos estén por encima de los intereses de las minorías y donde cada ciudadano se represente a sí mismo, siendo consciente no sólo de sus derechos, sino también de sus compromisos y de su responsabilidad en lo que ocurre en su país. Buscábamos crear nuevas estructuras de reparto de poder que cediesen al ciudadano el verdadero derecho a decidir y no sólo a delegar.

El 4 de Julio de 2012, el Colectivo Prometeo, publica en su blog un formulario que nos permitirá a los interesados en colaborar con el FCSM registrarnos con nuestros datos personales. El 17 del mismo mes, algunos recibíamos un mensaje de confirmación en nuestro correo electrónico y al día siguiente, la notificación del alta en una lista de correo de Googlegroups con el fin de “poder comunicaros de manera mas operativa”.

A través de este grupo comenzamos las presentaciones y los primeros contactos entre los miembros adheridos de nuestra localidad. Nuestro primer cometido fue nombrar un: “responsable, o coordinador, o enlace” el objetivo era que: “cada grupo provincial tenga autonomía propia” pero se nos pedía que: “Lo único que os pedimos es que no cese la comunicación” para evitar “que cada provincia de tiros en una dirección distinta.”

La elección de ese enlace fue sencilla, un compañero se ofreció y, dado que, al menos aparentemente, ninguno nos conocíamos, todos coincidimos en aceptarle como coordinador. Pronto convocamos la primera reunión. El 28 de julio, nos juntamos 16 personas en un pequeño local que un compañero nos ofreció amablemente.

He de decir que, desde esa primera reunión, todos pudimos notar el esfuerzo de un pequeño grupo de personas por hacerse con el control del grupo. Por naturaleza, unos somos más pacientes que otros y me pareció normal y en ocasiones hasta bueno que eso ocurriera para consolidar en el grupo una cierta rutina de diálogo que, quizá los menos acostumbrados al trabajo en equipo, no tenían. Lo que entonces no se me pasó por la cabeza es que ese control se iba a transformar en lo que después lo ha hecho.

Algunos concebimos la figura de un líder más como timonel que como capitán. Un miembro más del equipo que sólo pone rumbo adonde el grupo decide. Frente a esta postura, están los que prefieren un capitán al que rodear y que decida qué rumbo tomar. Siempre hay quien necesita que las cosas sigan por el cauce que tienen por correcto y se resiste a cualquier otra opción.

Comenzamos presentándonos. Yo fui el segundo en hacerlo. He de reconocer que me excedí en el tiempo porque creí que era importante que la gente supiera qué motivos me habían llevado hasta allí y cuál era la experiencia que ponía al servicio del grupo. Una compañera me hizo ver mi error diciendo que no estábamos allí para “hacer terapia de grupo” por lo que pedí disculpas y pasé la palabra al siguiente.

Reconozco mi falta. Gracias a ella, todo el grupo lo sabía casi todo de mí, mientras yo me quedaba sin saber nada acerca de con quién iba a compartir “trinchera”.

En aquella reunión, el compañero Chus ofreció unos estatutos que él mismo había redactado junto con la compañera Belén (ambos abogados con muchos años de profesión) y que estaban basados en su experiencia en las asambleas del 15M en Puerta del Sol y que, aunque en principio fueron concebidos para constituir un partido político, los dejan en nuestras manos para estudiarlos, debatirlos y modificarlos en lo que nos pareciera oportuno. Extrañamente, estos estatutos, no se tuvieron en cuenta, nadie pareció interesarse por ellos. Lo importante era el debate y “la situación apremiaba”. Seguimos pues adelante sin normas ni estatutos.

En esa reunión se confirmó como coordinador al compañero que ya estaba ejerciendo dicha tarea y cuya misión sería hacer de contacto entre nosotros y Córdoba y se nombró una coordinadora más para comunicación y redes sociales. Se decide también abrir un foro de debate en internet de lo que se encarga nuestro coordinador.

También acordamos firmar el modelo de acta de adhesión que Córdoba nos había enviado.

Tras esa reunión, una compañera anuncia que se va del grupo y varios asistentes no vuelven a dar señales de vida.

Para no resultar demasiado extenso, y demostrar mi propósito de enmienda en la falta de la que fui acusado, trataré de abreviar lo sucedido en las siguientes sesiones. Será difícil, lo siento.

La siguiente reunión no fue tan bien para mí. Nos cambiamos a un local frío, húmedo y oscuro, aunque más espacioso, que otro compañero nos ofreció.

Entre la primera reunión y esta segunda, me tomé la molestia de leer la propuesta de estatutos de los compañeros Belén y Chus. Contacté con ellos, me explicaron su idea y me di cuenta de que la manera de trabajar que proponían en esos estatutos, aunque fuera tomando forma de asociación o de cualquier otro tipo de organización que no fuera un partido, solucionaría casi todos los problemas a los que nos estábamos enfrentando.

En la reunión propuse al grupo que leyeran esos estatutos, propuesta que fue acogida con silencio. Luego, tras una de mis intervenciones, una compañera, me atacó personalmente poniendo en mi boca cosas que yo no dije y tergiversando otras, al pedir la palabra para defenderme, me la negó. A pesar de que muchos se quedaron callados, hubo alguien que me otorgó el derecho de réplica y respondí. Se me critica por dos cosas: defender la paridad y considerar que hay un “nosotros” y un “ellos” entendiendo por nosotros los que hemos tomado conciencia de la gravedad de la situación y queremos cambiarla y por ellos aquellas personas que no están en el FC que siguen soñando con que tarde o temprano todo se arreglará. Respecto al primer punto, no tenéis más que ver la lista de la comisión de organización nombrada por Anguita 13 hombres y una mujer. Y respecto al segundo podéis echar un vistazo a los resultados electorales del pasado 21 de octubre.

Por motivos personales, tuve que ausentarme antes de tiempo. Por lo que me han contado, a partir de ahí parece que el debate se acalora. En esa reunión se decide que el correo no es un buen método para comunicarse por la acumulación de mensajes y se propone que el debate se lleve al foro y que el grupo de correo se limite a comunicados generales. El resultado es: un foro en el que están registrados menos de un tercio de los miembros y en el que menos de 20 personas hemos publicado algo y que poco a poco ha ido enmudeciendo. A título anecdótico diré que llama la atención que, cual perro del hortelano, algún defensor acérrimo del corte de comunicaciones a través del grupo de google y del traslado del debate al foro en lugar del grupo de correo, se niegue a registrarse en este último por contener publicidad.

Y llegó la tercera reunión. Asistimos sólo 8 personas.

Sí, es posible que el verano sea una mala época, pero la reunión más multitudinaria hasta la fecha, había sido el 12 de agosto y, aunque sé que era época de vacaciones, “los malos” no descansan para seguir con sus planes.

No vi muy correcto que 8 personas pudieran tomar decisiones por un grupo que entonces creía formado por 57 y recordé que asuntos como el quórum necesario, son cuestiones que se establecen en los estatutos y que marcan las reglas del juego que entre otras cosas son las que nos definen. En esta reunión se dijeron cosas como que el que no acate las decisiones del grupo tendrá que marcharse, que si todo el mundo está convocado, el que no pueda venir que se fastidie, aunque bien es cierto que esto se corrigió luego cuando alguien mencionó que hay una compañera que cuida a un enfermo con Alzheimer y no puede asistir a las reuniones presenciales.

Dadas las cuestiones que se estaban planteando, hice hincapié en que era importante que leyeran los estatutos que proponía nuestro compañero porque su estructura organizativa me parecía algo revolucionario y una solución perfecta para evitar que este grupo acabe siendo tutelado por cualquier partido, por un grupo minoritario o convirtiéndose en la típica estructura clientelar en la que indefectiblemente acaban convirtiéndose los partidos políticos.

Yo no tengo por qué leer los estatutos de nadie. Si mañana cuatro personas presentan cuatro estatutos diferentes ¿vamos a tener que leerlos todos? Me importan poco los estatutos, lo importante es el debate político, en Málaga van mucho más adelantados que nosotros. Esos fueron algunos de los comentarios con los que se respondió a mi propuesta. Comentarios que no entrecomillo porque no recuerdo las palabras exactas.

Mi contestación fue que sí, que creía que si un compañero proponía algo, como mínimo deberíamos atender su propuesta y máxime una de este estilo que considero una solución y no un problema. Pero, el compromiso, a regañadientes, de echar un vistazo a esos estatutos, no llegó hasta que un compañero comentó que los había leído y que le parecían interesantes aunque no los había entendido del todo. Es verdad que la jerga legal es compleja pero teníamos la suerte de contar en el grupo con más de una persona que nos la podía explicar.

Se me comisiona entonces para hacer un informe junto con otros dos compañeros sobre la plataforma VirtualPol, una web en la que el Colectivo Prometeo parece mostrar mucho interés en promocionar, hasta el punto en que censuran un inocente comentario mío en su blog en el que advierto que toda plataforma de este tipo está sujeta a un administrador que tiene acceso ilimitado a su base su datos.

Se sigue insistiendo en prohibir el grupo de correo para el debate y empiezo a darme cuenta de que la mayoría de los cinco o seis que a estas alturas dirigen ya el grupo, tienen un extraño miedo a la libertad ajena y así se lo hago saber.

Empiezo a darme cuenta de que mi aportación a este grupo, empieza a resultar incómoda tanto para ellos como para mí y redacto un correo que envío a todos utilizando googlegroups donde me abro con sinceridad para mostrar mi malestar y mis dudas sobre el cariz que está tomando el Frente Cívico en nuestra localidad: “…el principal enemigo de la libertad es el poder y sólo estructurando una forma de gestionarlo en la que no sea posible que las organizaciones se enquisten en él para crear sus redes clientelares, podremos atisbar un cambio verdadero…

El apoyo de una muy pequeña parte, el silencio de la gran mayoría y algunas críticas a mis espaldas fueron la respuesta.

Decido entonces no asistir a más reuniones hasta que se debatan unos estatutos y tengamos unas normas de juego a las que atenernos todos y que me permitan saber si estoy en un grupo con capitanes o timoneles, o dicho de otro modo, si estoy en el germen de otro partido político más o en un ágora. 

Cuarta reunión. Como dije, no asisto pero envió mi informe sobre la plataforma VirtualPol a los compañeros del grupo de trabajo (informe que no se lee). En esa reunión ni se mencionan los estatutos pero nuestro coordinador propone crear unas normas y que cada uno aporte a ellas lo que quiera. Publica en el foro las suyas. Son lo que el toma como una propuesta nada más y pide a los demás que las debatan y que las modifiquen y aporten lo que crean oportuno. La respuesta es un silencio absoluto. En vista de la situación, decido enviar el modelo de estatutos de nuestros compañeros al Colectivo Prometeo pidiéndoles que los analicen y haciéndoles ver que entiendo que con pequeñas correcciones y con la denominación de asamblea o asociación  servirían. Prometeo guarda silencio. La verdad es que luego nos enteramos de que Prometeo guarda silencio incluso con nuestro coordinador, al que no le devuelve los correos ni le contesta al teléfono.

En el acta de esta reunión se detalla lo siguiente:”Ya por último se hace mención a la importancia de establecer unas pautas de uso del correo para cuidar la imagen del FCSM  y que la misma no llegue a estar distorsionada (de cara al exterior o a futuras incorporaciones).

Posteriormente y tras haberlo decidido en esa reunión, tiene lugar un encuentro de un grupo de trabajo del que no existe acta, por lo que nadie, excepto los asistentes, sabe lo que allí ocurrió. En este encuentro, un pequeño número de compañeros definen unas normas básicas de funcionamiento.

En el orden del día de la siguiente convocatoria, se indica el siguiente punto: “Informe redacción normas básicas de funcionamiento.” Como veo que por fin se hablará de normas, decido acudir. Cuando llego veo que todos tienen en sus manos un papel que están leyendo. Pregunto qué es eso y me dicen que son las normas que se van a debatir. Pregunto si se han publicado en el grupo de correo y en el foro para que la gente las conozca y se me contesta que no y que no hay por qué, porque en realidad hay muy poca gente y que aunque parezca que somos 57, la mayoría no dan señales de vida. Una compañera empieza a dar gritos y otra me acusa de poner palos en las ruedas para impedir avanzar. Me callo. Sutilmente se me llama “fantasma” entonces empiezo a plantearme qué hago yo allí. Por defecto, siempre tiendo a pensar que soy yo el equivocado.

Luego ocurre un hecho que para mí representa la guinda del pastel. Anguita nombra a la Plana Mayor provisional de la comisión de organización. Al contrario que algunos compañeros y aunque a mí tampoco me guste, yo sí podría soportar que hubiesen sido nombrados a dedo siempre que sea cierto su carácter de provisionalidad pero, investigando quienes son, me encuentro con que la mayoría de ellos pertenecen al que podríamos llamar “núcleo duro” de IU y son críticos con la actual directiva de la coalición. Casi todos son gente con un bagaje político impresionante y con una carga ideológica que no da lugar a dudas y que no esconden. Si tuviera la intención de formar un partido de izquierdas, no creo que pudiese encontrar un plantel mejor pero ¿es eso el FCSM, un partido de izquierdas? ¿Dónde queda la transversalidad, la búsqueda de puntos de encuentro? ¿Puede un grupo como ese, dejar el carné sobre la mesa y cambiar de idea si fuera necesario?

Acto seguido y en una reunión a la que acuden 17 personas 8 de las cuales son gente no habitual y 5 de estos, personas que asisten por primera vez, se aprueban las normas que sólo los asistentes conocen, se nombra a los coordinadores y se decide contravenir, en el mismo acto, una de las normas que se acaban de aprobar:”Se establece que la duración de los coordinadores y secretarios sea hasta el proceso constituyente estatal.” De este modo, se asegura la presencia del nuevo primer coordinador en ese proceso constituyente que tendrá lugar en Córdoba.

Ante, en mi opinión, tan extraños movimientos, se me ocurre tratar de averiguar quiénes son nuestros coordinadores locales recién nombrados y me encuentro con la sorpresa de que nuestro número uno que se presentó ante nosotros como anarquista convencido, miembro de la CNT y que dijo estar allí como última oportunidad para evitar la lucha armada, fue hace años ni más ni menos que número uno en las listas al Congreso por IU de mi ciudad, aparte de figurar posteriormente en otras listas municipales y autonómicas de la misma coalición. La número dos, resultó ser también candidata de IU, aunque no en puestos destacados por otra provincia de mi comunidad. La verdad es que sólo dos personas no han tenido reparos en anunciar su militancia pero los demás la ocultaron. A día de hoy, desconozco los motivos pero, cuando Anguita hablaba de “dejar el carné sobre la mesa para hablar de lo concreto” entendí que se refería a otra cosa.

Pero los misterios se suceden. De repente, tras los nombramientos de los nuevos coordinadores, el Colectivo Prometeo empieza a hablar y tenemos un nuevo listado de miembros, ya no somos 57 sino 164. Se anuncia que en la próxima reunión se va a informar sobre lo que Prometeo dice. Incluso se cambia el acta para que figure en el orden del día, anunciándose como un error que se corrige.

Ocurre entonces lo del 25S, con todas las barbaridades que ya conocéis. Nuestro compañero Chus se va a Madrid y, de forma altruista, actúa como abogado defensor de uno de los principales acusados. En su defensa pide al Juez Pedraz que llame a declarar como imputada a la Delegada de Gobierno de Madrid. Me adhiero a esa solicitud estampando mi firma en ella y enviando el documento a la Audiencia Nacional y como yo varias personas más. Intentamos dar la máxima difusión a este asunto que yo creo verdaderamente importante para que se adhiera el mayor número de gente posible, por ello envío la noticia a Prometeo y al FC de mi ciudad para que le den la mayor difusión que puedan. Prometeo calla, el FC calla.

Más de 4000 personas leyeron esa denuncia en este blog y más de 6000 en otras páginas. Incluso el compañero Chus fue entrevistado en directo por la Sexta. Pero a Prometeo la lucha contra las torturas, contra el espionaje llevado a cabo por la policía judicial a expensas de los jueces, no le parece importante.

Publico entonces un correo preguntando a los compañeros si saben el rumbo que está tomando el FC, si conocen a sus coordinadores, si conocen las normas que les afectan, etc.

Se monta entonces un monumental revuelo en el grupo de correo que no reproduciré por no aportar nada al debate al estar sostenido mayoritariamente en descalificaciones personales.

Cuando trato de poner paz enviando un nuevo correo, compruebo que no sólo yo sino todos los discrepantes, incluso alguno de forma preventiva, hemos sido censurados.

Tras la última publicación en el Blog del Colectivo Prometeo del Somos Mayoría VI con el polémico nombramiento de Jorge Verstrynge como miembro también de la Comisión de organización. Intento publicar en dicho blog el siguiente comentario que también es censurado:

Creo que muchos cometemos un clásico error: confundir lo positivo con lo normativo, o dicho de otro modo: lo que “es” con lo que “debería ser” y nos enzarzamos en discusiones equiparando ambos conceptos que, de por sí, suelen enfrentarse.

Muchos mostráis tantos deseos de que esto salga bien que cerráis los ojos a lo que está ocurriendo sobre vuestras cabezas. Os alimenta la misma fe de ciudadanos honestos que os lleva cada cuatro años a dar vuestra confianza a quienes “deberían ser” vuestros representantes pero que cada cuatro años descubrís que sólo “son” representantes de sí mismos.

Otros, llevados por malas experiencias anteriores, vemos fantasmas por todas partes y desconfiamos, porque en todo nos parece ver más de lo mismo.

Pero, ante la ilusión legítima y la desconfianza adquirida, lo único incontestable son los hechos y, hasta la fecha, lo ocurrido en el Frente Cívico de mi ciudad, no me permite creer que estemos ni ante una organización transversal, ni apartidista, ni tan siquiera democrática.

No niego a IU la legitimidad para intentar constituir una Syriza española y creo que la ocasión es propicia para hacerlo, pero somos muchos los que nos hemos acercado a este proyecto atraídos por algo diferente. Buscamos un parlamento en el que intercambiar puntos de vista, no un partido dirigido por una cabeza ideologizada que pretenda llevarnos hacia una opción que ya hemos rechazado.  Ahora, me temo que esa búsqueda tendrá que continuar pero fuera del FC.

*Aclaración: Tengo que decir en honor a la verdad que he vuelto a enviar este texto contestando a otro artículo en el Blog del Colectivo Prometeo y esta vez sí lo ha publicado.

Conclusión.

Entré con la ilusión con la que fuimos todos y pensando en un entorno plural en el que cupiera cualquiera con deseos de proponer alternativas, fueran del color que fueran, a este sistema en decadencia en el que estamos inmersos, y me encontré un grupo en el que una minoría ideologizada se hace con el control haciendo imposible un entorno plural de trabajo.

Buscaba un ambiente de igualdad y encontré un grupo que distingue entre miembros y simpatizantes.

Llegué con la idea de unirme a un lugar de encuentro, de debate, en el que exponer ideas y escuchar opiniones, a un espacio integrador de libertad y respeto y me encontré con secretismos, control e incluso censura.

En mi paso por el FCSM, he de decir que jamás he insultado a nadie, he sido todo lo correcto que he podido ser y creo que nadie podrá reprocharme incorrecciones o salidas de tono y, a pesar de las muchas veces que me he visto obligado a aguantar la respiración y a controlarme por respeto a la asamblea, nunca he planteado mis discrepancias en tono de enfrentamiento. Pero si decir lo que uno piensa se toma como: “falacias, manipulación y sabotaje”, resulta obvio que el Frente Cívico Somos Mayoría no es el entorno apartidista, ni transversal ni integrador para el que Julio Anguita hizo su llamamiento.

A la pregunta: Quo Vadis Frente Cívico Somos Mayoría, debo responder pues con lo que he visto y desde mi experiencia personal.

Como dije, me parece legítimo y respetable que Izquierda Unida intente crear una Syriza española pero no creo que deba hacerlo enarbolando la bandera de una transversalidad que no cabe dentro de sus filas o creando un grupo fuera de la coalición que elabore un programa que, tarde o temprano, necesariamente tendrá que pasar por esta para llegar al Congreso.

Creo no equivocarme si digo que la mayoría de los que estáis o habéis estado en el FCSM, os unisteis a él por motivos muy similares a los míos. Quizá seamos muchos más de los que pensamos los que buscamos ese entorno plural de trabajo para el que el excoordinador general de IU nos llamó y que no encaja en las rígidas estructuras de los partidos políticos tradicionales y quizá también muchos los que guardáis en silencio vuestra decepción por lo que os habéis encontrado.

La cuestión de hacia dónde va el FCSM, como he tratado de resolver en esta serie de artículos, para mí parece muy clara pero, la que está sin contestar es ¿hacia dónde vamos ahora los demás, los desencantados de este Frente Cívico?